Carroll Baker, superviviente del Hollywood clásico: de Miss Verduras a azote de los católicos
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CUMPLE 90 AÑOS

Carroll Baker, superviviente del Hollywood clásico: de Miss Verduras a azote de los católicos

La inolvidable 'Baby Doll' fue un símbolo del escándalo en la meca del cine. A sus 90 años, se ha convertido en uno de los últimos referentes de un cine en proceso de extinción

placeholder Foto: Carroll Baker, en una imagen de estudio. (CP)
Carroll Baker, en una imagen de estudio. (CP)

A Carroll Baker, que este viernes cumple la friolera de 90 años, le debe hacer gracia pensar que, durante un momento de los años 60, se la intentase ver como la sucesora de Marilyn Monroe. Esa fue la intención de Warner una vez murió la rubia platino más famosa de todas. Pero para cuando eso ocurrió (en agosto de 1962), Baker, hoy una venerable anciana, ya era una actriz consumada que había levantado polvareda entre los católicos y había causado varios escándalos en Hollywood.

La actriz era, sobre todo, un símbolo de renovación en la comunidad del cine una de las integrantes menos conocidas (pero más valiosas) de la hornada de jóvenes que salieron del Actor's Studio (como Marlon Brando, Paul Newman o James Dean) y cambiaron la forma de interpretar para siempre. Nacida en Pennsylvania, en sus años mozos ganó el rocambolesco título de Miss Verduras. En aquellos años también formó parte de una compañía de danza y trabajó como ayudante de un mago.

Poco después de estudiar en el Actor's Studio, Baker entró por la puerta grande a Warner, siendo la hija de Rock Hudson y Elizabeth Taylor en 'Gigante'. Sin embargo, su salto a la fama llegó acompañado de la controversia con el estreno de 'Baby Doll', la perturbadora adaptación de la obra de Tennessee Williams dirigida por Elia Kazan. El papel iba a ser para Marilyn, pero finalmente fue Baker la elegida por el director judío. Las consecuencias de esa elección y de la propia película fueron considerables: la Legión Católica de la Decencia le dio una calificación 'C' ('condenada') y aconsejó a sus feligreses no ir a ver una cinta en la que la joven aparecía tumbada en la cama, insinuante y chupándose el dedo. Aquello ocurría en el año 1956, una época en la que era normal que el arzobispo de Nueva York arremetiese públicamente contra una cinta así; una película que, por supuesto, tampoco pudimos ver en la conservadora España de Franco. Baker se enteró del escándalo cuando un periodista la llamó para conocer su opinión. Ese día pensó que su carrera se había hundido para siempre.

placeholder Fotograma de 'Baby Doll'. (CP)
Fotograma de 'Baby Doll'. (CP)

El éxito de 'Baby Doll' hizo real aquel credo que asegura que ninguna publicidad es mala publicidad. En su vida personal, Baker tuvo dos matrimonios y un gran amor. Tras pasar por el altar con Louie Ritter, se casó con el director de origen ucraniano Jack Garfein, con quien tuvo dos hijos. Magnífica en películas como 'Horizontes de grandeza' (1958) o 'La conquista del Oeste' (1962), Baker fue un hueso duro de roer para los estudios en la época en la que se marchitaba el sistema de producción en cadena.

Con Warner tuvo sus más y sus menos cuando rechazó el personaje de 'Los insaciables', que la hubiese encasillado en el escándalo al interpretar a una ninfómana. Ante la negativa, el estudio rescindió su contrato. Pocos años más tarde, los problemas de Paramount con su segundo marido, el director, también ocasionaron un malestar que acabó en despido. De ese cónyuge, por cierto, se acabó separando en 1969. A su carácter poco ortodoxo se sumó una personalidad difícil y coqueteos con el alcohol y la clínica de desintoxicación.

placeholder La actriz, en 1964. (CP)
La actriz, en 1964. (CP)

Apestada en Hollywood, sobre todo tras el fracaso de 'Harlow' (1965), biografía fallida de la mítica Jean Harlow, Baker se llevó su sexualidad y sus encantos a la Italia de los 'giallos'. En el país europeo fue redescubierta gracias a títulos de terror y de serie B. Aquel fue un refugio perfecto para una toda una rebelde de la meca del cine. En los 70, en la que era una actriz de la que ya se habían olvidado, recondujo su vida y encontró la estabilidad amorosa. En 1978 se casó con otro actor, Donald Burton, con el que estuvo hasta que él murió en 2007.

Icono sexual de toda una época, en los 90 se agradeció su presencia en películas como 'The Game', de David Fincher, o 'Poli de guardería'. Asociada permanentemente al escándalo (o a lo que en sus años de gloria se entendía como tal), Baker se ha convertido en uno de los últimos bastiones del Hollywood clásico. Retirada y celebrada por numerosas asociaciones que la invitan a dar charlas (ahí están los vídeos de su aparición en el Friars Club en 2019 para demostrarlo), Baker se ha resistido a los efectos de la cirugía plástica y es, curiosamente, el testimonio vivo de un paraíso que, en su día, no tuvo problemas a la hora de expulsarla. Ironías de la vida.

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