Mientras todo el mundo tiene el ojo puesto en Oriente Medio por los ataques entre Irán, Israel y Estados Unidos, la agenda de la familia real española continúa con normalidad, aunque siempre pendiente de la actualidad. De hecho, esta misma mañana el Rey ha inaugurado el World Mobile Congress en Barcelona y ha advertido en su discurso del riesgo de una "escalada regional" con consecuencias "imprevisibles".
Por su parte, doña Sofía ha viajado hasta Burgos para inaugurar una exposición sobre Picasso y lo ha hecho vestida aún de luto. A pesar de que la pasada semana se celebró la misa por los 40 días del fallecimiento de la princesa Irene, que en la religión ortodoxa grieg marca el final del período de duelo intenso y la creencia de que el alma del difunto completa su transición al más allá, tras vagar por la tierra durante 40 días, la Reina emérita sigue vistiendo de negro.
La reina Sofía durante el acto. (Europa Press)
Eso sí, hemos comprobado que doña Sofía ha aliviado el luto estricto y ha añadido alguna prenda de otro color, pues lucía una blusa estampada en blanco y negro y una pashmina también en esa combinación de tonalidades. Parece que esa va a ser su tónica de vestuario para las próximas semanas, en recuerdo siempre de su querida hermana.
Como mencionábamos, la madre de Felipe VI se ha desplazado a Burgos, concretamente hasta su catedral, para inaugurar la exposición 'Picasso. Raíces bíblicas' que se exhibirá desde el 3 de marzo hasta el 29 de junio de 2026 en la Sala Beato Valentín Palencia.La exposición reunirá 44 obras centradas en referencias bíblicas y en la influencia del imaginario cristiano en sus obras.
En el caso de la Reina emérita, su presencia en Burgos no solo ha tenido un componente cultural, sino también simbólico. La inauguración de la muestra ‘Picasso. Raíces bíblicas’ refuerza su histórica vinculación con el arte y el patrimonio, dos ámbitos a los que ha dedicado buena parte de su vida pública. La exposición, centrada en las referencias bíblicas en la obra de Pablo Picasso, propone una mirada distinta al genio malagueño, subrayando la influencia del imaginario cristiano en su producción artística.
La reina Sofía a su llegada. (Europa Press)
Doña Sofía se encuentra muy centrada en su agenda, algo que la está ayudando a superar la ausencia de Irene. Esta misma semana, la Reina emérita visitará la exposición 'La bandera que vino de la mar. Los colores que nos identifican', una exposición dedicada a los 240 años de historia de la bandera nacional y que explica su origen y relación directa con la Armada.
Desde que murió Irene, doña Sofía ha llevado a cabo distintos actos. Hace tres semanas, junto a la fundación que lleva su nombre, visitó el Banco de Alimentos de Bizkaia, y hace quince días, ya en representación institucional, estuvo en Canarias, donde le entregaron un premio por su lucha por los derechos de los animales y fue investida Doctora Honoris Causa en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Mientras todo el mundo tiene el ojo puesto en Oriente Medio por los ataques entre Irán, Israel y Estados Unidos, la agenda de la familia real española continúa con normalidad, aunque siempre pendiente de la actualidad. De hecho, esta misma mañana el Rey ha inaugurado el World Mobile Congress en Barcelona y ha advertido en su discurso del riesgo de una "escalada regional" con consecuencias "imprevisibles".