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Por un mundo (y una piel) mejor

La belleza más (eco)lógica, productos y tips que debes conocer

Cada vez miramos más todo, absolutamente todo: los activos, la procedencia de los ingredientes, que sean cruelty free, los materiales del packaging…

Foto: Imagen de la colección Join Life de Oysho.
Imagen de la colección Join Life de Oysho.
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El derroche (en cualquiera de sus sentidos) no es una opción. Y la belleza no escapa a esa coherencia universal. ¿El objetivo? Cuidarnos con más cabeza.

Sí, por fin la ecorresponsabilidad está conquistado a todos los sectores. La belleza no se queda al margen de estos gestos que, lejos de ser una tendencia, se postulan como algo necesario para promover un mundo más sostenible. Y en nuestro papel de clientes estamos respondiendo. Según María Negro, directora de la agencia de comunicación El Hervidero de Ideas y consultora sobre tendencias relacionadas con la sostenibilidad, ˝los consumidores cada vez estamos más informados sobre los componentes e ingredientes de los productos y cosméticos que utilizamos.

Por ello, cada vez más solemos basar nuestras decisiones de compra en la composición y procedencia de dichos productos˝. Las causas de este fenómeno las encuentra en un incremento de las afecciones de la piel en los últimos años, en una mayor preocupación por la salud y al acceso a una gran cantidad de información sobre las consecuencias del uso de los “microplásticos, de parabenos o las siliconas en el entorno o incluso en nuestra salud”. Recientemente Garnier lanzaba un dato: la preocupación de los ingredientes que contienen los productos de belleza en Europa ha aumentado en un 48% en el último año.

Colección Join Life de Oysho.
Colección Join Life de Oysho.

Y ahora que la salud nos importa más que nunca, parece necesario marcar un ritmo de vida que vaya acorde con nuestros principios. Consumo incluido. María Negro afirma que los productos (en cualquier área) de origen natural, ecológico o de comercio justo están en alza. Y las cifras lo corroboran: el consumo de referencias de origen ecológico creció un 14% en 2017. Este año lo previsto es que el dato siga aumentando, afirma la experta. Si nos centramos en la belleza nos remite al último informe de la consultora Grand View Research, que apunta que en el año 2025 el sector de cosmética natural y orgánica alcanzará los 25.110 millones de dólares a nivel mundial.

Cómo garantizar nuestras exigencias

La clave para asegurarte es que te remitas a las certificaciones ecológicas específicas. María Negro recomienda que no pierdas de vista símbolos de referencia como Ecocert, que se centra en garantizar que durante toda la cadena de producción se mantengan unas auténticas prácticas de respeto al medio ambiente y al consumidor, eligiendo sustancias naturales de calidad eco superior. La segunda es la norma Bio Inspecta/Vida Sana, que busca el mayor uso de ingredientes ecológicos y naturales simples, minimizar el impacto medioambiental en la producción de los cosméticos y potenciar un mayor beneficio en la salud humana. Por último, Acene es una asociación española sin ánimo de lucro que garantiza que los productos han superado las verificaciones por un auditor independiente de que las materias primas vegetales son naturales y ecológicas, mientras que los ingredientes de origen animal cuidan la protección de especies.

Consumidores de belleza más ecorresponsables

María Negro nos aporta sencillos gestos que podemos incluir en nuestra completa rutina de cuidado como un paso más, el más respetuoso (en todos los sentidos):

