Dior, Piaget y esmeraldas de gran valor: el exclusivo armario de Lalla Khadija, la hija del rey de Marruecos, a sus 18 años
A finales de este mes Lalla Khadija cumplirá 19 años y puede presumir de tener un armario lleno de piezas de lujo, además de un joyero repleto de valiosas alhajas
La princesa Lalla Khadija, junto a Brigitte Macron. (Gtres)
A diferencia de su hermano, el príncipe heredero Moulay Hassan, cuya agenda institucional es cada vez más intensa junto a su padre, el rey Mohamed VI, las apariciones públicas de Lalla Khadija son mucho más contadas. El heredero acompaña con frecuencia al monarca en compromisos oficiales. Este mismo fin de semana Hassan estuvo en el acto en el que el rey asistió a la inauguración oficial de una nueva fábrica del grupo aeroespacial Safran en la región de Casablanca, un proyecto cuya inversión supera los 280 millones de euros.
Sin embargo, la hija menor del soberano mantiene un perfil más discreto y secundario. No obstante, cada vez que Lalla Khadija reaparece, el interés mediático es inmediato. Su imagen y, especialmente, sus elecciones de estilo generan titulares tanto dentro como fuera de Marruecos.
Uno de sus primeros actos tras cumplir la mayoría de edad fue su presencia en un reparto solidario de alimentos en Rabat con motivo del Ramadán, donde acompañó a su hermano en sustitución de su padre. Para la ocasión eligió una chilaba en azul celeste que combinó con un bolso Lady Dior, confeccionado en piel de cordero en tono azul nube y valorado en torno a 2.000 euros. El modelo se distingue por sus icónicos pespuntes y los charms metálicos D.I.O.R. extraíbles, además de incluir cadena, tarjetero y pochette desmontables.
Completó el conjunto con unos pendientes de la colección Piaget Rose, elaborados en oro blanco de 18 quilates y engastados con 304 diamantes talla brillante, cuyo precio ronda los 8.000 euros.
No ha sido la única ocasión en la que ha dejado constancia de su afinidad por las firmas de lujo. Durante un paseo por París junto a su padre y Moulay Hassan, fue fotografiada con un Sac de Jour de Saint Laurent en piel de becerro con efecto cocodrilo teñida en rojo intenso, valorado en 2.500 euros. En ese momento apostó por un estilismo más informal, con abrigo gris de doble botonadura dorada y vaqueros acampanados con bordados en forma de llamas, ambos de la firma francesa Sandro.
También acaparó miradas durante la visita de Estado del presidente Emmanuel Macron y Brigitte Macron a Marruecos. Para la ceremonia de bienvenida eligió la emblemática chaqueta Bar 30 Montaigne de Dior, inspirada en el histórico New Look de 1947 y reinterpretada en lana con estampado de pata de gallo. Su precio es de 3.600 euros. La combinó con un Lady Dior Croco Small, de 5.500 euros, y unos salones Aurelie de Jimmy Choo en charol negro, con tacón de 85 milímetros y detalle de perlas, valorados en 795 euros.
En varias de sus apariciones, incluida esa recepción oficial, lució además un reloj Baignoire de Cartier en oro blanco, engastado con 228 diamantes talla brillante que suman 2,33 quilates. Con cristal de zafiro y correa de piel de aligátor negra, su precio asciende a 31.400 euros.
Por la noche, en la cena de gala, la princesa apostó por un vestido verde de lentejuelas firmado por Soufiane ElBahri, acompañado de imponentes joyas de esmeraldas: pendientes geométricos en forma de rombo y una gargantilla tipo choker con piedras de distintos tamaños, confirmando que, aunque su papel institucional sea más discreto, su presencia nunca pasa desapercibida.
Cuando el 28 de febrero de 2007 Lalla Salma dio a luz a su primera hija multitudes de marroquíes se dirigieron al Palacio Real de Rabat para expresar su alegría. Era tal la felicidad del rey que tuvo el gesto de indultar a 9.000 presos en honor al nacimiento de Khadija. A pesar de ser hija del monarca, la princesa nunca ha estado presente en la línea de sucesión al trono alauí, ya que en el país existe la ley sálica, que impide a las mujeres poder convertirse en reinas.
A pesar de ello, el nacimiento de Khadija se produjo en un momento en el que las mujeres de la dinastía alauita iban adquiriendo cada vez mayor visibilidad, sobre todo la ahora exmujer del rey, Lalla Salma, quien también se convirtió en un referente de estilo, en la línea de Rania de Jordania, aunque sin llegar a sus límites de fashionismo. Ahora son las hermanas del rey, Lalla Meryem, Lalla Asma y Lalla Hasna, y en menor grado su cuñada, Lalla Oum, las que tienen esa visibilidad femenina que el pueblo demanda. Lalla Khadija, a sus 18 años, aúnc ocupa un lugar algo secundario, pero pronto la veremos brillar en la corte alauí.
A diferencia de su hermano, el príncipe heredero Moulay Hassan, cuya agenda institucional es cada vez más intensa junto a su padre, el rey Mohamed VI, las apariciones públicas de Lalla Khadija son mucho más contadas. El heredero acompaña con frecuencia al monarca en compromisos oficiales. Este mismo fin de semana Hassan estuvo en el acto en el que el rey asistió a la inauguración oficial de una nueva fábrica del grupo aeroespacial Safran en la región de Casablanca, un proyecto cuya inversión supera los 280 millones de euros.