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¿Ganas de montaña? Benasque para urbanitas

Adrenalina a borbotones, gastronomía y una belleza natural que quita el hipo: no necesitarás más para una escapada de las que hacen época.

Foto: ¿Ganas de montaña? Benasque para urbanitas

Adrenalina a borbotones, gastronomía y una belleza natural que quita el hipo: no necesitarás más para una escapada de las que hacen época.

POR LA MAÑANA: PEDALEANDO

Aunque la estación de Cerler haya echado el cierre estos días atrás de Semana Santa -concretamente el sábado 19 de abril-, una temporada de esas inolvidables -más del 70% de pistas abiertas y 50 kilómetros de vías practicables-, la nieve pinta esta esquina aragonesa durante estas semanas de primavera. Y aunque en torno a ella gira la actividad invernal del valle y es su mayor reclamo, es solo la punta de lanza de una oferta de turismo activo en la que no falta de nada. Rutas de senderismo, escalada, cicloturismo, pesca, parapente, rafting, kayak o quads.. Y también rutas de e-bike (bicicletas de montaña con pequeños motores), ideales para urbanitas sin ganas de cansarse y con las que conocer, por ejemplo, el pueblo de Anciles, a sólo un par de kilómetros de Benasque, la capital del valle. Sus calles empedradas y flanqueadas de espectaculares casonas solariegas -como la Casa Suprián o la Casa Barrau-, nos transportan a otro tiempo. Hay varias rutas -gastronómicas, culturales, de alta montaña- que, a los mandos de una de sus bicis, son de lo más accesible y recomendable. 

¿Para recuperar fuerzasnbsp;En el restaurante Sotobosque del Hotel Aneto te mimarán con embutidos como la longaniza de Graus, cordero, vacuno -nada menos que vaca alpina-, hongos como el ceps -boletus- o el rovelló -níscalo- y caza mayor.

POR LA TARDE: AL PARQUE

Pero no a uno cualquiera, sino al imponente Parque Natural Posets-Maladeta, que acaricia el pueblo de Benasque. En sus más de trescientos kilómetros cuadrados hay de todo: desde antiguas hospederías suspendidas de riscos que siguen hoy en día acogiendo peregrinos y viajeros -como el Hospital de Benasque-, a cumbres y más cumbres: el parque engloba los dos macizos más elevados de toda la cordillera de los Pirineos. El parque acoge la mayor concentración de tresmiles de toda la cordillera pirenaica, con 102 picos de los 212 que superan esta altitud, además de los glaciales más meridionales de Europa. Eso quiere decir una cosa: los escenarios son impresionantes, inolvidables. 

¿Lo más espectacular del parque? Pues toparse, tras una hora de caminata tranquila y de poca exigencia -pero sí alguna: imprescindible buen calzado y un estado físico normal- con el Forau d'Aiguallauts, donde desagua el glaciar del Aneto. Y ¿una curiosidad? Por aquí anduvo el director y guionista Álex Pina rodando durante el invierno pasado la película Kamikaze.

POR LA NOCHE: BENASQUE

Un dato curioso y que a veces permanece olvidado es que este pueblo de apenas dos millares de habitantes que da nombre al valle tiene su lugar destacado en el mapamundi de Internet: aquí nació ese fenómeno que se estudia en las escuelas de negocios que es Barrabes.com, uno de los sitios de e-commerce de material de montaña de mayor éxito a nivel mundial. El ambiente del pueblo invita a ello: sus calles evocan el Alto Aragón más puro y la riqueza patrimonial es el mejor testigo: la iglesia de Santa María, el Palacio de los Condes de Ribagorza, el torreón de Casa Juste... Por supuesto, hay buenos hoteles y restaurantes en el pueblo, pero no puedes dejar de visitar -nadie lo hace: ni una solo de las celebrities que peregrinan a Benasque lo perdona- El Fogaril, el restaurante del hotel Ciria (Avda. Los Tilos s/n), donde Dioni Ciria, el chef, demuestra el porqué de ese éxito. El lechón confitado con praliné de avellanas y patata panadera no es, desde luego, de este mundo.

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