Getxo ofrece algo que llevarse a los ojos gracias al Festival Cine Gourland
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Getxo ofrece algo que llevarse a los ojos gracias al Festival Cine Gourland

Conseguir saciar un placer es un reto, pero más si son dos. El festival Cine Gourland al menos lo intenta. Estos días se está celebrando en

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Getxo ofrece algo que llevarse a los ojos gracias al Festival Cine Gourland

Emoción, mucha emoción, como en la sala de cine, buscaban muchos a la hora de disfrutar de unas cuantas propuestas gastronómicas ligadas al festival. Encuadres generales como una gran sardinada, fundidos en negro en forma de cata de café, y un concurso de pintxos, que sabemos que siempre apuesta por el primer plano muy espectacular. 

Soul Kitchen, elegida por el jurado del Festival como la mejor película del año sobre gastronomía, fue una de las cintas que engrosó un programa en el que se recuperaron cosas como Guerra de vinos (Bottle Shock), mucho más interesante gastronómica que cinematográficamente hablando. Los niños tuvieron su parcela de diversión gracias a Lluvia de albóndigas y La maldición de las verduras, y en lo que queda de festival se recuperarán otras historias, como la que convirtió a Meryl Streep en la cocinera que conquistó las pantallas estadounidenses, Julia y Julie.

Ana Risueño o Alberto Chicote, premiados

Como en años anteriores, la organización premió a una serie de personalidades que han sabido aunar ambos campos en su vida. En la noche del viernes, un bellísimo Palacio de la zona, el de San Joseren, acogió la entrega de unos galardones con forma de molino de viento a varias caras muy conocidas: la actriz Ana Risueño, presente en la enológica serie Gran Reserva; a Jorge Fernández, presentador y aficionado a la gastronomía que es propietario del restaurante madrileño T’amerò; y Caco Senante cantante, actor, “nariz” y “paladar”. 

Pero en esa había más reconocimientos. Recogían su galardón Iñaki Núñez, un productor de cine vasco que ha trabajado con cineastas como Polanski, y es bodeguero del preciado Pago de Cirsus; y un gran nombre de la cocina, Alberto Chicote, uno de los jefes de cocina más famosos de Madrid gracias a su restaurante NO-DO.

El sol y un paseo por la Ría de Bilbao pudieron acrecentar la experiencia en un año quizá de transición para un festival en el que se echaron de menos actividades como las siempre jugosas mesas redondas. Eso sí, Cine Gourland se suma a esa noble iniciativa de mostrar las excelencias de un lugar tan recomendable como Getxo, que, definitivamente, está apostando por la cultura: su Festival de Jazz es un gran ejemplo. Este año se apostó por los aperitivos. El año que viene puede que tengamos más platos principales.