Gymorexia: cuando el ejercicio y las calorías se convierten en una obsesión
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Gymorexia: cuando el ejercicio y las calorías se convierten en una obsesión

No hay vídeo para mantenerse en forma que no esté lleno de comentarios de usuarios preguntando por las calorías que quemarán. ¿Obsesionados?

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Basta con echar un vistazo a cualquier vídeo fitness de YouTube para ver cómo los usuarios preguntan en el apartado de comentarios, de forma casi compulsiva, cuántas calorías van a quemar si hacen los ejercicios mostrados. Incluso la instructora on lineChristine Salusadvierte en su vídeo 1000 calories workoutque no recomienda hacerlo más de una vez a la semana... como máximo. "En realidad, con entrenar entre 20 y 40 minutos es suficiente, pero he hecho el vídeo porque la gente me lo pedía", cuenta a sus seguidores. Los entrenadores abogan por defender los beneficios del deporte, pero, como nos cuenta el entrenador personal Fernando Sartorius, "mucha gente busca estar buena. No dicen'me voy a poner en forma', sino 'me voy a poner a dieta'". La incesante búsqueda por el cuerpo perfecto implica, en demasiados casos, la obsesión por quemar calorías.

Ashley Borden, personal trainer y autora del libro Your Perfect Fit, afirma que "hacer deporte solo para quemar calorías, en lugar de por motivos de salud, es un problema". Un problema que cada vez está más presente y que se ha convertido en un transtornosilencioso, pues es difícil saber cuándo simplemente estamos preocupados por nuestra silueta y cuándo esa preocupación deriva en obsesión. Si le comentas a tu compañera de trabajo que ha adelgazado mucho y te responde que es gracias al ejercicio, es probable que no salten tus alarmas. "¿Desde cuándo es malo hacer deporte?", piensas. La neurociencia del comportamiento ha expuesto, sin embargo,que el ejercicio extremohace a los neurotransmisores actuar de la misma forma que las drogas.

La gymorexia lleva a los que la sufren, en muchas ocasiones, a abandonar ciertos eventos sociales o a despejar su agenda con tal de poder hacer ejercicio. Si no van al gimnasio, se sienten culpables, por lo que es habitual que, tras cenar con sus amigos, entrenen en casa para quemar las calorías ingeridas.Nunca despegan la mirada de la pantalla que indica cuántas calorías llevan quemadas en la elíptica. Aunque no puedan más, sus cerebros se encargan de recordar su escapada al McDonald´s y se convierten en una calculadora andante de remordimientos alimenticios. En algunos casos, no se trata de una reacción a un atracón, sino que se convierte en un habitual de su día a día. Comen sano y equilibrado, pero entrenan con tablas pensadas para gente que lleva un tipo de alimentación más centrada en el deporte. Por supuesto, esto puede derivar en debilidad, mareos y desmayos.

Hablamos con la Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia (ADANER) para comprobar si este comportamiento puede englobarse como un subtipo de bulimia nerviosa, como diversos medios internacionalesseñalan. "La bulimia implica, necesariamente, un atracón. El afectado puede pugarse o no hacerlo, y uno de los síntomas puede ser el ejercicio compulsivo. Sin embargo, el comportamiento que mencionas parte de un trastorno de alimentación, que necesariamente nace de una dieta. La obsesión que genera el control de los alimentos y sus calorías, junto con factores previos como el perfeccionismo extremo o unas metas prácticamente inalcanzables, puededesembocar en un problema. El que tiene un trastorno se siente mal por engordar, y en el caso que nos ocupa, encuentra en el ejercicio la forma de solucionarlo".

Los psicólogos de ADANER explican a Glamouratis cómo son los afectados por este transtorno. "Dejan sus relaciones personales de lado, se obsesionan con el gimnasio…. Hay gente que come por norma muy poco y vive con dietas hipocalóricas, y en el momento que se permite un capricho, tiene la necesidad de ir al gimnasio para quemarlo. Las personas con estos trastornos suelen ser personas de autoestima baja, aunque den la impresión de no serlo, y encuentran en la comida algo que pueden controlar. La comida termina siendo el centro de sus vidas. Es un problema psicológico: no se ven gordas, sino que se sienten gordas. Aparentemente saben de nutrición, pero en realidad no se aplican lo que predican".

Preguntamos a ADANER cómo identificar el problema, ya que es complicado saber cuándo una persona lleva una dieta sana y hace ejercicio y cuándo se trata deuna obsesión. "Hay personas que aparentan comer normal, y luego corren al gimnasio para compensar lo que ellos consideran un atracón. Su atracón puede consistir en haber tomado una manzana cuando suelen comer un sándwich, no tiene que ser necesariamente un atracón de comida muy calórica. Hay que estar atento a personas a las que no les gusta comer con gente, que es una de las actitudes que suelen ser habituales. Son capaces de cancelarplanes con tal de tener tiempo para ir al gimnasio".

CÓMO ACTUAR
Si crees que tienes este trastorno, hay que acudir al médico de cabecera, que te dará una cita con el psiquiatra. "El problema es estos trastornos los asociamos con adolescentes, pero pueden darse en cualquier etapa de nuestra vida. Un despido o la muerte de un familiar pueden ser detonantes para que se desarrolle", matizan desde ADANER, donde dan apoyo a los que sufren trastornos de alimentación y a sus familiares.

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