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RETIRADA HACE UNA DÉCADA

Tina Turner cumple 80 años: 227 millones y jubilación con un castillo en Suiza

"Me subí al avión, respiré hondo y dije: 'Se acabó'. Pero me alegro de que haya terminado. Estaba cansada de cantar y hacer felices a todos"

Foto: Tina Turner. (EFE)
Tina Turner. (EFE)

Las canciones, la voz y la manera de actuar de la estadounidense Tina Turner hicieron de ella un auténtico icono de la música pop de los años 80 y 90. Pero hace 10 años, la artista dijo basta. Hoy vive alejada de los focos, en un inmenso castillo ubicado a orillas del lago Zúrich, en Suiza, lejos del mundanal ruido. Allí es donde también celebrará su 80 cumpleaños, que tiene lugar este martes.

A muchos nos puede parecer que la vida de una estrella de la música en activo es una vida de ensueño. Pero lo cierto es que Tina Turner asegura que es ahora cuando se siente realmente feliz. Se estima que cuenta con una fortuna de 227 millones. Una suculenta cifra que, sin embargo, a la cantante, le ha costado sangre, sudor y lágrimas amasar y disfrutar en paz.

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Tina Turner siente que ha encontrado su sitio, ese en el que está realmente cómoda, retirada de la vida social y mediática, por eso ha llamado mucho la atención que haya concedido una entrevista al 'New York Times' en la que hace un repaso por los momentos más destacados de su vida personal y artística y en la que muestra cómo es su vida hoy.

Tina Turner, en una imagen de archivo. (EFE)
Tina Turner, en una imagen de archivo. (EFE)

"Realmente quería un castillo, hasta que me di cuenta de lo grandes que pueden llegar a ser", comenta entre risas cuando habla de su impresionante hogar en la finca de Chateau Algonquin de Suiza.

"Aquí me siento como en casa. Si estoy en el lago de Zúrich, en la casa que tengo, me siento serena. Realmente tengo todo aquí", afirma. Definitivamente, Tina demuestra con sus palabras que se ha despedido de la artista que fue: "Ya no canto, ni bailo, ni me arreglo". Unas palabras que no pronuncia con pesadumbre. Al contrario, Tina Turner se muestra feliz con su 'convencional' (vivir en un castillo no es algo muy normal) vida de jubilada. Ir de compras, comer avena o disfrutar de la compañía de su marido son actividades que conforman su día a día. Y está encantada de que así sea.

Una vista de Chateau Algonquin, el castillo de Tina Turner en Suiza. (Google Earth)
Una vista de Chateau Algonquin, el castillo de Tina Turner en Suiza. (Google Earth)

Decidió que así lo quería hace diez años, en 2009, después de terminar la gira del 50 aniversario de su carrera. "Entonces me subí al avión, respiré hondo y dije: 'Se acabó'. Pero me alegro de que haya terminado. Estaba cansada de cantar y hacer felices a todos. Eso es en realidad lo que siempre he hecho en mi vida".

Lo cierto es que no ha sido un camino fácil para ella y por eso encontrarse en el punto en el que se encuentra en este momento de su vida le resulta tan satisfactorio: “Tuve una vida muy dura. Pero no culpé a nada ni a nadie, lo superé. Y hoy soy una persona feliz. Mi vida como jubilada es mucho mejor que mi vida anterior, desde la sabiduría, la forma en que pienso, hasta mi propia actitud".

Tina Turner, en una imagen de archivo. (EFE)
Tina Turner, en una imagen de archivo. (EFE)

La fama le llegó tras un recorrido vital más que complicado: "El período más difícil de mi infancia fue cuando fui a la escuela. Existía violencia dentro de mi familia cuando estaba creciendo y eso es algo que puede hacer que pierdas fuerza".

La adolescencia no fue mejor. Con 17 años conoció al hombre con el que se casaría en 1962, Ike Turner, una persona violenta y adicta a la cocaína. Tina Turner sufrió maltrato y protagonizó junto a él episodios traumáticos. "Intentaba no iniciar discusiones, porque siempre terminaban con un ojo morado, una nariz rota, un labio roto o una costilla magullada", confiesa.

Ike y Tina Turner, en una imagen de archivo de 1975. (Getty)
Ike y Tina Turner, en una imagen de archivo de 1975. (Getty)

Sin embargo, ahora parece reconciliada con este pasado: “Ahora que soy mayor, lo he perdonado. Todo se ha ido, todo ha sido olvidado", asegura a sus casi 80 años.

Uno de los pilares fundamentales en este sereno presente que vive Tina Turner es su actual marido, el empresario alemán Erwin Bach. Juntos llevan cerca de 30 años y contrajeron matrimonio en 2013. Asegura que se sienten cómodos juntos. A él le debe incluso la vida, ya que Erwin no dudó en ofrecerse como donante de uno de sus riñones cuando en 2017 la cantante necesitó un trasplante.

Tina Turner y Erwin Bach, en una imagen de archivo. (EFE)
Tina Turner y Erwin Bach, en una imagen de archivo. (EFE)

Pero ni su castillo, ni sus millones, ni su actual serenidad han dado tregua a Tina Turner. El año pasado, la artista tuvo que enfrentarse al golpe más duro de su vida, el suicidio de su hijo Craig Turner a los 59 años. Tina Turner solo puede suspirar cuando habla de este tema: "Creo que Craig se sentía muy solo". "Siento que ahora está en un lugar mejor".

Craig no era tan fuerte como su madre.

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