Ellos también se retocan: hablemos de la masculinización facial
  1. Estilo
  2. Belleza
A la orden del día

Ellos también se retocan: hablemos de la masculinización facial

Es una verdad como un templo que los hombres se preocupan de su imagen exterior y una prueba es el aumento de los trasplantes capilares, pero no solo les preocupa el cabello, también su cara

Foto: El modelo británico David Gandy puede presumir de tener unos rasgos muy marcados. (Getty)
El modelo británico David Gandy puede presumir de tener unos rasgos muy marcados. (Getty)

Si la bichectomía se ha convertido en una de las revelaciones estéticas de los últimos años gracias a su poder para definir el óvalo facial al crear un rostro más afilado, no es de extrañar que cincelar el rostro, retirando elementos o infiltrando rellenos no solo se haya popularizado entre todos los públicos, sino que se haya convertido en una tendencia que seduce por igual a sexo masculino y femenino.

Mucho ha llovido desde que David Beckham 'shockeara' al mundo entero al confesar que se cuidaba la piel y le encantaba. Tras allanar el camino a los hombres coquetos, el futbolista incluso llegó a lanzar su propia firma de cosmética masculina. Inciso aparte, sí, a los hombres también les preocupa su apariencia y quieren corregir las imperfecciones que más les molestan y transformar su rostro en la medida de lo posible y sin resultados artificiales.

Jon Kortajarena puede presumir de tener los pómulos más marcados del mundo de la moda. (Getty)
Jon Kortajarena puede presumir de tener los pómulos más marcados del mundo de la moda. (Getty)

“Cada vez son más los hombres que se acercan hasta mi consulta para preguntarme si existe algún tipo de tratamiento con el que puedan resaltar los rasgos faciales más característicos de los varones”, asegura la doctora Petra Navarro, directora médica de las Clínicas Instimed. ¿Pero cuáles serían esos rasgos denominados ‘varoniles’? Mentón marcado, mandíbula definida que forme un ángulo recto, nariz prominente, pómulos marcados en los costados del rostro -“al contrario de las mujeres, que se sobresalta la parte más anterior”, detallan desde Instimed- son algunos de los rasgos más habituales.

Jamie Dornan, en el Festival de Cine de Toronto. (Getty)
Jamie Dornan, en el Festival de Cine de Toronto. (Getty)

Mientras entre los retoques estéticos más demandados por las mujeres están aquellos con los que se afina el rostro, como la bichectomía, o las infiltraciones de ácido hialurónico para moldear el puente de la nariz y conseguir que esta parezca más armoniosa y menos prominente, cuando se trata de los pacientes masculinos, la finalidad es conseguir unos rasgos más marcados y afilados.

Proceso de masculinización

La doctora Petra Navarro nos detalla cómo se lleva a cabo esta transformación facial personalizada para cada paciente. El primer paso sería realizar un estudio de los rasgos del paciente. De este modo se determinan las zonas sobre las que se va a actuar. “Lo primero que busco es resaltar la armonía y la naturalidad de su rostro”, apunta.

A diferencia de otras intervenciones más invasivas y que tienen resultados definitivos, en la masculinización del rostro se trabaja con rellenos como ácido hialurónico o hidroxiapatita cálcica para dar forma a los rasgos. Estos materiales permiten redefinir, remarcar y rectificar. Por ejemplo, se puede redefinir el óvalo facial remarcando la mandíbula para hacerla más angulosa o crear una nariz más prominente y recta rectificando el puente “de una forma muy sencilla, sin necesidad de pasar por el quirófano”, señala la experta.

“En mi opinión, se trata de un tratamiento muy recomendable, ya que además de ser indoloro (se infiltra mediante agujas o cánulas muy finas) se lleva a cabo en unos 45 minutos”, apunta la doctora. El otro aspecto más atractivo de este tratamiento es que sus resultados, que resultan inmediatos, duran entre 12 y 18 meses. Es decir, si no se quiere un cambio permanente sino explorar cómo sería el rostro con un ligero retoque, es la prueba de oro antes de una intervención definitiva.

Y es que precisamente el uso de los inyectables para modificar el rostro de una forma menos invasiva se ha convertido en uno de los 'retoques' más populares. Carla Barber y sus rinomodelaciones sin cirugía, los láseres de plasma para evitar la blefaroplastia o los rellenos labiales a base de ácido hialurónico infiltrado en zonas estratégicas para dar forma y levantar los labios son cada vez más habituales ya que arrojan resultados más naturales de forma temporal.

Y ahora ellos también se apuntan al retoque no invasivo para conseguir un rostro más maculino en lo que a los cánones clásicos se refiere.

Medicina estética Cirugía estética
El redactor recomienda