Máxima de Holanda conquista Filadelfia vestida de verde esperanza antes de su gran cita con Donald Trump en la Casa Blanca
Los reyes han pasado de las reuniones secretas del Club Bildenberg en Washington a las cámaras y periodistas en Filadelfia. Analizamos su cambio de registro y el look de Máxima
Los reyes de Holanda a su llegada a Filadelfia. (Gtres)
Los reyes de Holanda se encuentran en Estados Unidos en el marco de su visita oficial, aunque su agenda americana comenzó mucho antes de lo previsto, y lejos de los focos. Este lunes ha arrancado su programa institucional en Filadelfia, pero lo cierto es que Guillermo Alejandro y Máxima llevaban días en el país tras su paso por el siempre hermético Club Bilderberg, celebrado en Washington.
Sus nombres figuraban en la lista de asistentes filtrada, un documento que cada año despierta tanto interés como especulación, y varias imágenes los situaban en los alrededores del enclave donde se desarrollaron las reuniones. Una presencia que no sorprende: ambos han sido habituales en este foro que, desde hace décadas, reúne a algunas de las figuras más influyentes de la política, la economía y la diplomacia internacional.
Máxima de Holanda, de verde, a su llegada a Filadelfia. (Gtres)
Pero si en Washington primó la discreción, en Filadelfia ha llegado el momento del protocolo, las cámaras y, por supuesto, el estilo. Porque si hay algo que nunca pasa desapercibido es la puesta en escena de Máxima.
Para su primera aparición oficial en la ciudad, la Reina ha apostado por un look sofisticado y perfectamente alineado con su sello personal: elegancia con carácter. El diseño, firmado por Jan Taminiau, uno de sus creadores de cabecera, destaca por su impecable estructura y su atención al detalle, con un equilibrio medido entre modernidad y clasicismo.
En un vibrante color verde esperanza, el conjunto de dos piezas, compuesto por un top de cuello barco y pantalones fluidos, se completaba con una majestuosa capa a juego, ideal para el clima primaveral de la Costa Este. Lo ha combinado con zapatos y bolso negro, y pendientes de diamantes.
La reina Máxima con un conjunto de Jan Taminiau. (Gtres)
En Filadelfia, tras el recibimiento oficial del gobernador Josh Shapiro y la obligada parada histórica en el Independence Hall y la Campana de la Libertad, los reyes ha centrado su mañana en na mesa redonda con directores ejecutivos para potenciar sectores como la biotecnología y la alta tecnología. La tarde será más relajada, con un paseo por el barrio de Fishtown para ver arquitectura y arte urbano, y una visita a las instalaciones de los Philadelphia Eagles, donde el deporte servirá de puente económico ante el Mundial de 2026
El plato fuertek llegará al final del día: el regreso a Washington D.C. para una recepción. Por invitación de Donald Trump, Guillermo Alejandro y Máxima cerrarán la jornada cenando y pernoctando en la Casa Blanca.
Los reyes de Holanda se encuentran en Estados Unidos en el marco de su visita oficial, aunque su agenda americana comenzó mucho antes de lo previsto, y lejos de los focos. Este lunes ha arrancado su programa institucional en Filadelfia, pero lo cierto es que Guillermo Alejandro y Máxima llevaban días en el país tras su paso por el siempre hermético Club Bilderberg, celebrado en Washington.