  1. Apuesta por el menos es más y por la calidad en lugar de la cantidad
    Utiliza los productos que ya tienes antes de lanzarte al consumo de fórmulas nuevas. Eso sí, chequea la fecha de consumo preferente (si tiene una vida útil inferior a los 30 meses) o si la vida útil es superior a los 30 meses, fíjate en el PAO (Period After Opening, que indica el tiempo que puedes utilizarlo una vez que hayas abierto el frasco). Además, ya sabes que cada piel es un mundo, que puede reaccionar de forma muy diferente a un cosmético. Tienes que encontrar los afines a tu dermis.
  2. Presta atención a las etiquetas
    Busca las certificaciones ecológicas y de comercio justo, investiga sobre la procedencia de los ingredientes naturales y asegúrate de que no hayan experimentado con animales. Muchas firmas han convertido el respeto al hombre y al medioambiente en una de las bases de su filosofía, estableciendo el desarrollo más sostenible y las relaciones de comercio justo con comunidades en diferentes países. Un ejemplo es L’Occitane, que se ha convertido en el mayor exportador de manteca de karité tradicional de Burkina Faso, o Weleda, cuyo compromiso con la diversidad biológica es su emblema.
  3. Ten en cuenta la inclusión de los microplásticos
    Se suelen encontrar en fórmulas exfoliantes, pastas de dientes o productos de limpieza personal, pero también en máscaras de pestañas, desodorantes o protectores solares. El Dr. Pedro Catalá, fundador de Twelve Beauty, recuerda que son “diminutas partículas de plástico que causan un daño enorme e irreversible al medioambiente y a la vida marina en especial ya que van al desagüe y, al ser tan pequeñas, no son filtradas y acaban en océanos, ríos y lagos”. El cosmetólogo recomienda, una vez más, chequear el listado de la formulación: “Los ingredientes más comunes de las micro perlas son el polietileno (PE) y el polipropileno (PP). Otros a tener en cuenta son el nylon, el ácido poliláctico (PA), el polimetilmetacrilato (PMMA) y el tereftalato de polietileno (PET)”.
  4. No te olvides del packaging
    En belleza no es tan sencillo adquirir productos a granel; sin embargo, ya hay firmas que trabajan para conseguir envases mínimos, realizados con materias recicladas, que son biodegradables o incluso ¡prescienden de ellos! La firma Lush trabaja porque la mayoría de sus referencias sean 'naked'; es decir, las formulan en estado sólido para poder omitir el embalaje. Davines emplea la cantidad indispensable de materiales en los packagings priorizando las materias recicladas, reciclables o compostables. Los envases 100% biodegradables ya son una realidad, y desde Kielhs’s apuestan por ellos con su nuevo Made for All Gente Body Wash, un gel suave para todos los miembros de la familia. Otro ejemplo son firmas como The Body Shop o Rituals, que además de mantener una filosofía respetuosa con el entorno, animan a reciclar sus cajas dándoles siempre una nueva vida.
  5. El arte (y la ayuda) de reciclar
    ¿Sabías que la mayoría de los maravillosos frascos de tus perfumes (una vez gastados) tienen su lugar en el contenedor de vidrio? Es el mejor destino que les puedes dar a los vacíos. Pero hay más, sé consciente de eliminar con cabeza los restos de tus cosméticos. Aplica las leyes universales de reciclaje y, si tienes dudas, ten en cuenta que hay firmas que te ayudan (y premian por ello). Una vez más, Kielh’s mantiene un programa llamado 'Recicla y sé compensado', por el cual a medida que devuelves envases vacíos de sus productos en sus boutiques (ellos se encargan de gestionar una correcta eliminación) consigues algunas de sus fórmulas de cuidado. En Lush sus míticos botes negros tienen más de una vida, pues también te animan a que te sumes a la cadena de reciclaje con una mascarilla fresca de regalo por cada cinco frascos vacíos que devuelvas.
  6. Rellenar, esa es la cuestión
    Muchas firmas se han sumado ya a la reducción de energía, de emisiones y de gasto de agua creando recargas eco de producto para sus referencias. Es decir, el lujoso packaging se rellena con recambios una vez has consumido el producto. Una de los pioneras fue la firma Thierry Mugler, que con sus fuentes lleva, desde 1992, perfumando a sus consumidoras de la forma más respetuosa con el medio ambiente. También puedes disfrutarlos en tratamientos de algunas de las firmas que se suman a la opción de las recargas como Rituals, Dior o L’Occitane. Respecto al cuidado capilar, los expertos de L’Oréal Professionnel te invitan a renovar algunas de sus opciones de champú en sus salones, y en materia de maquillaje, una opción son los labiales recargables de la marca Hourglass, en Sephora.
  7. Ficha los utensilios más respetuosos
    Cuando tengas que renovarlos, ten presentes las opciones que apuestan por los materiales reutilizables, duraderos y cuidadosos con el entorno. María Negro nos remite a piezas de bambú, cristal o cerámica. ¡Toma nota!

Nuestras propuestas

  1. Gentle Body Wash Made For All, de Kiehl’s (30 €). Gel suave con un 95% de ingredientes de origen natural, un 99,4% biodegradable y un envase realizado con materiales reciclados posconsumo.
  2. Eco-recarga Aceite de Ducha Almendra, de L’Occitane (26 €). Rellena tu frasco habitual de aceite corporal con esta recarga económica y ecológica. Ideal para pieles secas.
  3. Dreamskin Moist & Perfect Cushion, de Dior (82 €, el recambio 42 €). Tratamiento sin color que perfecciona la piel en formato recargable.
  4. Confession Refillable Lipstick, de Hourglass (34 €, la recarga 22 €). Un labial saturado con un aplicador universal para todos los colores de la gama. En Sephora.

  1. Champú Source Essentielle, de L’Oréal Professionnel (15,95 €). Es un limpiador biodegradable dentro de un envase reciclable que se puede rellenar en salón para contribuir al medio ambiente y ahorrar un 20%.
  2. We Are All Alien Collector, de Thierry Mugler (101 €). Edición limitada de la mítica fragancia en un frasco rellenable único.
  3. Gel de Ducha Sólido Snow Fairy, de Lush (10,95 €). Cambia tu experiencia en la ducha con un limpiador con fragancia dulce que no necesita packaging. Edición limitada.
  4. Saquito de Delicias Peppermint Candy Cane, de The Body Shop (18 €). Son productos de cuidado corporal con aroma navideño que vienen en un saco al que le puedes dar muchas vidas decorativas.
Belleza

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