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Sequedad, grietas… Cómo cuidar tus pies en verano y lucirlos perfectos

Aquí tienes la solución para tus pies: desde las temibles grietas en los talones a las uñas más feas. ¿Preparada para estrenar tus sandalias?

Foto: Tus pies dicen mucho de ti (Imagen: Zara)
Tus pies dicen mucho de ti (Imagen: Zara)

Acabas de arrasar en las rebajas con las sandalias que te van a convertir en la reina del paseo marítimo, pero hay un problema: tus pies. Descubrirlos bajo el sol es descubrirlos ante un mundo lleno de peligros: sequedad, hongos, bacterias…

Tranquila, Rafael Navarro, secretario general del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, nos ayuda a prevenir y solucionar todos los problemas que pueden aparecer, desde las uñas amarillas a las ampollas o las grietas en los talones. Descubrirás que en muchos casos la palabra clave es podólogo.

Si la piel de tus pies se seca

Que sientas la piel de tus pies más tirante y reseca de lo habitual en esta época del año es… lo que tiene que pasar. Piensa que el 70% de este órgano que nos recubre (sí, la piel es un órgano) está compuesto por agua y al contacto con el aire y el sol, ese agua se evapora. De ahí la sensación de incomodidad y tirantez.

¿La solución? Usar una crema específica para los pies rica en urea y aceites que sirva de barrera y aguante sobre ella durante unas horas. Y si la puedes reaplicar a lo largo del día, mejor que mejor. Eso sí, para que sea 100% efectiva extiéndela por la mañana, no por la noche, cuando estás acurrucada en la cama y tus pies no están recibiendo ninguna agresión.

Si te salen grietas en los talones

Existen varios factores que pueden hacer que presenten su peor aspecto. La más evidente es el sobrepeso, que hace que la esponja del talón soporte una carga más pesada de lo que debería y se acabe expandiendo. Si ese es tu caso, prevenir la aparición de grietas no es sencillo.

Pero hay otros factores de riesgo que pueden complicarle la vida a tus talones en verano y que sí puedes evitar, como es el uso de sandalias: “Este tipo de calzado va provocando a cada paso una serie de microimpactos contra el talón y ese impacto repetido favorece la aparición de grietas. Por eso las sandalias es mejor escogerlas de las que van atadas”, asegura el experto.

El tercer factor que puede provocar grietas en los talones son los hongos. Ya sabes, en verano el pie está al aire y queda expuesto a virus, bacterias y demás habitantes microscópicos e indeseables que habitan en el suelo. Y los hongos, cuando afectan a la piel del talón, pueden provocar descamación y agrietamiento, un problema que solo puedes detectar gracias a una aparato llamado lámpara de Wood que iluminará este problema de un bonito color amarillo y tratar desbridando la piel muerta con un bisturí (ni se te ocurra hacerlo en casa).Y una última cosa, por mucha crema que te eches, nunca se te quitarán las grietas por sí solas. Palabra de podólogo.

Si te salen heridas entre los dedos

Lo primero, revisa que estás llevando el calzado adecuado, o lo que es lo mismo, di adiós al plástico y la polipiel porque el exceso de sudor en los pies está provocando que tu piel se reblandezca, se creen pequeñas fisuras entre los dedos y unas bacterias llamadas eritrasmas estén haciendo de las suyas. Y olvídate de los calcetines de algodón en tus sesiones de running. “Si se va a hacer deporte o a caminar, hay calcetines específicos para la actividad física a base de fibras acrílicas que expulsan el sudor y no retienen agua, cosa que sí hace el algodón, que acaba formando arrugas que pueden derivar en ampollas”, asegura el experto.

Si tus uñas están amarillas

Puede que te parezcan las 'chicas duras' del pie, pero tus uñas son más permeables y frágiles que la piel de tus tobillos. Por eso hay que tener mucho cuidado con lo que ponemos en ellas. Por ejemplo, las lacas de uñas permanentes favorecen que nos aparezcan hongos en las uñas, así como compartir lacas con medio centro comercial. Si eres una adicta a la pedicura, lleva tu propio tono y déjalas respirar entre un color y el siguiente al menos un par de días.

El segundo error que cometemos con las uñas es el autodiagnóstico. “El hecho de que una se vea fea ya nos puede indicar que está enferma, la gente piensa que si está amarilla es porque tiene hongos. Pero no tiene por qué ser así. Una uña puede estar hueca, amarilla, de mil formas distintas y no significa siempre que sea por hongos”, asegura el experto. Conclusión: en vez de gastarte el dinero en la parafarmacia, ve a un especialista a que te chequee los pies y te diga qué está pasando en realidad.

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