Esta tarde continúa el desfile de elegancia y tradición en Royal Ascot con la celebración de su cuarta jornada. Se trata de uno de los eventos sociales más importantes del Reino Unido. Más aún porque trasciende lo deportivo para convertirse en una pasarela al aire libre donde la moda ocupa un papel protagonista. Como es habitual, miembros de la familia real británica han acudido durante estos días al hipódromo para respaldar una cita ligada a la Corona desde hace más de tres siglos. Entre ellos, la reina Camila, una de las figuras que más expectación genera por sus elecciones estilísticas.
Para la cuarta jornada, la reina Camila ha recurrido a una de las fórmulas que mejor representan su estilo. La monarca ha lucido un vestido en tono azul aguamarina, una elección habitual dentro de su vestidor para los compromisos de primavera y verano. El diseño presenta un corte clásico, con manga larga, escote en pico y una silueta estructurada en la parte superior que se abre ligeramente a partir de la cintura. La falda, de largo midi y con movimiento, aporta ligereza al conjunto sin alejarse del carácter formal que exige una cita tan ligada al protocolo como Ascot.
Carlos III de Inglaterra y la reina Camila en la cuarta jornada de Ascot. (Getty Images)
Eso sí, el gran protagonista del conjunto ha sido, una vez más, el sombrero. La reina Camila ha completado el estilismo con un diseño de ala ancha en el mismo tono azul aguamarina, decorado con varias lazadas escultóricas que aportan volumen y presencia. Para completar el estilismo, la reina ha apostado por unos pendientes de inspiración floral con una piedra azul turquesa rodeada de brillantes, perfectamente coordinados con el resto del conjunto. También ha portado un broche a juego con los pendientes. En cuanto al beauty look, ha mantenido su melena rubia con volumen y un maquillaje discreto.
La reina Camila y Carlos III de Inglaterra en el carruaje. (Gtres)
La elección de la reina Camila guarda muchas similitudes con la que lució durante la tercera jornada de Royal Ascot. Si entonces apostó por un vestido blanco acompañado de un gran sombrero en el mismo tono, en esta ocasión ha repetido la fórmula sustituyendo el color por un delicado azul aguamarina. Aunque, más allá del cambio de color, ambos estilismos comparten una misma idea: siluetas clásicas, conjuntos monocromáticos y complementos perfectamente coordinados. Una línea muy reconocible dentro de su armario que, por el momento, ha marcado sus apariciones en esta edición del prestigioso evento británico.
La reina Camila y Carlos III de Inglaterra. (Gtres)
Cabe apuntar que la reina Camila ha llegado al hipódromo acompañada por el rey Carlos III durante la tradicional procesión en carruaje. Este es uno de los momentos más emblemáticos y fotografiados de Royal Ascot. Además, esta costumbre, instaurada en el siglo XIX, marca oficialmente el inicio de cada jornada y permite a los asistentes ver de cerca a los miembros de la familia real antes de que comiencen las carreras. Como ha ocurrido durante el resto de la semana, los monarcas han ocupado un lugar destacado en el desfile, reafirmando el estrecho vínculo que mantiene la Corona británica con el evento.
Esta tarde continúa el desfile de elegancia y tradición en Royal Ascot con la celebración de su cuarta jornada. Se trata de uno de los eventos sociales más importantes del Reino Unido. Más aún porque trasciende lo deportivo para convertirse en una pasarela al aire libre donde la moda ocupa un papel protagonista. Como es habitual, miembros de la familia real británica han acudido durante estos días al hipódromo para respaldar una cita ligada a la Corona desde hace más de tres siglos. Entre ellos, la reina Camila, una de las figuras que más expectación genera por sus elecciones estilísticas.