Como cada año, el presidente de Estados Unidos celebra el lunes de Pascua con la tradicional búsqueda y carrera de huevos en los jardines de la residencia presidencial, uno de los eventos más antiguos, iniciado en 1878. La edición de este año coincide además con una efeméride muy especial: el semiquincentenario de la independencia del país, que se conmemorará en julio. Tras los rumores sobre una supuesta hospitalización que circularon durante el fin de semana, Donald Trump reapareció públicamente, desmintiendo cualquier preocupación sobre su estado de salud.
"Hoy es un día muy especial. Es un día en el que celebramos a Jesús. Es un día en el que celebramos la religión", expresó Trump desde el balcón de la Casa Blanca. Junto a él, se encontraba un Conejo de Pascua y la primera dama.
Donald y Melania Trump en la Casa Blanca. (EFE)
"Los huevos son algo importante, y lo fueron para nuestra gran primera dama, que está por aquí. Creo que esta es nuestra primera dama. ¿La llamamos primera dama o estrella de cine? Tiene la película más taquillera", afirmó sobre la carrera cinematográfica de Melania, quien estrenó en enero su documental sobre los 20 días previos a la segunda investidura.
Donald y Melania Trump en el balcón de la Casa Blanca. (EFE)
Sin embargo, lejos de sorprenderse, Melania optó por la prudencia y la sobriedad, una actitud que también se reflejó en su elección de vestuario. En lugar de prendas llamativas, eligió un conjunto elegante en tonos neutros: un blazer azul marino de corte clásico, estructurado y sofisticado, combinado con una camiseta blanca básica que aportó contraste. Completó el look con pantalones blancos de pierna ancha y caída fluida, que estilizaron la silueta, y unas bailarinas de charol con hebilla lacada.
Melania apostó por las tonalidades blancas. (EFE)
La pareja presidencial estuvo acompañada por Tiffany Trump, la hija menor de Donald. Junto a su marido, Michael Boulos, se destacó como la más elegante del acto, luciendo un diseño de Alessandra Rich. Eligió un vestido midi de seda blanca con estampado floral negro, que combinaba un corpiño tipo blazer y un cuello pronunciado con una falda ligeramente acampanada, creando un conjunto sofisticado y armonioso.
Donald Trump junto a su hija Tiffany y sus nietos. (EFE)
También asistió su hermano Eric, acompañado por su esposa Lara. Ella eligió un conjunto en rosa empolvado formado por un blazer estructurado y pantalones de corte recto. El traje, perfectamente entallado, realzaba su silueta y proyectaba una imagen elegante y profesional, con un toque moderno gracias al color. Bajo la chaqueta llevó un top claro que suavizaba el conjunto, y completó el look con sandalias de tacón en tonos neutros y joyas discretas.
Eric y Lara Trump. (EFE)
El acto del lunes de Pascua se desarrolló entre risas infantiles y estampas coloridas que destacaban sobre los adoquines del Jardín de las Rosas, recientemente reemplazados por cemento. Para darle un aire más festivo, el equipo de la Casa Blanca colocó pequeñas tiras de césped artificial bajo los bancos blancos, creando un escenario para la hora del cuento y la búsqueda de huevos, también adaptada a niños con sensibilidad sensorial. Familias completas recorrieron el jardín mientras los niños jugaban y exploraban, dejando un registro de la tradición anual de la residencia presidencial sin excesos de protocolo ni ornamentos.
Como cada año, el presidente de Estados Unidos celebra el lunes de Pascua con la tradicional búsqueda y carrera de huevos en los jardines de la residencia presidencial, uno de los eventos más antiguos, iniciado en 1878. La edición de este año coincide además con una efeméride muy especial: el semiquincentenario de la independencia del país, que se conmemorará en julio. Tras los rumores sobre una supuesta hospitalización que circularon durante el fin de semana, Donald Trump reapareció públicamente, desmintiendo cualquier preocupación sobre su estado de salud.