¿Por qué se odian Sarah Jessica Parker y Kim Cattrall? Este fue el origen de todo. Noticias de Celebrities
guerra entre las estrellas de 'sexo en nueva york'

¿Por qué se odian Sarah Jessica Parker y Kim Cattrall? Este fue el origen de todo

Tras el pésame de la inolvidable Carrie a la no menos inolvidable Samantha, esta última dejó ver todo el resentimiento de años. Te contamos, paso a paso, en qué punto comenzó la guerra

Foto: Kim Cattrall y Sarah Jessica Parker. (Gtres)
Kim Cattrall y Sarah Jessica Parker. (Gtres)

“Déjame que deje esto muy claro (si no lo he hecho ya). No eres mi familia. No eres mi amiga. Así que te escribo para decirte por última vez que dejes de explotar nuestra tragedia para hacer ver que eres una chica adorable”. Los fans de 'Sexo en Nueva York' se quedaban con la boca abierta tras leer esa frase sentenciosa en la cuenta de Instagram de Kim Cattrall este fin de semana. Sarah Jessica Parker, su compañera de serie y películas, le había dado el pésame públicamente tras la trágica muerte de su hermano.

La respuesta de Cattrall mostró que la 'pelea de gatas' entre ambas, eternamente puesta en entredicho y jamás confirmada (o no de este modo), es un hecho que se ha alargado dos décadas. Exactamente desde ese junio de 1998 en el que comenzó una de las ficciones más exitosas de la historia de la televisión.

Pero ¿cómo empezó todo? ¿Por qué Carrie y Samantha, grandes amigas en ese universo paralelo que es la televisión, no pueden ni verse? ¿Por qué las dos películas (de 2008 y 2010 respectivamente) fueron fruto de negociaciones más milagrosas que la Virgen de Lourdes? Retrocedamos a 1998. Por aquel entonces, los productores tenían muy claro que Sarah Jessica Parker debía ser la 'cabeza de cartel' de la serie, que daba sus primeros pasos en la HBO. Razones no les faltaban. La rubia y escuálida muchacha había trabajado al lado de Tim Burton (en 'Ed Wood' y 'Mars Attacks' con cuerpo de caniche, una imagen que muchos hemos tratado de barrer de nuestra pobre memoria) y ya era bastante conocida; una reina B de la comedia romántica que si bien no llegaba a las alturas de una Julie Roberts, se defendía con soltura.

Sarah Jessica Parker en los Globos de Oro. (Gtres)
Sarah Jessica Parker en los Globos de Oro. (Gtres)

Kattrall no había pasado de ser una presencia muy secundaria en sagas de consumo rápido como 'Loca Academia de Policía'. El choque de trenes fue inevitable cuando la serie comenzó a ser un éxito (y un fenómeno) de dimensiones planetarias y Samantha cayó en gracia a un público que no paraba de reír con la desprejuiciada vida sexual del personaje. Aquí empiezan los problemas, en los que también tienen un papel fundamental los que se sentaban en el despacho de dirección y producción. Hablando en plata: al principio del éxito, todo tenía que ver con quién era más amiga del jefe. Cattrall contaba con el favor de Darren Star, el creador de la serie. Sarah Jessica con el de Michael Patrick King, director de algunos capítulos y el que comandó 'Sexo en Nueva York' a partir de la segunda temporada, lo cual no le vino nada bien a Cattrall.

La buena de Samantha no podía entender por qué su compañera aumentaba de sueldo cada cierto tiempo. Tampoco alcanzaba a comprender por qué logró convertirse en productora ejecutiva e incluso pudo meter mano en la forma de promocionar la ficción o qué nivel de desnudez debían tener los personajes. Ella, que conseguía las risas del público, se mostraba indignada e irascible. Cattrall siempre ponía el mismo ejemplo a los jefes: si los protagonistas de 'Friends' cobraban exactamente lo mismo: ¿por qué ella y sus compañeras no?, ¿por qué Sarah Jessica tenía que ganar tres veces más que ella?

Un fotograma de 'Sexo en Nueva York'.(Gtres)
Un fotograma de 'Sexo en Nueva York'.(Gtres)

Los productores de la serie se amparaban en la imparable fama de Sarah Jessica, que protagonizaba campañas por doquier y, con su Mac, sus rizos y sus Manolo Blahnick, era el emblema indiscutible de la serie. Las otras dos implicadas en el asunto, Cynthia Nixon (Miranda) y Kristin Davis (Charlotte), tampoco es que hiciesen muy buenas migas con Kattrall. En una ocasión, a la actriz 'se le escapó' ante la prensa que Nixon había sufrido un aborto y planeaba volver a quedarse embarazada. La traición a su compañera y el resentimiento de Sarah Jessica Parker le costó cara. Se podría decir que carísima.

A partir de ese momento, y según ha publicado este lunes el 'Daily Mail', fue más frecuente ver a la procaz Samantha sola en las comidas, instalada en un hotel diferente cada vez que tenía que viajar con las chicas de promoción o sentada en su camerino sin más compañía que su ira. “A veces estaba llorando”, contaba una fuente cercana al diario.

Fotograma de la primera cinta de 'Sexo en NUeva York'. (Gtres)
Fotograma de la primera cinta de 'Sexo en NUeva York'. (Gtres)

Viajemos ahora a la grabación del último capítulo de la serie. Estamos en 2004 y Carrie y sus amigas se van a despedir de la audiencia. Todavía no imaginan que, años más tarde, llegarán dos películas más casi de milagro. El rodaje tiene lugar en pleno invierno y en un congelado Central Park. Sarah Jessica Parker llora de emoción ante la imposibilidad de ver más a sus compañeras. Kim Cattrall es mucho más práctica. “Si las echo de menos, siempre puedo ponerme el DVD, como hará todo el mundo”. A eso se le llama ser más clara que el agua.

Lo malo del 'destripe' de esta enemistad es lo que opinaban los fans de algunas estrellas de Hollywood, que rezaban por no conocerles en persona por si acaso eran tan antipáticos que acababan perdiendo el lustre de su idolatría. Lo mismo ocurre con nosotros, pobres seguidores de 'Sexo en Nueva York'. A ver quién es el guapo que, a partir de ahora, es capaz de ver un solo capítulo sin recordar que entre Carrie y Samantha existía una guerra con misiles de largo alcance. Eso sí que será un milagro.

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