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de su adicción a las drogas a la relación paterna

Jamie Lee Curtis: por qué su vida da más miedo que 'Halloween'

La actriz vuelve a estar de actualidad por el regreso a la saga que la hizo famosa cuando solo tenía 19 años. Su historia está llena de tropiezos y nuevos comienzos

Foto: Fotograma del último 'Halloween'. (Universal)
Fotograma del último 'Halloween'. (Universal)

Vuelve la reina del grito. Y vuelve Michael Myers para asediarla con un cuchillo. Pero esta reina, esta Laurie Strode, ya no es la misma de hace cuarenta años. Si hay una sola actriz de la que se vaya a hablar este fin de semana, esa es Jamie Lee Curtis.

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Nadie esperaba que la secuela directa (que ignora las otras nueve) del 'Halloween' (1978) de John Carpenter fuese un bombazo en taquilla, pero así ha sido. Este fin de semana se espera que el éxito se extienda a nuestro país. Y la carrera de su protagonista, que vuelve a la saga que la inmortalizó para siempre, se verá reforzada con ello. Pero Jamie Lee es mucho más que su personaje, mucho más que la hija de Janet Leigh o Tony Curtis, dos figuras imprescindibles.

Jamie Lee Curtis, con 19 años en el 'Halloween' original.
Jamie Lee Curtis, con 19 años en el 'Halloween' original.

Superviviente en un Hollywood al que le costó adoptarla entre los suyos, Jamie Lee Curtis ha enfrentado una dura adicción a las drogas o el trauma de que no le diesen más papeles que los de la gritona de turno que huye de un maníaco. También ha superado los prejuicios por ser hija de quien es.

“La recuperación de la adicción a las drogas es mi logro más grande en la vida”, ha dicho en alguna entrevista. “La morfina se convierte en el baño cálido para escapar de una realidad dolorosa. Yo tuve suerte y pude ver que el dolor había comenzado hace mucho tiempo y que encontrar los narcóticos era solo cuestión de tiempo”, dijo poco después de la muerte de Michael Jackson en 2009.

Pero empecemos por su infancia: cuando tenía 3 años sus padres, Janet Leigh y Tony Curtis, se separaron. Ella acababa de gritar bajo la ducha de 'Psicosis' y él había sido el guapo y enternecedor Antonino de 'Espartaco'. Contaba la actriz que su padre nunca había estado interesado en serlo. Ni siquiera entonces, cuando solo era un bebé. "La atención pública era muy importante para él. Yo no la necesito", aseguró.

La actriz a los 30, cuando fue la nueva reina de la comedia. (Cordon Press)
La actriz a los 30, cuando fue la nueva reina de la comedia. (Cordon Press)

Matriculada en Derecho y Arte Dramático, no tardó mucho en despuntar como actriz gracias a la televisión. Sus padres la dejaban hacer y deshacer, pero según se desprende de sus declaraciones, da la sensación de que jamás movieron un dedo para apoyarla. Aunque su personaje de 'Halloween' llegase, precisamente, porque John Carpenter era un gran fan de 'Psicosis', de su madre y del grito bajo la ducha. En esos años anduvo bastante perdida mientras encadenaba una película de terror tras otra. De la frustración porque no la tomasen en serio como actriz la salvó 'Entre pillos anda el juego' (1983), su primera incursión en la comedia, y su noviazgo con Christopher Guest, un músico y actor de éxito.

Curtis en la première del último 'Halloween'. (Cordon Press)
Curtis en la première del último 'Halloween'. (Cordon Press)

Con él se casó en 1984 y adoptó dos niños, Annie y Thomas, que le trajeron una paz relativa. En 1996, Guest se convirtió en el quinto barón Haden-Guest, lo cual la convirtió a ella en baronesa. Ella siempre se ha negado a utilizarlo. "No va conmigo", suele decir.

Poco después de su boda, consiguió cierto reconocimiento con 'Un pez llamado Wanda', que por fin la desviaba del cine de terror. Sin embargo, la gran sombra de su vida llegó a los 35 años cuando, tras operarse las bolsas de los ojos, se aficionó demasiado a los analgésicos. Ya había superado el alcoholismo y ahora enfrentaba una nueva batalla contra sus propias adicciones. “Tomé demasiados analgésicos una vez. Busqué matar el dolor emocional y físico. Aniquilarlo. Hacer que se detuviera”, dijo. La aniquilación le salió cara: tardó años en superarlo.

Halloween, su salvación

Fotograma de 'Halloween H-20'.
Fotograma de 'Halloween H-20'.

En un momento de su vida, y consciente de que no era Meryl Streep (ni siquiera con el Globo de Oro que ganó por 'Mentiras arriesgadas'), volvió a la saga Halloween para rodar 'H-20', la conmemoración del vigésimo aniversario de la película que la había hecho famosa. “Lo hice por dinero”, confesó hace poco. Rondando los 40, parecía mucho más segura de sí misma, totalmente reafirmada como mujer y famosa sin necesidad de recurrir al escándalo. Lo cierto es que su vida sentimental no daría para muchos tabloides.

[LEA AQUÍ: La crítica de 'Halloween (2018)']

Jamie Lee sigue con el mismo hombre con el que se casó hace treinta años, es fiel al amor por sus hijos y escenificó una reconciliación con su padre antes de que fuese demasiado tarde (Tony Curtis murió en 2010). Cuando tiene que hablar, lo hace en voz alta y sin miedo: contra el exceso de Photoshop o la obsesión por la estética de sus coetáneas o por los desbarajustes de Donald Trump. Escribe cuentos infantiles, participa en manifestaciones filantrópicas y es una firme defensora del matrimonio gay.

Que en el nuevo 'Halloween' su personaje esté traumatizado, consumido por una vieja adicción al alcohol y con una consciencia feminista innata, no parece casualidad. La propia Jamie Lee Curtis ha sobrevivido a un Hollywood cruel que no siempre supo entender su sonrisa, sus ojos de pilla y su carácter deslenguado. Es paradójico que, pese a que muchos la consideren una estrella del pasado, hoy por hoy no haya mejor ejemplo del #MeToo que ella y su Laurie Strode.

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