¿Está el alcohol boicoteando tu dieta?
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¿Está el alcohol boicoteando tu dieta?

Llevas semanas a dieta: verdura hervida, pollo a la plancha, fruta por doquier… Llega el fin de semana y te lanzas a las copas. ¿Sabías que por eso no adelgazas?

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Llevas semanas a dieta. Verdura hervida, pollo a la plancha, fruta por doquier… Entonces llega el fin de semana, ese paréntesis en el estrés y las obligaciones, y te lanzas a las copas. Todos sabemos que el alcohol engorda, pero ¿hasta qué punto está boicoteando tu dieta? Son muchos los que se someten a restrictivas dietas y se deprimen al no notar resultados, cuando la realidad es que es imposible adelgazar si el alcohol está incluido en tu menú. Hablamos con diversos especialistas para entender el daño que las bebidas alcohólicas están haciendo a nuestra 'operación bikini'.

¿ES LA TRIPA CERVECERA UN MITO?

El estudio Nutrition Review, de la doctora Kathryn O´Sullivan, dictaminó que no existen evidencias suficientes para afirmar que la ingesta de cerveza tiene como consecuencia la temida tripa cervecera. En el fondo, es la genética de cada uno la que determina dónde se aculuman esas calorías de más. Sin embargo, este dato no quiere decir, ni mucho menos, que la cerveza sea compatible con la dieta. "En realidad, el alcohol aumenta considerablemente las calorías diarias ingeridas, y esto ocasiona que aumente la grasa corporal de forma general y no en una zona localizada", aclara el equipo dietético de PronoKal Group.

"La diferencia entre la cerveza y otras bebidas alcohólicas es que esta contiene muchísimo gas, que se acumula en el estómago", explica la doctora Carmen Martín, nutricionista de la Clínica Francesa Dray. "Las personas que tienen una dieta equilibrada y realizan ejercico cada día no llegan a desarrollar la denominada tripa cervecera. Sin embargo, existe un gen que favorece la acumulación de grasas alrededor del abdomen: los portadores de este gen tienen tendencia a desarrollar grasa abdominal", puntualizan desde PronoKal Group.

ALCOHOL Y CELULITIS: LA PAREJA OBLIGADA

Los expertos no dudan en señalar la relación existente entre beber alcohol y la celulitis. Una de las consecuencias de ingerir bebidas alcohólicas es la acumulación y retención de líquidos, así como la vasoconstricción en la piel. "Beber en exceso, además, favorece la acumulación de depósitos de grasa en el cuerpo", sentencia el equipo de PronoKal Group.

BEBIDAS PROHIBIDAS

Ahora que se acerca el verano, es imposible no fantasear con tomar un buen mojito en una terraza. Los cócteles suelen ser ricos en azúcares, por lo que sus calorías puede llegar a alcanzar la cifra de 500. Es decir, con un par de tragos, estás consumiendo las mismas calorías que en una comida completa. Además, las bebidas que mezclan diferentes alcoholes suelen ser auténticas bombas calóricas. La doctora Carmen Martín enumera las bebidas más peligrosas para nuestra dieta:


Anís: 297 calorías por 100 mililitros.
Ron, ginebra y whisky: 244 calorías por 100 ml.
Coñac: 243 calorías por 100 ml.
Aguardiente: 222 calorías por 100 ml.
Vermut dulce: 160 calorías por 1000 ml.
Vinos dulces (moscatel, Málaga u Oporto): 149 calorías por 100 ml..
Vino blanco: 79 calorías por 100 ml.
Vino tinto: 74 calorías por 100 ml.

"Hay que tener en cuenta que los combinados añaden aún más azúcar, ya que se preparan con refrescos o con zumos. Los vinos tintos, seguidos por los rosados o blancos, y el champagne, así como el vermut seco, son las mejores opciones", explican desde PronoKal Group.

CÓMO EVITAR LA GULA RESULTANTE DE HABER BEBIDO

"En muchas ocasiones confundimos la deshidratación que nuestro cuerpo sufre en este momento con la sensación de hambre. Evitaremos el picoteo antes de acostarnos y lo sustituiremos por dos vasos de agua para sentirnos mejor y más saciados. Otra opción es tomar alguna infusión con edulcorante. En caso de sentir realmente hambre, optaremos por algún alimento rico en proteína y bajo en grasa, hidratos de carbono y azúcares", afirma el equipo dietético de PronoKal Group.

Los alimentos ricos en proteínas te ayudarán a llenarte y a resistir las ganas de tomar snacks calóricos. Además, la ingesta de proteínas ralentiza la absorción de alcohol. Es preferible picar algo mientras bebes que lanzarte a la nevera de vuelta a casa e ingerir 800 calorías.

POR SI TODAVÍA TIENES DUDAS…

Pedimos a los especialistas que nos den datos que nos ayuden a concienciarnos de que el alcohol está boicoteando nuestra dieta. Solo os anunciamos que en la redacción hemos jurado desterrar cualquier bebida ajena a la coca-cola (light, claro) tras leer lo que nos han contado.


"Si una persona que bebe habitualmente alcohol en las comidas y toma copas el fin de semana eliminara estas pautas de su dieta, podría duplicar sus resultados y reducir la celulitis a la mitad en poco tiempo", explica la doctora Carmen Martín. "La aportación calórica del alcohol es de 7 kcal/gramo. Un aporte calórico menor que las grasas, pero mayor que los hidratos de carbono. Y es que, además, la aportación energética proveniente del alcohol se conoce como 'calorías vacías', por aportar una energía poco útil en nuestro metabolismo. Es un tipo de energía que nuestro cuerpo no metaboliza de la misma manera que los azúcares: siempre la derivará a las reservas de grasa corporales", nos cuenta el equipo dietético de PronoKal Group.

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