Magdalena de Suecia, con moda española en la gran noche de la reina Silvia: ABBA, meze griego y una gran ausencia
La reina Silvia celebró este miércoles sus 50 años acompañando en el trono Carlos XVI Gustavo con una función especial de 'Mamma Mia! The Party', capitaneada por su hija Magdalena y sus amigas
Magdalena de Suecia, anfitriona de la gran noche de su madre, la reina Silvia. (Gtres)
Aunque los jubileos de los monarcas se celebran mucho más y a lo grande, en Suecia han querido también reconocer el trabajo de la reina Silvia, después de 50 años acompañando a su marido en el trono. Y de momento, ha disfrutado de un precioso homenaje capitaneado por su hija pequeña, la princesa Magdalena, que brilló con moda española, eligiendo Zara para una noche marcada por ABBA, el meze griego y una gran ausencia.
Era una velada muy especial y Magdalena se encargó, junto a un grupo de amigas, de que no faltara de nada. Se mezcló la diversión y la solidaridad, ya que el homenaje tuvo lugar durante una función de 'Mamma Mia! The Party', un espectáculo basado en las canciones del grupo sueco más famoso de la historia. No faltaron muchos invitados y caras conocidas que además aportaron su granito de arena.
Porque, aunque estaban invitados, todos tenían que pagar la entrada y la cena, aportando cada uno de ellos entre 3.000 y 5.000 coronas suecas -entre 278 y 463 euros al cambio-. Y todo el dinero recaudado era para World Chilhood, la fundación que creó la reina Silvia y en la que la princesa Magdalena es vicepresidenta.
Benedicta de Dinamarca, junto a la familia real sueca, en el homenaje a Silvia. (Gtres)
Y el toque festivo se notaba en los atuendos de una y de otra. Madre e hija eligieron tejidos metalizados, acordes con el baile y la música que iban a marcar la noche. En el caso de Magdalena de Suecia, dio todo el protagonismo a su bomber de lentejuelas. Firmada por Zara, se trata de una prenda de hace varias temporadas, pero que no pasa en absoluto de moda.
La princesa la combinó con pantalones y stilettos en color negro, luciendo una curiosa mezcla de complementos. Hace unos días, veíamos cómo la reina Silvia llevaba una pulsera infantil con el nombre de su fundación en una cena de gala, combinada con un valioso broche de topacios rosas. Y Magdalena no solo ha llevado una de esas pulseras infantiles sino tres, en su caso mezclada con joyas de Cartier y Swarovski.
La cena fue de inspiración griega, con ese meze tan tradicional en el país, que es una mezcla de diferentes aperitivos dispuestos en una larga mesa. No tocaba sentarse en esta noche de baile en honor a la reina Silvia a la que asistió gran parte de su familia.
La princesa Magdalena, organizadora junto a sus amigas. (Gtres)
Con la princesa Victoria de gira por Estados Unidos, Silvia estuvo rodeada de su marido y sus dos hijos pequeños, además de su yerno Chris O´Neill. También contó con la compañía de su cuñada, la princesa Christina, y su marido, así como de la princesa Benedicta de Dinamarca, que no dudó en viajar hasta Estocolmo para participar en este homenaje.
Eso sí, hubo una ausencia que se notó y mucho en esta cita familiar. Porque una vez más, Sofía de Suecia no estaba en el plan, quedándose en casa con sus cuatro hijos. Y es que, desde que naciera la pequeña Ines, en febrero de 2025, sus apariciones públicas han sido más que escasas, en situaciones muy escogidas y prácticamente de presencia obligada.
Y no parece ser ese el caso, por mucho que se tratase de un homenaje a su suegra. Cierto es que el príncipe Daniel tampoco acudió a la cita, por lo que la única presencia de un hijo político de Silvia, Chris O´Neill se explica por la relación de Magdalena con la cita y la fundación, sin que la polémica relacionada por Epstein que la salpicó tenga aparentemente nada que ver.
Aunque los jubileos de los monarcas se celebran mucho más y a lo grande, en Suecia han querido también reconocer el trabajo de la reina Silvia, después de 50 años acompañando a su marido en el trono. Y de momento, ha disfrutado de un precioso homenaje capitaneado por su hija pequeña, la princesa Magdalena, que brilló con moda española, eligiendo Zara para una noche marcada por ABBA, el meze griego y una gran ausencia.