Aquí es donde vive Leonor Watling en Madrid: barrio de moda, muy bohemio y en pleno centro
Entre calles estrechas, fachadas clásicas y terrazas siempre animadas, Leonor Watling ha elegido uno de los barrios con más personalidad de Madrid para establecer su hogar
Ceremonia de entrega de la 40º edición de los premios goya
Chueca lleva años siendo uno de esos lugares de Madrid donde la vida de barrio convive con la ciudad más acelerada: calles peatonales, terrazas siempre llenas y una mezcla constante de vecinos, turistas y gente que va “a tiro hecho” a comer, a comprar o a quedar. En ese ambiente céntrico y creativo, y sin necesidad de dar más pistas, es donde Leonor Watling ha situado su día a día familiar junto a Jorge Drexler, en una casita en Chueca, tal y como se ha contado en los últimos meses.
La zona, que se encuadra en el área de Justicia (distrito Centro), gira alrededor de la Plaza de Chueca y se reconoce por su trazado de calles cortas, comercios pequeños y una agenda cultural que cambia casi a diario. También es uno de los enclaves más ligados a la historia reciente de la ciudad como espacio de referencia LGTBIQ+, con un peso simbólico y social que se nota en el ambiente y en el calendario de eventos.
Chueca funciona por capas: por la mañana tiene ritmo de mercado y recados; a media tarde se llena de cafeterías y librerías; y por la noche se vuelve más social, sin necesidad de vivir en el epicentro del ruido para estar cerca de todo. En ese equilibrio está parte de su atractivo para quien busca centro sin renunciar a cierta sensación de vida doméstica.
En la parte gastronómica, uno de los puntos más conocidos es el Mercado de San Antón, un clásico para resolver desde una compra rápida hasta un picoteo informal. Alrededor, se concentra buena parte del “paseo Chueca”: tiendas de diseño, espacios de decoración y locales de restauración que han ido cambiando con el tiempo, pero mantienen el pulso del barrio.
Chueca es un barrio cercano, donde te mueves sin coche, improvisas un plan cultural o una comida y vuelves a casa sin atravesar media ciudad. Es un lugar con personalidad que mezcla creatividad, comercio y vida, que convive con el turismo y el tránsito constante, pero conserva un punto práctico: céntrico, caminable y con actividad real de lunes a domingo.
Chueca lleva años siendo uno de esos lugares de Madrid donde la vida de barrio convive con la ciudad más acelerada: calles peatonales, terrazas siempre llenas y una mezcla constante de vecinos, turistas y gente que va “a tiro hecho” a comer, a comprar o a quedar. En ese ambiente céntrico y creativo, y sin necesidad de dar más pistas, es donde Leonor Watling ha situado su día a día familiar junto a Jorge Drexler, en una casita en Chueca, tal y como se ha contado en los últimos meses.