La reina Sofía, arropada por las infantas Elena y Cristina, recuerda a su hermana Irene con una ceremonia en Madrid
En ausencia de don Felipe y doña Letizia, que cumplieron con su agenda, la reina Sofía ha presidido la tradicional ceremonia en honor a su hermana Irene, celebrada cuarenta días después de su fallecimiento
La reina Sofía junto a la infanta Cristina. (Limited Pictures)
Es tradición en la religión ortodoxa griega que, a los 40 días del fallecimiento de una persona, se celebre un servicio religioso en su memoria. Y así lo ha hecho doña Sofía para su hermana, la princesa Irene de Grecia, quien falleció el pasado 15 de enero a los 83 años. La Reina emérita ha organizado una ceremonia en la catedral ortodoxa de San Andrés y San Demetrio a la que han asistido distintos miembros de la familia.
Doña Sofía, vestida completamente de luto como en sus anteriores apariciones, ha estado acompañada por sus hijas, las infantas Elena y Cristina, quienes han recordado a su querida tía. También ambas de negro, han estado muy pendientes de su madre en este último adiós a Irene, en el mismo lugar en el que pocos días despúes de su muerte, y antes de que su féretro viajara a Atenas, se celebró también una pequeña ceremonia en su honor.
La reina Sofía. (Limited Pictures)
Quienes no han podido estar presentes han sido don Felipe y doña Letizia debido a sus compromisos institucionales. La agenda manda, y el Rey se ha desplazado hasta Palos de la Frontera para la conmemoración del centenario del vuelo 'Plus Ultra', mientras doña Letizia ha viajado a Huesca para dos actos de la fundación Princesa de Girona. Los Reyes estuvieron presentes tanto en el responsor en Madrid como en el funeral en Atenas y en el posterior funeral en Tatoi.
A pesar de que el cuerpo de Irene descansa en Tatoi, junto al resto de su familia, doña Sofía ha querido que la ceremonia por los 40 días se celebre en Madrid. El mnimosyno, como se conoce en griego, marca el final del período de duelo intenso y la creencia de que el alma del difunto completa su transición al más allá, tras vagar por la tierra durante 40 días.
La infanta Elena. (Limited Pictures)
Doña Sofía también ha estado arropada por su nieta Victoria Federica, hija de la infanta Elena, además de miembros de la familia real griega, como la princesa Alexia y sus hijos Carlos y Ana María Morales. También han asistido María Zurita con su padre, Carlos Zurita; la princesa Ana de Orleans; José Manuel Zuleta, ex jefe de la secretaría de la reina Letizia; Siméon de Bulgaria; Beltrán Gómez Acebo y su esposa, Andrea Pascual; Jaime Alfonsín, ex jefe de la Casa de SM el Rey,
La muerte de Irene supuso un duro golpe para doña Sofía, pero poco a poco va retomando su rutina. Hace un par de semanas, junto a la fundación que lleva su nombre, visitó el Banco de Alimentos de Bizkaia, y hace apenas unos días, ya en representación institucional, estuvo en Canarias, donde le entregaron un premio por su lucha por los derechos de los animales y fue investida Doctora Honoris Causa en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
La infanta Cristina. (Limited Pictures)
Ahora, tras la celebración de esta ceremonia, se espera que poco a poco Sofía vaya dejando el luto y recuperando también su vestuario habitual. Un paso más para superar la muerte de su querida hermana.
En definitiva, esta ceremonia por los 40 días refleja no solo la tradición y la fe de la familia real, sino también el amor y la cercanía que doña Sofía mantiene hacia su hermana Irene. Poco a poco, entre recuerdos y homenajes, la Reina emérita sigue encontrando la fuerza para retomar su vida, acompañada de sus hijas, nieta y familiares, preservando así la memoria de quien siempre ocupará un lugar especial en su corazón.
Es tradición en la religión ortodoxa griega que, a los 40 días del fallecimiento de una persona, se celebre un servicio religioso en su memoria. Y así lo ha hecho doña Sofía para su hermana, la princesa Irene de Grecia, quien falleció el pasado 15 de enero a los 83 años. La Reina emérita ha organizado una ceremonia en la catedral ortodoxa de San Andrés y San Demetrio a la que han asistido distintos miembros de la familia.