El look español con el que Sophie de Edimburgo rompe con los cánones royal: espalda al aire y sandalias de plataforma
Los duques de Edimburgo han iniciado una visita oficial a Portugal para fortalecer unas relaciones diplomáticas que comenzaron hace más de seis siglos. Un viaje en el que hemos visto el que quizá es el look menos royal de la princesa Sophie
Un viaje oficial, que, como es habitual, se hace para fortalecer las relaciones diplomáticas, en este caso entre Reino Unido y Portugal. Sus protagonistas son los duques de Edimburgo, Eduardo y Sophie, pero inevitablemente, también el despliegue de estilismos de la que es una de las figuras más respetadas de los Windsor. Especialmente porque Sophie ha roto con su look de firma española con todos los cánones royal, luciendo la espalda al aire y sandalias de plataforma.
Pocas veces se le puede poner un pero a la cuñada del rey Carlos en cuanto a vestimenta. También es cierto que no suele arriesgar demasiado, ciñéndose siempre a la etiqueta que piden los compromisos públicos que afronta. Pero esta vez sí que lo ha hecho, con un atuendo que rara vez vemos en una princesa. Eso sí, ha tirado de una de las marcas con las que se siente más cómoda.
Se trata de la firma española Matelier, que ya la ha vestido en numerosas ocasiones. Con su taller en Madrid y fundada por Andrea Mateache, sus diseños llegaron al armario real a través de una amiga de Sophie, cuando aún no era duquesa de Edimburgo. Sus estampados y patrones la enamoraron y no ha dudado en encargar prendas únicas para grandes ocasiones.
La firma tiene una pequeña colección en stock, pero la mayor parte de su producción es exclusiva, puesto que se hace por encargo, a medida y gusto de cada clienta. Y es el caso de este último vestido que ha lucido la duquesa de Edimburgo, en Lisboa, durante la recepción celebrada en la residencia del embajador británico: un diseño con falda evasé, mangas acampanadas y semitransparentes y hombreras marcadas.
Pero el detalle más llamativo, además del estampado en tonos rojos, está en la espalda. Es uno de esos elementos del diseño con los que Sophie rompe completamente con los cánones a los que estamos acostumbrados a la hora de ver a una royal vestir, puesto que presenta toda la parte trasera descubierta, con las dos partes ligeramente caídas y unidas solo en la parte de la nunca por una cinta del mismo estampado.
Aunque no solo llamó la atención el vestido. No sabemos si por encontrarse en un país de carácter más latino, porque la cena no era formal a pesar de ser en la residencia del embajador o por qué cuestión, Sophie descartó sus habituales 'stilettos' y se calzó unas sandalias de terciopelo, en color burdeos y con tacón ancho y plataforma, muy poco habituales en los zapateros de reinas y princesas.
✨WOW!
— Mariana - The Edinburghs Fan Account (@Mari_Edinburghs) June 1, 2026
Can’t we take a moment to say how STUNNING The Duchess of Edinburgh looks tonight? ?
The dress is perfection and I can’t wait for @Remisagoodboy to ID it! ❤️
?Rebecca Russell pic.twitter.com/EuWp05nv3W
De igual forma, también Sophie se dejó la gran joyería guardada y tiró de complementos muchos menos regios que los que luce en Buckingham, Windsor y citas más institucionales. Eligió unos llamativos pendientes bañados en oro, así como un anillo con detalle de volumen en flor, ambos de la firma italiana Giulia Barela. Tampoco pasó desapercibido el colgante en forma de T que se ha convertido en tendencia últimamente.
Así, la duquesa de Edimburgo dio en Lisboa una imagen nada habitual, con un look un tanto arriesgado, pero con el que se sentía muy cómoda y favorecida. Una aparición nada regia de Sophie, en la que estuvo cordial y cumpliendo a la perfección con ese rol que asumió tras casarse con el príncipe Eduardo, convirtiéndose en uno de los grandes activos de la Casa Real británica.
Su popularidad ha ido en aumento y supera con creces a la de su marido, aunque es él quien tiene el apellido Windsor por nacimiento. Pero su carisma y lo cercana que siempre fue a la reina Isabel le han hecho ser uno de los nombres más respetados de la institución, al conseguir ese equilibrio perfecto entre la cercanía a la gente y la defensa de la Corona.
Un viaje oficial, que, como es habitual, se hace para fortalecer las relaciones diplomáticas, en este caso entre Reino Unido y Portugal. Sus protagonistas son los duques de Edimburgo, Eduardo y Sophie, pero inevitablemente, también el despliegue de estilismos de la que es una de las figuras más respetadas de los Windsor. Especialmente porque Sophie ha roto con su look de firma española con todos los cánones royal, luciendo la espalda al aire y sandalias de plataforma.