Adiós a las manchas solares en cuatro sesiones
Cuando los excesos del sol se acumulan, junto con el estrés oxidativo y la falta de cuidados, los melanocitos se desorganizan provocando la aparición de manchas
Cuando los excesos del sol se acumulan, junto con el estrés oxidativo y la falta de cuidados, los melanocitos se desorganizan provocando la aparición de manchas e irregularidades que hacen que la piel pierda uniformidad, tono y parezca mucho más envejecida.
Maribel Yébenes, responsable del centro de estética que lleva su nombre y que se encuentra en el paseo de la Castellana de Madrid, conoce los secretos para recuperar nuestra piel y sostiene que este tipo de tratamientos médicos hace “recuperar en un tiempo récord una tez luminosa, regenerada, sin manchas y visiblemente rejuvenecida”.
¿El secreto? La microdermoabrasión más láser ó luz pulsada intensa. Consiste en un proceso de exfoliación que elimina la capa superficial del estrato córneo. “Hace que la piel recupere su vitalidad y lozanía, al tiempo que borra las manchas paulatinamente y reduce las arrugas y líneas de expresión.”, afirma Maribel Yébenes. Además, añade, “que estimula la producción de colágeno y elastina lo que hace que, a largo plazo, el rostro recupere firmeza”.
Después de limpiar el rostro en profundidad se procede a realizar la microdermoabrasión con cristales de corindón (óxido de aluminio) que al tacto son imperceptibles, “pero cuya acción es inmediata”, explica Yébenes. La microdermoabrasión es absolutamente indolora y durante el tratamiento se nota un ligero hormigueo. Tras la primera sesión, la piel empieza a autoregenerarse en tan sólo 30 horas”, asegura Maribel Yébenes
A continuación, dependiendo del tipo de mancha que se quiera tratar, el médico determina, para cada caso personalizado, la aplicación de láser específico para eliminarlas o unas ráfagas de IPL (Luz Pulsada Intensa), que además de eliminar progresivamente las manchas solares, estimula la síntesis colágeno en las capas más superficiales de la piel.
Resultados: desde la primera sesión la piel recobra vitalidad y energía, las manchas se atenúan y las líneas de expresión y arrugas se difuminan.” El rostro recupera firmeza y juventud. Durante el tratamiento es imprescindible aplicarse protección solar alta”, concluye Yébenes. Para conseguir los efectos deseados se requiere un mínimo de cuatro sesiones.
Cuando los excesos del sol se acumulan, junto con el estrés oxidativo y la falta de cuidados, los melanocitos se desorganizan provocando la aparición de manchas e irregularidades que hacen que la piel pierda uniformidad, tono y parezca mucho más envejecida.