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Sexo en la oficina: pros y contras de esta fantasía con la que todos hemos soñado

No todo el monte es orégano en el pasillo de la fotocopiadora, así que mucha atención que a veces los ligues laborales los carga el diablo. O no

Foto: 'Mad Men' o ten cuidado con esas miraditas en la oficina.
'Mad Men' o ten cuidado con esas miraditas en la oficina.

Liarse con un compañero de trabajo puede ser algo ciertamente morboso y entretenido. Sin embargo, no todo el monte es orégano en el pasillo de la fotocopiadora. Tomen asiento en sus sillas de oficina porque el dato que les vamos a mostrar a continuación puede parecerles ciertamente sorprendente (y podría causar mareos o desmayos). Según una encuesta realizada a más de 2.500 personas por ‘Business Insider’, el 84,5% de ellas (hombres y mujeres) han fantaseado en algún momento de sus vidas laborales con mantener un rollo o encuentro sexual furtivo con compañeros de trabajo o incluso con el jefe. Pero ahí no queda la cosa, más de la mitad llevaron a cabo dicho deseo.

A Javier Caparrós, director general de Trabajando.es, esta situación no le extraña en absoluto: “Es más normal de lo que creemos”. La explicación está en los números. Los españoles pasamos entre ocho y nueve horas diarias en la oficina y forjamos vínculos emocionales (queramos o no) con nuestros colegas profesionales. Cafés en la máquina, comentar la serie de la noche anterior, el almuerzo en la cafetería, la reunión con el jefe, el táper recalentado en el microondas, cuchicheos en la puerta de los baños… No nos engañemos, las oficinas son los institutos de los adultos.

Sexo, que no amor

Sin embargo, en España somos muy dignos en lo que se refiere a sentimientos. Otra encuesta realizada por la web Trabajando.es, descubrió que el 47% de los trabajadores ‘made in Spain’ jamás tendrían una relación amorosa dentro de la oficina. Vaya, que el amor lo queremos mantener alejado de las salas de juntas y las ruidosas fotocopiadoras. ¿Y por qué preferimos no mezclar trabajo y amor? “Para mantener un romance en la oficina hay que saber separar lo laboral de lo sentimental y no invadir el espacio del otro”, sentencia Caparrós. Un imposible que tu compañero/jefe/pareja te grite que tu informe está mal y después daros el lote cual adolescentes en el cuarto del material de oficina como si no hubiese pasado nada.

Ventajas del sexo laboral

Pero si dejamos a un lado los ‘te quiero’, hay dos buenísimas razones para liarse con alguien del trabajo, según un estudio realizado por la Universidad de Gotemburgo (Suecia) bajo el título 'Workplace Romances: Going to Work Is Amazing and Really Fun'. ¿Cuáles son?

  • Ir a trabajar ya no es un suplicio, es un placer.

  • El subidón de energía y euforia que nos produce nos hace estar motivados y trabajar más.

Sin embargo, como todo en la vida, hay que tener cuidado con el lado más oscuro de esta excitante aventura laboral. “No hay que tomar decisiones movidas por el afecto. Siempre hay que mantener el raciocinio empresarial”. Vaya, que no asciendas a nadie si no se lo merece solo por el hecho de intercambiar fluidos.

¿Con quién y por qué?

De acuerdo. Una vez conocidos los pros y los contras, centrémonos en algo en lo que, a lo mejor, no nos hemos parado a pensar lo suficiente. ¿Es liarse con el jefe mejor que con el becario? ¿Ese repartidor tan mono de los lunes podría acarrearme más quebraderos de cabeza que mi compañero de ‘pupitre’? A continuación, y por si estás pensando en sumarte al club del sexo laboral, te presentamos la guía ‘Líate con alguien del trabajo, pero mira con quién’.

  • Superiores y jefes directos

Terreno muy peligroso si no quieres terminar de patitas en la calle. Que a todos nos atrae el poder es un hecho, pero también lo es que tú eres una hormiguita trabajadora y ellos grandes tiburones que pueden comerte a la de ya. Mejor no bucear con ellos ni debajo de las sábanas.

Si decides jugártela es probable que te libre de alguna hora extra, de algún festivo empantanado de trabajo... Pero no esperes un ascenso. Esto no es Multicine de Antena3.

  • Compañeros de tu misma categoría

Si trabajan en otra planta o en el lado opuesto de la tuya, mejor que mejor. No tendrás que verle la cara todo el rato, podrás concentrarte más en tu trabajo y estarás deseando que llegue la hora de comer para chocar los tuppers junto a la nevera. A falta de copas de vino, buenas son tarteras.

El único (gran) problema de mantener una relación sexual con alguien con el que trabajas codo con codo es que el día que se acabe tendrás que seguir trabajando con él. De ahí lo de las plantas diferentes o alas opuestas. Poner distancia ‘oficinal’ de por medio es una gran idea.

  • Becarios / Gente de prácticas

Llenos de energía y juventud se apuntan a todo. A las cervezas afterwork, a las beforework, a salir los fines de semana… Tienen cuerda para rato. Liarte con ellos no supondrá un problema laboral en absoluto, pero puede que tu cuerpo e hígado no lo resistan. Ojito con ellos.

  • Departamento de informática

Si todo va como la seda, tendrás el ordenador más rápido de la oficina. Si no, es muy probable que, por arte de magia, todos tus informes desaparezcan del disco duro.

  • Mensajería

Deja de pedir que te lleguen los paquetes a la oficina si la cosa termina mal. Por si las moscas.

  • Contabilidad

Prohibidísimo si no quieres que te embarguen el sueldo 'sin querer'. Aunque es un contacto maravilloso para saber de primera mano la liquidez de tu empresa. Tú decides.

¡Suerte y a trabajar!

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