El arma de un príncipe asesinado, un escudo y un collar de oro: las tres piezas coloniales que más incomodan a los reyes de Holanda
Indonesia, Surinam o el Caribe son el origen de algunas de las piezas más controvertidas de las Colecciones Reales de Países Bajos y a esos mismos lugares volverán tras una larga investigación impulsada por Guillermo y Máxima
Los reyes Guillermo y Máxima, en la sesión de fotos familiar de primavera. (EFE)
En 2022, se conoció que la reina Máxima, al frente de la Fundación para las Colecciones Históricas de la Casa de Orange-Nassau (SHVON), había impulsado una investigación sobre algunos objetos que forman parte de las Colecciones Reales y que han sido motivo de debate por su origen colonial. La investigación ha terminado esta semana con varios datos y conclusiones, además de 3 polémicas piezas situadas como las más incómodas para las reyes de Holanda: el arma de un príncipe asesinado, un escudo y un collar de oro.
Ha sido el órgano de información del Gobierno el que daba este jueves todos los detalles de la investigación, incluyendo los nombres de los tres expertos que formaron parte del comité. Los tres con perfiles muy potentes, ocupando puestos en diferentes universidades del país y una de ellas, la doctora V. Smeulders, como directora del jefa del Departamento de Historia del Rijksmuseum.
Lo que se pretendía era comprobar la legalidad y la equidad de la presencia de objetos de origen colonial pertenecientes a las Colecciones Reales. Y, en resumen, la conclusión es que varios objetos podrían no haber llegado de forma "legal ni justa" a manos de la monarquía. Sin sorpresas, no nos engañemos, principalmente por el conocido pasado colonial de los Países Bajos, pero con muchos matices por analizar.
Los polémicos objetos con pasado colonial. (EFE)
La investigación ha tenido como objeto más de mil piezas procedentes sobre todo de Indonesia, Surinam y los territorios caribeños vinculados históricamente a los Países Bajos. El informe asegura que la mayoría de los objetos fueron donaciones realizadas por gobernantes locales, particulares, colectivos civiles, funcionarios administrativos coloniales y personal militar. Aunque reconoce que fueron realizadas en contextos de desigualdad.
Pero hay en concreto tres piezas especialmente controvertidas por su posible relación directa con acciones militares y episodios de violencia colonial. El primero de ellos es un trabuco perteneciente a Raden Intan, príncipe del reino de Lampung, asesinado en 1856 por soldados neerlandeses. Tras su muerte, el arma fue entregada como obsequio al rey Guillermo III. El comité considera que existen "serias dudas" sobre la legitimidad de esa donación debido al contexto bélico en el que se produjo.
La segunda pieza señalada es un escudo redondo de un comandante militar de Aceh, presumiblemente capturado durante una expedición militar neerlandesa en Samalanga en 1877 y posteriormente regalado también a Guillermo III.
El escudo objeto del estudio. (EFE)
Y la tercera pieza es especialmente sensible. Se trata de un collar de oro con amuleto entregado en 1909 con motivo del nacimiento de la princesa Juliana por jefes de distrito de Aceh, después de importantes hostilidades en la región. Aunque formalmente figura como una donación, el informe considera que por el contexto colonial y militar en el que se produjo, no se pueden ignorar las dudas sobre que hubiera una voluntariedad real.
Por eso, el comité de expertos sugiere que el destino de estas piezas no se decida de forma unilateral, sino en consulta con representantes de las antiguas colonias. "Con base en el conocimiento compartido sobre la colección, se podrán celebrar posteriormente conversaciones con las partes interesadas de los países de origen sobre el futuro de los objetos que suscitan serias dudas", reza el informe.
Comienza ahora una nueva fase en la gestión de estos polémicos objetos, que también contará con el asesoramiento de expertos para que las posibles conversaciones se desarrollen sin contratiempos y que se pueda llegar a un acuerdo bilateral sobre el destino de las piezas.
El collar que se regaló por el nacimiento de la princesa Juliana. (EFE)
Pero, aun con el proceso sin concluir y a falta de esta última gestión, sí ha sido muy aplaudido que los reyes Guillermo y Máxima hayan optado por respaldar públicamente la investigación y asumir sus conclusiones, en lugar de cerrar este polémico asunto discretamente. Así, en el comunicado difundido por la Fundación para las Colecciones Históricas de la Casa de Orange-Nassau, Máxima de Holanda, como presidenta, ha agradecido el "trabajo exhaustivo e independiente", subrayando que "la transparencia es un requisito previo para un diálogo abierto con las partes interesadas de los países de origen".
La postura de la Casa Real neerlandesa resulta especialmente significativa porque las Colecciones Reales no forman parte del patrimonio estatal, sino de una fundación privada vinculada a la Casa de Orange-Nassau. Aun así, la institución ha querido alinearse "en la medida de lo posible" con la política nacional neerlandesa sobre restitución y revisión de colecciones coloniales.
Por eso, con la publicación de este informe y el impulso y apoyo a la investigación, la Casa Real ha querido dotar de plena transparencia a unas colecciones que durante décadas apenas habían sido objeto de debate público y suponían el recuerdo constante de las desigualdades que supuso la política colonial de Países Bajos. De hecho Guillermo y Máxima llevan años sin utilizar el llamado 'carruaje dorado', precisamente por los dibujos que adornaba la carrocería y que representaban escenas de esa época.
En 2022, se conoció que la reina Máxima, al frente de la Fundación para las Colecciones Históricas de la Casa de Orange-Nassau (SHVON), había impulsado una investigación sobre algunos objetos que forman parte de las Colecciones Reales y que han sido motivo de debate por su origen colonial. La investigación ha terminado esta semana con varios datos y conclusiones, además de 3 polémicas piezas situadas como las más incómodas para las reyes de Holanda: el arma de un príncipe asesinado, un escudo y un collar de oro.