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Eugenia Santana: "No me puedo casar por la iglesia por culpa de Esther Arroyo"
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LA ENTREVISTA

Eugenia Santana: "No me puedo casar por la iglesia por culpa de Esther Arroyo"

Una boda es siempre motivo de felicidad, pero algunas veces uno no puede casarse como quisiera. Es lo que les ocurre a la canaria Eugenia Santana

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Eugenia Santana: "No me puedo casar por la iglesia por culpa de Esther Arroyo"

Una boda es siempre motivo de felicidad, pero algunas veces uno no puede casarse como quisiera. Es lo que les ocurre a la canaria Eugenia Santana y al venezolano José Faría, que se convertirán en marido y mujer antes de finales de este 2008, pero que no podrán casarse por la Iglesia. Esa era la gran ilusión de la que fuera Miss España, una boda religiosa en su tierra natal, Las Palmas de Gran Canaria. ¿El problema que lo impide?: la negativa de la ex mujer de José, la actriz Esther Arroyo, a concederle anulación de aquel matrimonio. Eugenia se siente muy dolida ante una actitud que no entiende. Sobre todo porque lleva diez años de feliz vida sentimental con su pareja, y si Esther hubiera querido dar su brazo a torcer, ha pasado el tiempo suficiente como para tener arreglados los documentos de la anulación. Eugenia expresa su pesar en la siguiente entrevista.

¿Por qué se cierra Esther en banda en el tema de la anulación?

Ni José ni yo entendemos su actitud. Se separaron hace muchos años, mi novio le ha pedido muchas veces la anulación, pero ella hace oídos sordos cuando se le habla del tema.

Tu ilusión era casarte de blanco y por la Iglesia.

Era, y es, mi gran ilusión. Pero no me puedo casar por la Iglesia por culpa de Esther Arroyo. Yo confío en que ella entienda algún día la situación, que recapacite… Pero, de momento, me casaré por lo civil, no me queda más remedio.

Antes de fin de año.

Sí. Llevo diez años con José, soy la mujer más feliz del mundo a su lado, y ya es hora de casarnos. La boda se celebrará en mi tierra, en Las Palmas, y me imagino que será un día muy hermoso.

A pesar de la frialdad del juzgado.

A pesar de ello. Ese día tiene que ser muy feliz para todos.

Y lo siguiente, ser madre.

Eso, enseguida, lo más pronto posible.

¿Incluso antes de dar el sí quiero ante el juez?

No me importaría quedarme embarazada antes de mi boda. Quiero ser madre lo antes posible. Y José está de acuerdo conmigo. Estos diez años de convivencia han sido los mejores de mi vida. He encontrado al hombre ideal. Entre nosotros hay mucho cariño, mucho diálogo, una compenetración perfecta.

Pero ahora resulta que te vas a trabajar a Las Palmas y él se queda aquí, en Madrid.

Intentaremos llevar las ausencias lo mejor posible. He abierto un gabinete de comunicación en Canarias, y pasaremos mucho tiempo separados, porque José trabaja en una empresa inmobiliaria muy importante en Madrid y, por el momento, tiene que permanecer aquí. Pero estamos a tan solo dos horas y media de avión…

En ocasiones, es todo un mundo.

Para nosotros, no. La distancia no va a mermar lo más mínimo nuestro amor.

¿Seguro?

Segurísimo. No me cabe la menor duda.

¿Qué ocurrió con aquel contencioso que mantenías con el productor José Frade?

Acabo de ganarle el pleito que le puse por intromisión en mi honor y en mi intimidad. Y estoy muy contenta. Pero no me apetece hablar del tema. Cuando antes se olvide, mejor.

Una boda es siempre motivo de felicidad, pero algunas veces uno no puede casarse como quisiera. Es lo que les ocurre a la canaria Eugenia Santana y al venezolano José Faría, que se convertirán en marido y mujer antes de finales de este 2008, pero que no podrán casarse por la Iglesia. Esa era la gran ilusión de la que fuera Miss España, una boda religiosa en su tierra natal, Las Palmas de Gran Canaria. ¿El problema que lo impide?: la negativa de la ex mujer de José, la actriz Esther Arroyo, a concederle anulación de aquel matrimonio. Eugenia se siente muy dolida ante una actitud que no entiende. Sobre todo porque lleva diez años de feliz vida sentimental con su pareja, y si Esther hubiera querido dar su brazo a torcer, ha pasado el tiempo suficiente como para tener arreglados los documentos de la anulación. Eugenia expresa su pesar en la siguiente entrevista.