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Esto es un

Búnker

これは爆薬庫です

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En Madrid hay un refugio al que solo tienen acceso los más privilegiados. A su mesa se sientan unos pocos elegidos para degustar los productos traídos de los confines más exclusivos y remotos del mundo. Bienvenido al búnker.

Un rincón oculto en el centro de Madrid

por EC Brands

(A)

bierta la puerta y pasada la cortina, Yugo the Bunker es una sala recubierta de madera, del techo al suelo. Shiseido y El Confidencial te transportan al Madrid de Las Letras a una taberna tradicional japonesa, las llamadas izakayas. Las banderas del sol naciente y un cerezo te dan la bienvenida. Las máscaras prefieren observarte. Estás en la antesala de un sitio prohibido. La madera amortigua el sonido de una ciudad en ebullición, que se queda fuera, para que puedas empezar a disfrutar de un ambiente relajado.

Esta sala es solo el primer paso hacia el lugar secreto. Al búnker se accede a través de una escalera presidida por una luz roja que no para de parpadear y que te indica que accedes a un área restringida. Si te atreves a bajar, una puerta acorazada con la palabra Japón te impide el paso. A la sala inspirada en un búnker de la II Guerra Mundial solo pueden acceder unos pocos: sus socios.

JULIÁN MARMOLCHEF YÙGO THE BUNKER
Julián Mármol

Aquí la privacidad es total, donde la madera se ha convertido en ladrillo visto. Entre las mesas se pasea el creador, Julián Mármol, el chef, el ‘loco’ al que se le ocurrió hace tres años la idea exclusiva de construir un búnker en vez de un restaurante. ¿Por qué un club privado? “En un restaurante vas, comes y pagas. No hay un enamoramiento. Aquí, tú quieres venir, pero yo también te tengo que querer a tí. Eso hace que esto sea especial”, nos cuenta el propio Julián Mármol.

Al búnker se accede a través de una escalera presidida por una luz roja que no para de parpadear y que te indica que accedes a un área restringida.

El chef también quería protegerse. “Para que cualquiera no pudiera opinar de un concepto muy complejo: la materia prima”. Los mejores productos traídos de cualquier parte se presentan en la mesa sin enmascarar. El tratamiento es mínimo, se apuesta por “el toque de elegancia” y la combinación con los mejores elementos. “Este sitio es único, aquí sé quién se sienta, sé su currículum gastronómico y puedo interactuar con sus gustos. Es un reto y una responsabilidad sorprenderles cada vez que vienen”.

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(16 personas que no se conocen)不明十八

¿Cosmética y comida juntos? Ambos apuestan por la mejor calidad basada en la naturaleza, cuidando y sacando el mejor provecho a sus cualidades.

(I)

mpresionar a sus invitados cada vez que acuden al búnker es suficiente desafío? No. El pasado 22 de marzo decidió ponerse un nuevo reto: abrir las puertas de su club a 16 hombres invitados por Shiseido y El Confidencial. ¿Cosmética y comida juntos? No parece tan descabellado. La marca ha querido utilizar este sitio para dar a conocer su línea para hombres porque hay tres cosas que le unen a Yugo.

La primera, la materia prima. Ambos apuestan por la mejor calidad basada en la naturaleza, cuidando y sacando el mejor provecho a sus cualidades. Segunda, la investigación. El chef de Yugo no deja nunca de explorar nuevos sabores mezclando pescados y carnes con algas y especias; Shiseido tiene 3.000 patentes registradas que utiliza en sus productos. Y, por último, la exclusividad.

Los comensales pudieron disfrutar antes de la cena de una charla de Shiseido Men para conocer por qué elegir una crema u otra puede marcar la diferencia

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Los elegidos para vivir la experiencia de combinar ambos mundos descubrieron la vanguardia cosmética de Shiseido Men. Como el extracto de raíz de peonía, que mejora el aspecto de la piel. O que sus productos ayudan a reducir el estrés gracias a sus cualidades aromacológicas y que la clave de sus fórmulas es un ingrediente que fortalece la función de barrera protectora de la piel. Tecnología y tradición, avanzar sin olvidar el pasado en la cosmética. Y para la ocasión, Julián Mármol decidió preparar 11 bocados basados en las disciplinas de la cocina japonesa: “Sashimi, nigiri, aburi, dim sum... Todo tratado con mucha pureza y mucho sabor natural”, adelantaba el propio chef.

Pureza en los platos y en los productos de Shiseido. Los comensales pudieron disfrutar antes de la cena de una charla para conocer por qué elegir una crema u otra puede marcar la diferencia en una piel sometida a agresiones constantes: el sol, la contaminación, el estrés… “Ya conocía la marca, soy consumidor habitual y su carácter japonés siempre ha sido un valor añadido”, explica José Miguel Antúnez, uno de los asistentes.

Ginza Tokyo

Dice Julián que no es un chef al uso. Y desde luego que no. Es capaz de transportar al comensal hasta un país, Japón, que no ha visitado nunca. Aunque sus ojos rasgados y profundos hacen entrever un árbol genealógico con raíces en el lejano oriente.

“Cocinar me vuelve loco, pero también las relaciones sociales, el desarrollo del negocio, las investigaciones de mercado en cuanto al producto, tratar con la gente, intercambiar opiniones… No soy el chef que está siempre detrás de los fogones, soy un ‘businessman’”. Para mantener el equilibrio, bebe de la filosofía japonesa, de la rectitud, pero también de la tradición y la innovación, ese yin y yang que mantiene al país nipón siempre en primera línea. “Me gusta la innovación pero también el respeto, la fusión sin confusión. Realzar el sabor sin enmascarar la materia prima”.

"Acepto los riesgos, intento minimizarlos, pero cuando se persigue un sueño, cuando te gusta y te apasiona, no puedes equivocarte mucho”

Está en la cresta de esa ola de los buenos cocineros, de la gastronomía con reconocimiento. En su pequeño espacio exclusivo se han sentado reyes -los de España son socios honoríficos-, hombres de negocios, cantantes, actores internacionales… ¿Ha llegado Yugo The Bunker en el momento adecuado? “Lo he hecho cuando ha surgido. Acepto los riesgos, intento minimizarlos, pero cuando se persigue un sueño, cuando te gusta y te apasiona, no puedes equivocarte mucho”.