En busca del paraíso: piérdete por los Caminos de Osa en Costa Rica
  1. Estilo
LA RUTA MÁS VERDE

En busca del paraíso: piérdete por los Caminos de Osa en Costa Rica

El país centroamericano es pura lujuria. Aquí hemos encontrado un paraíso dentro del paraíso, de bosques húmedos besando playas vírgenes. Te ponemos sobre la pista

placeholder Foto: El lugar (mágico) donde el bosque tropical se junta con el mar Pacífico
El lugar (mágico) donde el bosque tropical se junta con el mar Pacífico

Costa Rica es de color verde. Un paraíso en la tierra que se despliega desde el océano Pacífico hasta el mar Caribe, a lo largo y estrecho (imposible decir ancho), en plan menú degustación,de 322 kilómetros como platosde los que harán las delicias de cualquier paladar gourmet. Nos referimos aviajeros sin fronteras, por supuesto. El país centroamericano es pura lujuria: bosques húmedos besando playas vírgenes. Y precisamente aquí, entre sus márgenes, hemos encontrado un paraíso dentro del paraíso, perdidos con brújula por los Caminos de Osa. Te ponemos sobre la pista.

Un lugar mágico

Como descrito por el realismo ídem del vecino García Márquez y aireado por vientos que se vuelven caribeños. En la península de Osa se juntael bosque tropical con el mar Pacífico. El escenario se hace verde por demás y territorio abonado para biólogos, naturalistas, hijos de Rodríguez de la Fuente y otras variedades (humanas). ¿La razón? 140 especies de mamíferos, 370 de aves, 6.000 tipos de insectos, 123 de mariposas y 300 de árboles;una riqueza natural y paisajística de quitar el sentido. Un documental de National Geographic en vivo y en directo y ante nuestrosojos que no querrán cerrarse.

Valor biológico, riqueza social

Lo que vemos es único, tanverdad como el pan y la sal. Caminos de Osa es el fruto de una política conservacionista practicada en los últimos40 años que ahora ha puesto el acento en mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. Hay una cooperativa de turismo rural comunitario que lo pone todo muy fácil, Osa Rural Tours.Un modelo de desarrollo sostenible que fascinará a los viajeros que aman los rincones inexplorados, los territorios vírgenes y todo lo auténtico. Desde las artes de pesca hasta la artesanía con fibras naturales. Lo propio de la cultura ngöbe. Estos indígenas cultivan cacao, palmito, arroz, plátanos y frijoles. Aquí está el manglar más importante de América Latina, aviso a navegantes.

¿Resorts? No, cabañas

No encontraremos por estos caminos resorts de lujo ni hoteles despampanantes desafiando a la última modernidad con piscinas infinitas que alargan el horizonte. No hace falta. Deilin Ramírez Argüello, en los Manglares del Golfo, ofrece hospedaje en cabañas para 7, 5, 4 y 3 personas, con baño privado y cocina con menaje, además de comida tradicional en un restaurante a todo color. Luego, se puede salir de pesca (artesanal), por eso de allí donde fueres haz lo que vieres, en una de las dos lanchas a disposición de los inquilinos;de avistamiento de delfines y ballenas, o simplemente a recorrer el fiordo tropical, que haberlo haylo, deGolfo Dulce. Enrique Ureña abre las puertas de su Rancho Verde, en Rancho Quemado, para hospedar a 10 personas como muchoen sus tres cabinas y darles de comer en plan familiar. Lo mismo que hacen los Alemán Valencia en su Casa Drake Lodgeen el pueblo de Los Planes con vistas a la bahía Drake: para vivir todo un intercambio cultural.

¿Robinson yo?

Si llevas un aventurero dentro, saldrá a escena en Costa Rica o no saldrá. Imposible no sentirse un Indiana, un Robinson. Jhonson Villalobos Chavarría, de Madreselva Rainforest Experience, cuidará de que nos metamos convenientemente en el papel. O sea, adentrará al personal en las zonas de acampada, le iniciará en las actividades de granja y hará para él, atención, un tour de ranas venenosas. Y es solo un ejemplo. Todo es así por estos lares. La relación con la naturaleza es muy pero que muy estrecha. ¿Simbiosis?

Espejos de agua y un golfo dulce

En Reserva Forestal Golfo Dulce, conocida por su majestuosidad y sus siglas (RFGD), en la provincia de Puntarenas, al sudoeste del país, donde nos movemos. Bosque tropical húmedo y dos espejos de agua dulce permanentes, que son pura poesía: las lagunas Chocuaco y Sierpe. Saldrán a nuestro paso además manglares, tierras con lodos, charrales (matorrales y maleza), bosques en galería, pastizales yplantaciones de melina (árbol indio). Se peca de exotismo.

Más tentaciones en las que caer

Todo por explorar. Por ejemplo, la cultura indígena ngöbe, su medicina natural o sus actividades agrícolas, de la mano de sus gentes en Alto Laguna; el ecosistema del manglar, a bordo de un kayak o un bote amotor y guiados por especialistas, o la laguna Chocuaco, también en barco, junto a los hermanos Villalobos Chavarría, de Rancho Quemado. La belleza escénica es arrebatadora. Casi teatral. Más allá del Parque Nacional Corcovado, el que se lleva la palma, el más visitado. Y con razón: cascadas naturales, playas desiertas, selva, bosque, monos y jaguares.

Un destino con premio

Estos 'caminos de oro' han obtenido este año el premio al mejor producto de turismo activo internacional en la modalidad de aventura en el concurso que convoca Fitur y la revista 'Aire Libre'. No nos lo queríamos perder.

¿Tienes un dispositivo móviliOSoAndroid?Descarga la APP de Vanitatis en tu teléfono o tablet y no te pierdas nuestros consejos de moda, belleza y estilo de vida. Para iOS,pincha aquí,y para Android,aquí.

Costa Rica Viajes
El redactor recomienda