La Casa Real y los políticos dan la espalda a Cibeles, que vuelve a fracasar en sus objetivos
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La Casa Real y los políticos dan la espalda a Cibeles, que vuelve a fracasar en sus objetivos

La 56 edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (antes Pasarela Cibeles) podría resumirse en una sola palabra: “ausencia”. Ausencia de autoridades, ausencia de medios extranjeros

La 56 edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (antes Pasarela Cibeles) podría resumirse en una sola palabra: “ausencia”. Ausencia de autoridades, ausencia de medios extranjeros y ausencia de apoyo a los jóvenes creadores. Tres elementos que sorprenden al revisar las expectativas de los organizadores a mediados del mes de julio, cuando presentaron en rueda de prensa el proyecto.

Una de las novedades de esta edición ha sido el cambio de fechas. Para no coincidir con otras pasarelas, los organizadores, en acuerdo con la Asociación de Creadores de Moda, decidieron adelantar el comienzo de la cita para que fuera la primera del circuito internacional. Todo apuntaba a que en esta ocasión la Semana de la Moda de Madrid estaría a la altura de las grandes pasarelas internacionales. Sin embargo, estos tres puntos han demostrado que hace falta mucho trabajo y esfuerzo para estar al nivel de Nueva York, Milán, Londres o París.

Ausencia de autoridades

Quizá lo que más ha sorprendido, algo que no había ocurrido en anteriores ediciones, es la alarmante falta de apoyo institucional al certamen, justo en el momento en el que el sector atraviesa su crisis más aguda, lo que ha provocado incluso que firmas históricas tuvieran que bajarse de la pasarela, incapaces de afrontar los gastos que supone presentar sus colecciones en la MBFW.

Los ‘front row’ no han contado con la presencia de personalidades del mundo de la política en esta ocasión. Las ausencias más significativas han sido las de Ana Botella, actual alcaldesa de Madrid, y Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad. Mientras que en las pasadas ediciones se dejaban ver en las pasarelas de Roberto Torretta, Agatha Ruiz de la Prada, Devota y Lomba o Roberto Verino, en esta ocasión sus desplantes han sido muy comentados. “Siempre tenemos a diversos consejeros entre nuestros invitados. La pena es que la presidente de la Comunidad no haya podido venir esta vez”, comenta Cuca Solana, presidente de la pasarela.

De igual modo, sorprende que esta edición no haya contado con la ya tradicional presentación de la pasarela a los medios por parte de Esperanza Aguirre, quien normalmente organizaba, los días previos la MBFW, junto a todos los diseñadores, una reunión que ponía en marcha la cuenta atrás para el comienzo de los desfiles. La única política en activo que se ha dejado ver por Ifema ha sido Cristina Cifuentes, delegada del gobierno en la Comunidad de Madrid; pero de una forma muy breve y que ha pasado inadvertida para muchos. Al igual que ésta, algunas exministras han aparecido de forma tímida por los front row: Ángeles González Sinde en el desfile de su amigo Modesto Lomba; Magdalena Álvarez en los de Juana Martin y Victorio Lucchino; o Pilar del Castillo, en los de DELPOZO y Miguel Palacio.

Otra de las grandes ausentes de esta edición ha sido Casa Real, dejando atrás los años en los que alguno de sus miembros acudía a la pasarela, lo que fomenta mucho la repercusión mediática de las colecciones. Ni la Infanta Elena ni la princesa Letizia han visitado Ifema para ver las colecciones primavera-verano 2013. “La infanta Elena ha venido algunas veces, pero hace mucho tiempo de eso. Venía invitada por un diseñador y no por nosotros; otra cosa es que el presidente de Ifema la recibiera a su llegada. No era una invitación oficial”, explica Solana. Y la princesa inauguró el EGO de 2010. Otros tiempos.

Ausencia de prensa extranjera

Uno de los beneficios directos del cambio de fecha debía ser la llegada de más representantes de la prensa extranjera, algo que fue anunciado de forma insistente durante la presentación en rueda de prensa de la MBFW en julio y que parece no haberse cumplido del todo.

Entre los periodistas que se han dejado ver por Ifema esta semana, destacan los de Harper´s Bazaar México, L´Officiel de París, El universal de México o In Style de Rusia. Pero el nombre que más ha sonado en la MBFW ha sido el de Candy Pratts Price, directora ejecutiva de Vogue.com; aunque pocos son los que han tenido la suerte de verla, ya que su paso por la pasarela ha sido fugaz y polémico.

El resto de medios internacionales han estado estos días trabajando en el espacio Movistar,  reservado a periodistas y fotógrafos. Según explica un redactor de moda para un medio australiano y otro californiano, la afluencia de prensa extranjera no ha sido, pese a lo anunciado, mayor en esta edición. “Somos los mismos que en febrero. Dicen que esta vez hay nombres importantes; pero que luego quieran hablar en sus medios depende de las  colecciones y de si los editores tienen ganas de hablar de ellas”.

Cuando uno charla con estos redactores extranjeros, pocos conocen el trabajo de los creadores españoles. “Conozco sobre todo Zara y Mango. Antes de venir he mirado en internet quiénes son los creadores que van a desfilar aquí. El circuito internacional es muy largo y es complicado destacar”, explica Navarro, redactor freelance que colabora con ELLE.COM.

Ausencia de apoyo económico a los creadores de EGO

Muchos han sido los sorprendidos al saber que esta 56 edición de MBFW no ha contado con el premio L´Oréal a la mejor colección de EGO, un reconocimiento que daba al vencedor un cheque de 6.000 euros.

Pese a que los organizadores insistieron, el pasado mes de julio, en el apoyo a los jóvenes, ofreciéndoles dos días para presentar sus colecciones, parece que finalmente este objetivo no se ha cumplido. Y es que, como bien explica Moisés Nieto, ganador del premio de la pasada edición, el dinero que consiguió fue fundamental para arrancar su negocio. “Con este dinero monté mi página web, algo que me ha ayudado a crear una marca”.

Parece que Cuca Solana quiere restarle importancia a este ‘detalle’, del que los miembros de L´Oréal prefieren no dar explicaciones: “Hay que tener una cosa en mente, el premio es una guinda. Lo que Ifema ofrece al diseñador joven es toda una infraestructura y la posibilidad de estar en los desfiles, que se den a conocer. Esto es lo que de verdad es importante, y no el premio”.

Aun así, Moisés Nieto explica que si realmente los organizadores quieren apoyar a los jóvenes creadores deberían permitirles subir a la pasarela de los diseñadores consagrados. “MBFW debería renovar los nombres de los diseñadores que desfilan y dar un cambio y evolucionar como evolucionan la moda y el resto de pasarelas. Tenemos la frescura de ser jóvenes, sabemos lo que el público demanda”.

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