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Gastronomía

Órdago, templo de la gastronomía vasca en Madrid

Cocina vasca tradicional y de gran calidad en Madrid. Es lo que se puede encontrar en este pequeño restaurante situado en el barrio de Ventas, frente

Cocina vasca tradicional y de gran calidad en Madrid. Es lo que se puede encontrar en este pequeño restaurante situado en el barrio de Ventas, frente al antiguo Sanatorio de Toreros (hoy desaparecido), que lleva abierto desde el 1 de julio de 1980. 

Sus fundadores, el matrimonio formado por Xavier Rodriguez Urkiri, natural de Deba, y Elena Amesti, natural de Eibar, comenzaron con un reducido espacio que hacía las delicias de los comensales. En 1989, tras una pequeña ampliación, consiguieron que el número de mesas se acercase a la docena.
 
Desde hace unos años, sus hijos han recogido el testigo. Iñigo, en los fogones, siguiendo las enseñanzas del padre y, de vez en cuando, innovando platos de la nueva cocina vasca. Andoni ocupándose del comedor, narrando la carta y explicando a los clientes la preparación y el contenido de los platos.
 
Sigue siendo muy difícil ir a comer si no se ha hecho la reserva con algunos días de antelación. Tal es su éxito que, en la época de los toros, por San Isidro, hay que hacerla incluso meses antes.
 
El restaurante está decorado como una taberna vasca: manteles a cuadros azules, y en sus paredes, cuadros de la tierra, figuras, diplomas y premios conseguidos a lo largo de su historia.
 
Alubias de Tolosa o Merluza con salsa de chipirones
 
La cocina está basada en la buena materia prima y en las manos de Iñigo. Se puede empezar con algún plato para compartir, como las alubias de Tolosa acompañadas de piparras en vinagre. También con unos revueltos de bacalao, de hongos silvestres, de pisto. O elegir las anchoas en salazón, las nécoras a la sal o los caracoles.
 
Entre los pescados destaca la merluza al estilo de la casa con una salsa de chipirones o de cualquier forma que te la preparen. Además, son recomendables los chipirones en su tinta, el rodaballo al horno, la lubina salvaje para compartir, el bacalao a su estilo o al pil pil, las kokoxas de merluza y el txangurro.
 
Para acertar con un plato de carne, lo más recomendable es pedir algo de buey, como el solomillo, el entrecot y la chuleta para filetearla y compartirla entre varios. Igualmente destacan el estofado de rabo, las manitas rellenas y la lengua de ternera rebozada.
 
Los postres son caseros. La leche frita -a mí me gusta quemada con un poquito de Chinchón-, el arroz con leche, la cuajada con miel, las natillas y su estrella: los hojaldres de espinacas.
 
La bodega se ha ampliado con una buena oferta de vinos de las distintas denominaciones de origen, conservando como caldo de la casa un Rioja crianza a un precio razonable.
 
Precio medio: entre 45 a 50 €.
Cierra los sábados noche y domingos. 
Sancho Dávila, 15 - Madrid
Teléfono: 913567185
 

 

Recomendado en la Guía Miguelín:  “Comer bien en un restaurante de renombre no tiene mérito”. La guía Miguelín es perfecta para unos tiempos que no llaman al esnobismo: Miguel Casas, un profesional de las relaciones comerciales y aficionado a la buena mesa, nos ofrece una selección de restaurantes adeptos a la buena cocina, la limpieza, la simpatía de sus propietarios y la relación calidad-precio. La mayoría de los restaurantes incluidos en La Guía Miguelín se encuentran en Madrid y su comunidad, aunque también figuran algunos de Segovia, Toledo, Alicante y Cádiz, su patria chica. El autor ha dividido Madrid en cuatro zonas, cada una acompañada de un plano en perspectiva de Pedro J. Villeta

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