Bienvenido a la fábrica de emociones de Mazda,

arte y diseño en un único espacio

Vanitatis para

Formato: EC Brands // Fotografía: Carmen Castellón Formato: EC Brands Fotografía: Carmen Castellón

Vanitatis para

Lunes de invierno ‘gato’. Hace horas que las luces iluminan el centro neurálgico de la capital, donde un mes después, el frío ha ocupado su lugar en este apático solsticio. Sin embargo, en plena calle Alcalá, una inusual calidez nos lleva hasta The Feeling Factory. La fábrica de emociones de Mazda aterriza en nuestro país, con el objetivo de evocar las más bellas sensaciones en la presentación de su nuevo modelo: el Mazda3.

La iluminación de la calle contrasta con la oscuridad del espacio interior. Nuestra única guía, una luz tenue que nos acompaña por este viaje experiencial. Frente a nosotros, el silencio del escenario avisa de la presencia del nuevo modelo al mismo tiempo que una figura en la penumbra capta nuestra atención. Un intenso foco adivina el interés y descubre a la alfarera Laon Pottery, moldeando en directo la arcilla con cuidado y delicadeza. Mazda también emplea la tradición artesana de los maestros Takumi en los primeros modelos de vehículos que salen de sus prototipados, antes de que pasen al papel, al metal o incluso, al ordenador.

A la derecha, en una yuxtaposición casi perfecta, el foco desvela a la artista Palma Alvariño, que con delicadas pinceladas, combinando ligereza y técnica, da color a su obra: un elemento crucial en los modelos de Mazda, que reflejan el entorno obteniendo juegos de luz asombrosos. Ahora el foco danza en el centro del escenario e ilumina a los bailarines Jesse Inglis y Pauline Perraut, de la Compañía Nacional de Danza, quienes emulan la perfecta unión entre el hombre y la máquina.

Así, en un mismo espacio, la marca ha representado sobre un escenario las tres líneas maestras de sus vehículos: la artesanía y cuidado de su fabricación, la técnica de su nuevo diseño KODO y el resultado de ambas; la simbiosis del conductor con un vehículo que promete ser la extensión de su propio cuerpo, como el jinete con su caballo. Esa filosofía Jinba ittai que Mazda aplica en sus modelos y que es pura armonía.

Fundido en negro, ausencia de ruido y oscuridad protagonizan el acto, hasta que una potente melodía rompe el silencio ensordecedor y anuncia el movimiento de una puerta corredera. Un baile de luces caóticas dan paso al gran anfitrión de la noche: el nuevo Mazda3 en sus dos versiones, cinco puertas y sedán, que inaugura la nueva generación de vehículos de la marca. La estrella principal estaba detrás, vigilándonos, esperándonos, y nosotros, absortos en los artistas, no habíamos sido conscientes.

Fundido en negro, ausencia de ruido y oscuridad protagonizan el acto, hasta que una potente melodía rompe el silencio ensordecedor y anuncia el movimiento de una puerta corredera. Un baile de luces caóticas dan paso al gran anfitrión de la noche: el nuevo Mazda3 en sus dos versiones, de cinco puertas y sedán, que inaugura la nueva generación de vehículos de la marca. La estrella principal estaba detrás, vigilándonos, esperándonos, y nosotros, absortos en los artistas, no habíamos sido conscientes.

“En Mazda no sólo tenemos en cuenta las más altas prestaciones, sino que fabricamos coches que provoquen sensaciones”, asegura José María Terol, presidente y consejero delegado de Mazda Automóviles España. Y tiene razón. Aunque ya habíamos tenido la oportunidad de ver el Mazda3 en fotos y videos, la realidad siempre supera a la ficción. Observando sus formas, da la sensación de haberse fabricado a mano, a partir de un único bloque y con el mismo cuidado de los antiguos maestros Takumi; además de unos niveles de pureza y calidad de acabados jamás vistos.

“En Mazda no sólo tenemos en cuenta las más altas prestaciones, sino que fabricamos coches que provoquen sensaciones”, asegura José María Terol, presidente y consejero delegado de Mazda Automóviles España. Y tiene razón. Aunque ya habíamos tenido la oportunidad de ver el Mazda3 en fotos y videos, la realidad siempre supera a la ficción. Observando sus formas, da la sensación de haberse fabricado a mano, a partir de un único bloque y con el mismo cuidado de los antiguos maestros Takumi; además de unos niveles de pureza y calidad de acabados jamás vistos.

El automóvil presenta un diseño minimalista en el que cada detalle está medido –se ha excluido cualquier elemento innecesario-. Sin embargo, al observarlo tenemos la sensación de hallarnos ante una obra de arte de estética japonesa, donde los elementos presentes van más allá. Jo Stenuit, director de diseño de Mazda Motor Europe, resume a la perfección el diseño KODO evolucionado: “Hemos llevado la calidad del diseño al nivel del arte, creando algo único”. Y, sumergidos en esa maestría, nos quedamos embelesados con la nueva creación de la marca.

Una vez finalizado el evento, el ambiente vivido allí se traslada a las calles de Madrid, donde la calidez de The Feeling Factory parece haberse instalado en todos los rincones de la ciudad.

El Mazda 3 llegará en marzo de 2019 a un precio desde 23.415 euros en España y con un salto de calidad que equipara a Mazda a las marcas de primera categoría. Bienvenido a la fábrica de emociones de Mazda.

Más información sobre el nuevo Mazda3.