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Ella volverá a dar las campanadas

Por qué amamos odiar a Cristina Pedroche

12 uvas, una televisión, una presentadora y mucho odio: estos son los ingredientes con los que se cocinan las uvas esta temporada, pero ¿por qué odiamos tanto a Pedroche?

Foto: Cristina Pedroche, en una foto de archivo.
Cristina Pedroche, en una foto de archivo.

Cristina Pedroche volverá a dar las Campanadas dispuesta a hacer de sus modelitos la nueva capa de Ramoncín, es decir: un clásico con el que despedir el año. Poder ver -y especialmente criticar- en directo el look elegido por la presentadora es el responsable de que la audiencia de las Campanadas de Antena 3 se dispare siempre que la vallecana nos acompaña mientras disfrutamos atropelladamente de las últimas uvas del año. Pero ¿por qué ese afán por machacar a Pedroche como si no hubiera un mañana?

Querida Cristina, ¿qué has hecho tú para merecer esto? La corrección política que nos empuja en ocasiones a no valorar las cosas como realmente querríamos o a no decir abiertamente lo que pensamos nos lleva a desfogarnos cuando nos enfrentamos ante ese espacio en blanco que se erige como un oasis catártico nacido en la sección de comentarios. Tan solo sabemos que el look de Pedroche volverá a correr a cargo de Pronovias, pero ya podemos apostar que los haters la tacharán de hortera, de guarra y de ordinaria, adjetivos que servirán como entrantes al menú de insultos que desgustará el 31 de diciembre.


Cristina y su brindis feminista

Cristina asegura que brindará por una sociedad más feminista, y es más que probable que elija el look que elija -a no ser que opte por un jersey de cuello vuelto-, muchos se preguntarán cómo es posible que asegure ser feminista cuando enseña carne. Porque, como es por todos sabido, una feminista solo puede llevar jerséis XL roídos, el pelo sucio, vaqueros anchos y deportivas desgastadas, ¿verdad? Es por todos sabido que hay buenas y malas feministas y que decir a las mujeres lo que hacer y dejar de hacer con sus cuerpos y con su sexualidad no es sexista, ¿cierto?

El look de Pedroche en 'El hormiguero'. (Instagram)
El look de Pedroche en 'El hormiguero'. (Instagram)

A los troles les da igual que Cristina nos haga partícipes de sus sesiones de entrenamiento para que así nos sintamos parte de su día a día. A ellos les molesta que reconozca estar nerviosa ante el gran día -ergo que reconozca ser humana- y especialmente les enerva que declare que le da completamente igual lo que digan de ella, porque ¿cuál es la razón de ser de un hater que odia sin que su odio haga mella?

Su última visita a 'El hormiguero' ha traído cola. El body lencero con el que desfiló para Women'Secret ha sido el elegido por la presentadora en su sexta visita al programa de Pablo Motos y muchos la han acusado de llevar un conjunto demasiado sexy. Sería de locos pensar que una mujer pudiera vestirse como le venga en gana, ¿no? Sería una locura que Cristina pudiera ponerse un generoso escote sin que la tacharan de fresca, ¿verdad? Qué demonios pensamos, ¿que estamos en el año 2017?

Pero la cosa va más allá. Al subir su look a sus redes, los comentarios de odio siguieron aumentando. Destacan los que critican su delgadez, un comentario especialmente curioso, pues el mote la 'ballena de Vallecas' nació para referirse con sorna a Pedroche, que antes de presentar 'Pekín Express' era considerada gorda por el público.

Sesión de fotos para #elperfumedelaPedroche ❤️⭐️

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'Estoy buenísima y me gusto'

Una vez más, lo que enfuerece a los haters es que no se marque un Taylor Swift y borre de golpe todos sus posts, fruto del enfado, o que no suba stories en los que reconoce que estas críticas le hacen daño -como sí ha hecho Laura Escanes-. A los troles les duele dar con una mujer de hierro, porque al enfrentarse a ella, quedan retratados como absolutos perdedores.

Si insultas sin lágrimas a cambio, estimado hater, ¿qué eres? Por si fuera poco, Pedroche declara que está buenísima y que se gusta. Si fuera Hugh Jackman el que hubiera hecho semejante comentario, habría sido aplaudido, porque un hombre puede saberse deseado y cualquier comentario acerca de su esplendoroso físico será tildado de 'bromista'. Pero como puso de manifiesto la escritora y bloguera Feminista Jones, no está bien visto que una mujer no solo no se ruborice ante los piropos, sino que encima se los eche a sí misma. Porque para eso están los hombres, para valorar desde su superioridad si somos o no bellas, ¿verdad?

Cristina Pedroche y David Muñoz. (Instagram)
Cristina Pedroche y David Muñoz. (Instagram)

Critican a Pedroche porque tiene lo que muchos querrían tener sin contar con superpoderes. La presentadora es guapa, de acuerdo, pero sin estridencias. Habla con desparpajo y naturalidad de lo que le viene en gana, opina sobre lo que quiere opinar sin importarle el qué dirán y no hace daño a nadie. No es la mala del culebrón de sobremesa, sino la mujer campechana con la que podemos empatizar.

El problema es que estamos acostumbrados a simpatizar con el personaje al que la vida no le sonríe del todo y comprobar que nuestro reflejo -que es, mal que nos pese, el de una chica normal- disfruta de un inmenso éxito laboral y está muy enamorada nos molesta. Porque nos da rabia que una persona normal desfile en lencería, presente las Campanadas, esté en los programas de más éxito de la televisión y por si fuera poco, esté enamorada.

✨ Ya queda menossssss 😜#PedrocheCampanadas

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Si eres de los que odian a Pedroche, plantéate las razones por las que realmente lo haces. Porque si el que lleve transparencias la última noche del año es una de las razones por las que tanta manía le tienes, quizás también le tengas tirria a tu hermana, a tu cuñada o al propio Mario Vaquerizo.

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