Brooklyn Beckham lleva tiempo empeñado en que su nombre no se asocie solo al apellido. Entre fotos, vídeos y recetas, el hijo mayor de David y Victoria Beckham ha ido construyendo su propio personaje a parte de ser 'hijo de': es un cocinillas. Y, como era de esperar, el escenario donde se cuece esa faceta es su cocina que parece diseñada para que todo vaya sobre ruedas: abierta, luminosa y que invita a la calma.
La vivienda que comparte con Nicola Peltz en Los Ángeles, en una zona exclusiva de Beverly Hills, responde al manual de la arquitectura contemporánea: amplitud, líneas limpias y continuidad visual entre estancias. En la cocina esa idea se lleva al extremo: no es una habitación aislada, sino un espacio integrado con el salón y el comedor, pensado para vivirlo y, sobre todo, para grabarlo.
El primer golpe de vista lo da el blanco. Predomina en los frentes de los muebles y refuerza esa sensación de orden que tanto se busca en las cocinas actuales. La clave está en el almacenaje: armarios altos que llegan hasta el techo y un diseño que apuesta por superficies despejadas, lo que ayuda a mantener la estética “serena” incluso cuando hay actividad. Esta idea de la carpintería vertical es precisamente una de las tendencias que más se repite en cocinas modernas.
Si hay un elemento que llama la atención es la elección de los fuegos: Brooklyn no cocina con inducción, sino con fogones de gas, un guiño muy reconocible entre quienes disfrutan del ritual de cocinar “de verdad”, con llama y control inmediato. Sobre la zona de cocción, una campana de acero inoxidable se convierte en pieza protagonista, acompañada por un salpicadero de inspiración geométrica en tonos cálidos que suaviza tanto blanco y metal.
Como en tantas cocinas aspiracionales, el centro lo ocupa una isla amplia, rematada con una encimera clara al principio, y ahora con un efecto amaderado. Es el punto de trabajo, de apoyo. Encima, lámparas de cristal de líneas ligeras suman brillo sin recargar, reforzando esa idea de “paz” decorativa: todo está, pero nada estorba.
Otro de los rasgos que más define la cocina es la integración. Horno, microondas y frigorífico aparecen alineados y encajados en el mobiliario, con acabados en acero inoxidable que mantienen el look contemporáneo sin romper la continuidad. Ese “todo en su sitio” no es casual: es lo que hace que el espacio se vea pulido en foto y práctico en el día a día.
Brooklyn Beckham lleva tiempo empeñado en que su nombre no se asocie solo al apellido. Entre fotos, vídeos y recetas, el hijo mayor de David y Victoria Beckham ha ido construyendo su propio personaje a parte de ser 'hijo de': es un cocinillas. Y, como era de esperar, el escenario donde se cuece esa faceta es su cocina que parece diseñada para que todo vaya sobre ruedas: abierta, luminosa y que invita a la calma.