El pasado sábado 26 de julio, Eve Jobs, hija pequeña del fallecido Steve Jobs, se dio el ‘sí, quiero’ con el jinete olímpico, Harry Charles. O, al menos, eso atestiguan los pocos invitados que se han podido ver ante la iglesia medieval de Great Tew, St Michael's y All Angels, en la localidad de Hughenden Valley, a poco más de una hora de Londres, ya que la boda, tal y como cuentan los medios locales, ha sido planificada “con precisión militar”. Luego, la celebración siguió en el castillo de Estelle Manor, un impresionante castillo ubicado en los Cotswolds, la exclusiva zona residencial de las estrellas donde viven los Beckham y a donde se mudó Ellen DeGeneres tras abandonar los Estados Unidos por la victoria de Trump.
Solo dos ‘celebridades’ fueron vistas llegando a la iglesia para asistir al enlace: Jessica Springsteen, también jinete olímpica e hija de Bruce Springsteen, que ejerció de dama de honor con un sencillo vestido lencero rojo; y Jennifer Gates, hija del multimillonario Bill Gates. Dos grandes nombres que eran solo una pequeñísima parte de lo que se esperaba ver desfilando por la campiña inglesa. De hecho, los lugareños esperaban a las puertas del lugar para ver este inusual desfile, pero se quedaron con las ganas. “Me parece bastante poco caritativo, pero supongo que es su gran día y deberían poder hacer lo que quieran", reconoció una vecina a la edición británica de la revista ‘¡Hola!’.
Eve Jobs y Harry Charles, durante el verano de 2024. (@evejobs)
El enlace estaba previsto para las 17:30, aunque la novia lo hizo algo más tarde de lo esperado, como suele ocurrir. Media hora más tarde, sería el publicista del evento el que le confirma a los medios y a los vecinos allí presentes que la ceremonia había comenzado ya y que los novios ya estaban dentro. Tanto el jinete olímpico como la hija de Steve Jobsno habían accedido a la iglesia por la puerta principal, como esperaban todos los allí presentes, sino que lo habían hecho por una secundaria, consiguiendo así no ser vistos ni fotografiados.
A las 18:45 sonaron las campanas anunciando el final de la ceremonia. De nuevo, tanto los novios como los invitados salieron por esta misma puerta, no pudiendo de nuevo atestiguar quién había acudido a este mediático ‘sí, quiero’. Esto no hizo más que sumar indignación entre los vecinos,ya que consideraron que, al menos, deberían haberse dejado ver, ya que la iglesia llevaba cerrada tres días por motivos de seguridad y la preparación del evento, no permitiéndoles a ellos hacer uso ni visitar el cementerio del pueblo.
Así, nadie ha podido ver si los invitados que se habían rumoreado se encontraban allí o no. Se cree que a la boda de Eve Jobs acudieron importantísimos nombres como Kamala Harris, exvidepresidenta y candidata a la presidencia de los Estados Unidos, una de las mejores amigas de la madre de la novia; Sofia Abramovich, hija del oligarca Roman Abramovich; el actor Callum Turner, prometido de Dua Lipa; el cantante y músico, Elton John; e incluso la prensa británica habló de quela princesa Beatriz de York y su marido, Edoardo Mapelli Mozzi, estaban entre los invitados.
Tras el enlace, todos ellos se desplazaron hasta Estelle Manor, un impresionante castillo inglés recientemente reconvertido ahora en hotel de lujo y club de campo, que cuenta con un edificio principal y varios ‘cottages’ a su alrededor. El castillo está ubicado en una finca privada de 34 hectáreas y está rodeado de más de 1.217 hectáreas de parques y jardines, lo que le brinda una privacidad casi imposible de igualar. Para hacerse una idea de las dimensiones, cuenta con 108 habitaciones, cuatro restaurantes y un spa de 3.000 metros cuadrados con una piscina de 25 metros.
Este hotel, que vela por la privacidad de sus huéspedes, no permite por norma hacer fotografías y vídeos en su interior. Una norma que parece haberse reforzado todavía más con motivo de la boda de la hija de Steve Jobs, ya que ninguno de los invitados ha compartido nada del gran día. Solo Kourtney Kardashian, hermana de Kim, compartió varias fotografías paseando por la zona, lo que ha hecho a muchos sospechar que haya sido una de las invitadas después de perderse otra de las bodas del año, la de Lauren Sanchez y Jeff Bezos en Italia.
La prensa británica habla también de que durante el convite en el Estelle Manor, uno de los invitados, Elton John, dio un concierto para todos los allí presentes. Un hecho del que no muchas novias, ni siquiera celebridades, pueden presumir.
La discreta historia de amor de Eve Jobs y Harry Charles
Así, Eve Jobs y Harry Charles han sellado su amor -se espera- hasta que la muerte los separe. Una nueva etapa en un amor que se ha sellado con la misma discreción con que nació. Se dice que la pareja comenzó su relación en 2022, después de que la joven tuviera un fugaz amor de verano con Drew Taggart, uno de los integrantes de The Chainsmokers.
En cambio, no hicieron público su romance hasta 2024, cuando la también jinete y modelo compartió un vídeo en su perfil de Instagram celebrando que su Charles había ganado la medalla de oro en salto ecuestre por equipos en los Juegos Olímpicos de París. Desde entonces, siguieron igual hasta que se supo que se convertirían en marido y mujer.
El pasado sábado 26 de julio, Eve Jobs, hija pequeña del fallecido Steve Jobs, se dio el ‘sí, quiero’ con el jinete olímpico, Harry Charles. O, al menos, eso atestiguan los pocos invitados que se han podido ver ante la iglesia medieval de Great Tew, St Michael's y All Angels, en la localidad de Hughenden Valley, a poco más de una hora de Londres, ya que la boda, tal y como cuentan los medios locales, ha sido planificada “con precisión militar”. Luego, la celebración siguió en el castillo de Estelle Manor, un impresionante castillo ubicado en los Cotswolds, la exclusiva zona residencial de las estrellas donde viven los Beckham y a donde se mudó Ellen DeGeneres tras abandonar los Estados Unidos por la victoria de Trump.