Cada aparición de Rania de Jordania se convierte en una nueva lección de estilo. Y la cita empresarial celebrada anoche en Nueva Delhi volvió a confirmar por qué sigue siendo una de las royals más influyentes en materia de imagen pública. Desde hace más de dos décadas, la consorte hachemita ha construido una proyección internacional que combina agenda institucional, activismo en educación y derechos de la infancia. Pero no solo eso. A esta visibilidad se suma una identidad estética muy reconocible. Tanto que, como decíamos, se ha consolidado como de las figuras más seguidas de las casas reales en redes sociales. Y una de las mejor vestidas.
Este viernes, Rania de Jordania acudió a la Cumbre Mundial de Negocios ET Now en Nueva Delhi con un look de aire primaveral. La esposa de Abdalá II apostó por una falda midi de tul en verde oscuro firmada por Fendi. Se trata de una pieza confeccionada en nailon con enagua de seda desmontable y decorada con un parcheado de lunares distribuidos por toda la superficie. Además, el diseño, de silueta lápiz y largo bajo la rodilla, cuenta con un cierre lateral oculto que aportaba movimiento al conjunto, equilibrando sofisticación y ese toque divertido poco habitual en citas de este calibre.
Rania de Jordania en Nueva Delhi. (Instagram / @queenrania)
La falda la combinó con una blusa rosa de Rosetta Getty, de cuello alto y manga ligeramente abullonada, que, gracias a su caída fluida, suavizaba el conjunto y aportaba luminosidad al estilismo. Rania de Jordania completó el look con salones a juego en un tono a juego, de tacón medio y pulsera fina sobre el empeine de Jennifer Chamandi. En el apartado beauty, la esposa de Abdalá II mantuvo su estética habitual: melena suelta con ondas suaves, maquillaje natural con protagonismo en la zona de la miradaLos pendientes Merveilles Halo de Boghossian, elaborados en oro rosa de 18 quilates y engastados con más de cinco quilates de zafiros rosas y otros tantos de diamantes, están valorados en más de 40.000 euros.
El valor de la humildad
Durante su intervención, Rania de Jordania puso el foco en la necesidad de recuperar la humildad como valor central del liderazgo. Y lo hizo defendiendo que no debe entenderse como debilidad. Más bien como una herramienta de honestidad y reflexión. "La humildad es una virtud silenciosa", destacó. También insistió en que esto implica reconocer límites y atreverse a formular una de las preguntas más difíciles: "¿Y si estamos equivocados?". Además, subrayó que la duda puede convertirse en una "habilidad de supervivencia" capaz de abrir la puerta a soluciones más inclusivas y a decisiones tomadas con mayor responsabilidad.
La esposa de Abdalá II apeló al papel de su país en una región atravesada por múltiples crisis recordando que Jordania ha resisitido por la capacidad de adaptación sin renunciar a la dignidad humana: "Puede que seamos un país pequeño, pero lo que nos define es aquello que defendemos". También reclamó mayor presencia del Sur Global en las conversaciones internacionales y que, en su opinión, muchas de las consecuencias de las decisiones globales recaen sobre quienes menos margen tienen para afrontarlas. "Necesitamos todas las voces", concluyó.
Cada aparición de Rania de Jordania se convierte en una nueva lección de estilo. Y la cita empresarial celebrada anoche en Nueva Delhi volvió a confirmar por qué sigue siendo una de las royals más influyentes en materia de imagen pública. Desde hace más de dos décadas, la consorte hachemita ha construido una proyección internacional que combina agenda institucional, activismo en educación y derechos de la infancia. Pero no solo eso. A esta visibilidad se suma una identidad estética muy reconocible. Tanto que, como decíamos, se ha consolidado como de las figuras más seguidas de las casas reales en redes sociales. Y una de las mejor vestidas.