La drástica decisión del príncipe Haakon tras el empeoramiento de Mette-Marit: la renuncia con la que demuestra que su prioridad es estar a su lado
El príncipe heredero tenía previsto viajar a Japón, pero debido al empeoramiento de la salud de su esposa, ha tenido que realizar modificaciones en el programa oficial
"La princesa heredera está gravemente enferma y su estado ha empeorado ligeramente en las últimas semanas. Por eso me preocupa especialmente su salud", manifestaba el príncipe Haakon, sembrando la preocupación generalizada durante la ceremonia del Premio Abel 2026 en la Universidad de Oslo. Este inusual testimonio del heredero subrayó el complejo momento que atraviesa la Corona noruega ante la fragilidad física de Mette-Marit.
La preocupación en torno a Mette-Marit coincide, además, con un momento especialmente delicado para la monarquía escandinava. La reina Sonia continúa recuperándose de sus problemas cardíacos, que ya le han obligado a ser hospitalizada en dos ocasiones en los últimos días. Con Harald V reduciendo notablemente su actividad institucional, Haakon se ha convertido en uno de los pocos miembros activos de la Casa Real.
En este contexto, el heredero tenía previsto realizar un viaje oficial a Japón entre el 1 y el 4 de junio. Sin embargo, la evolución del estado de salud de su esposa le ha llevado a modificar sus planes a última hora. “El príncipe heredero Haakon de Noruega ha acortado en un día su visita oficial a Japón debido al estado de salud de la princesa heredera Mette-Marit”, comunicaba la Casa Real noruega. Aunque mantendrá su agenda en Tokio, el príncipe ha cancelado la última etapa del viaje, prevista en Hachinohe, para regresar antes a Oslo y permanecer junto a su mujer.
"Debemos afrontar esta situación de la mejor manera posible", reconoció el heredero al trono noruego, visiblemente preocupado por la evolución de la salud de su esposa. Mientras tanto, la princesa Mette-Marit continúa a la espera de una posible intervención de trasplante pulmonar, aunque el proceso sigue dependiendo exclusivamente de la valoración médica. "Es una cuestión que deben decidir los médicos. Son ellos quienes determinarán cuándo debe hacerse y cuál es el momento adecuado", explicaba Haakon en declaraciones a la televisión pública noruega NRK.
La princesa heredera Mette-Marit fue diagnosticada de fibrosis pulmonar en 2018, una enfermedad crónica que provoca la aparición de tejido cicatricial en los pulmones y dificulta progresivamente la capacidad respiratoria. Desde entonces, la Casa Real noruega ha informado puntualmente sobre las complicaciones derivadas de su estado de salud.
Sin embargo, fue el pasado otoño cuando la situación dio un giro especialmente delicado. Tras someterse a distintas pruebas médicas, los especialistas constataron un empeoramiento significativo de su cuadro clínico. A raíz de ello, el Hospital Universitario Rikshospitalet inició el proceso de evaluación para estudiar la viabilidad de un posible trasplante de pulmón.
"La princesa heredera está gravemente enferma y su estado ha empeorado ligeramente en las últimas semanas. Por eso me preocupa especialmente su salud", manifestaba el príncipe Haakon, sembrando la preocupación generalizada durante la ceremonia del Premio Abel 2026 en la Universidad de Oslo. Este inusual testimonio del heredero subrayó el complejo momento que atraviesa la Corona noruega ante la fragilidad física de Mette-Marit.