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Maderoterapia, la alternativa para acabar con la celulitis de una vez por todas

Este método de masaje termina con los depósitos adiposos de forma natural. Y lo hace sirviéndose de las manos y también de utensilios de madera. Su origen es oriental

Foto: La maderoterapia es un masaje de manos y utensilios de madera. (Foto: Wildfox)
La maderoterapia es un masaje de manos y utensilios de madera. (Foto: Wildfox)

Llega el verano y con él la operación bikini y los inesperados (y muchas veces desagradables) descubrimientos. La celulitis, que ha estado oculta durante el invierno bajo pantalones y medias, no ha tenido a bien desaparecer por arte de magia. Además de una buena alimentación y algo de ejercicio, hará falta algo más para invitarla educadamente a abandonar nuestro cuerpo. Una posibilidad es la maderoterapia, un potente y natural método para acabar con la grasa que se puede llevar a cabo en solitario o combinar con otros tratamientos. Su origen, como el de casi todos los tratamientos de cosmética natural, es oriental. Durante siglos, las expertas masajistas orientales combinaron los movimientos de sus manos con los de algunos utensilios de madera. Al llegar a otros países, estos implementos se fueron complementando y ahora contamos con una amplia gama de rodillos, copas y tablas que constituyen una auténtica pesadilla para la celulitis remolona.

El éxito está en la profundidad del masaje. “El hecho de que sean de madera hace el tratamiento más agradable y natural, pero lo importante es la presión que se ejerce en según qué zonas del cuerpo”, explica Marta Echegoyen, formadora en maderoterapia para la firma de cosmética natural Scens. “Con estos utensilios se trabaja y modela todo el tiempo, por lo que el tratamiento resulta muy eficaz”, añade.

Más completo que un masaje

La tendencia en estética, sobre todo en tratamientos de cabina, es volver a los tratamientos manuales o, al menos, que estos complementen los que se llevan a cabo con aparatos. “El boom de la aparatología ya ha pasado. Ahora se busca que muchos de estos tratamientos acaben con una técnica más personal, en la que se tenga un contacto más físico”, comenta Echegoyen. En este punto, la maderoterapia ofrece muchas posibilidades. “Son un complemento para la masajista, que así puede ejercer más presión y abarcar zonas del cuerpo que no podría si lo hiciera únicamente con sus manos. De esta forma se trabaja y modela todo el rato”, explica la especialista.

Así acaba con la celulitis

La maderoterapia aplicada a muslos y glúteos es de gran ayuda para remodelar la figura. “Reduce considerablemente la celulitis, disminuye el volumen, pero también reafirma y tiene una acción drenante”, asegura Echegoyen. En muchos casos, las sesiones de maderoterapia se dividen en tres fases. En la primera se hace un masaje linfático que sirve para preparar la piel y para remover la grasa. En la segunda, se lleva a cabo el masaje reductor y se emplean aceites esenciales que potencian este efecto. Y en la tercera ya se emplean los utensilios de madera, que son los que acaban por finiquitar la celulitis. De todos modos, dependerá mucho del centro de estética, de las necesidades de la clienta y del tiempo que dure el tratamiento.

Los instrumentos que se emplean

Con el tiempo, se ha ido desarrollando una amplia gama de aparatos destinados a complementar todo tipo de masaje. Pero básicamente hay tres tipos de utensilios, que varían en volumen y longitud dependiendo del uso que se les dé. El rodillo liso es el encargado de activar el sistema circulatorio y linfático, facilitando así la eliminación de adipocitos. La copa sueca se ocupa de las adiposidades localizadas, esas que muchas veces son más difíciles de eliminar. Además, también favorece el drenaje y se emplea para modelar diferentes partes del cuerpo. La tabla modeladora está destinada a las zonas más delicadas de la piel y viene a ser el cincel que acaba de esculpir la figura.

Sesiones y resultado

“Los resultados dependerán de cada persona, pero yo he visto cambios muy notables, sobre todo en la reducción de la piel de naranja, en tan solo una sesión”, explica Echegoyen. En general, los resultados, en forma de piel más tersa y menos adiposidades, se pueden apreciar con la primera sesión, pero los resultados más espectaculares se consiguen a partir de la tercera. También dependerá del tiempo dedicado y de si se combina con otro tipo de tratamientos. Las sesiones de maderoterapia pueden durar entre 20 y 90 minutos.

El cóctel perfecto

La maderoterapia se está empleando para sustituir al masaje manual que se hacía como colofón tras un tratamiento con algún tipo de aparatología. La maderoterapia permite actuar en más zonas y ejercer más presión de la que se consigue con un masaje manual. “Los resultados son muy buenos cuando se combina con radiofrecuencia y cavitación”, apunta Echegoyen.

Más allá de la celulitis

El empleo de estos implementos de madera se ha popularizado en su combate contra la celutitis, pero también se le puede dar otros usos. Es eficaz, por ejemplo, para modelar y aumentar el busto. También se utiliza para conseguir un abdomen más plano. Y alejándose del plano estético puede mejorar dolencias de espalda y articulares, así como ahuyentar el estrés.

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