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Palabra de experto

¿Cuáles son los riesgos reales de las extensiones de pestañas? Los expertos se mojan

A la orden del día, son las encargadas de que veamos miradas de muñeca allá donde miremos pero, más allá de la magia, hay riesgos que evitar con las extensiones de pestañas

Foto: Analizamos los riesgos reales de las extensiones de pestañas con ayuda de varios expertos. (Imaxtree)
Analizamos los riesgos reales de las extensiones de pestañas con ayuda de varios expertos. (Imaxtree)

O las has probado o alguna vez te has planteado ponértelas. A la hora de hablar de extensiones de pestañas, solo existen esas dos opciones. Nos hemos acostumbrado a ver a mujeres con pestañas densas, oscuras y largas, muy largas, y mientras hace algunos años esto se debía a una máscara de pestañas con superpoderes o a las pestañas postizas, actualmente solo existe una explicación: extensiones.

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Duran hasta 3 semanas, no resultan incómodas y hacen que maquillar los ojos se convierta en algo opcional porque la mirada estará vestida con unas frondosas pestañas desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Sin embargo, existen contraindicaciones, o más bien prohibiciones, cuando se llevan extensiones de pestañas: nada de delinearse, aplicarse máscara de pestañas o utilizar desmaquillantes ricos en aceites, tal y como nos explican expertos de Sundara, centros especializados en su aplicación.

Un exceso de materiales puede conllevar daños oculares. (Imaxtree)
Un exceso de materiales puede conllevar daños oculares. (Imaxtree)

La resaca de los Oscar nos ha hecho vislumbrar lo que se viene encima en el mundo de la belleza, que no es otra cosa que el continuo dominio de las pestañas, cuanto más grandes y llamativas mejor. La opción estilísticamente más asequible de las pestañas de araña vistas en la alfombra roja son las extensiones de pestañas, pero en esta búsqueda por el aún más grande, se puede caer en riesgos para la salud de piel, ojos y pestañas.

A grandes rasgos, Patricia Perdomo, jefa de operaciones de Sundara, señala como los principales y más habituales riesgos:

  1. El uso de pegamentos no certificados y perjudiciales para la zona del contorno del ojo.
  2. La práctica de técnicas no profesionales y colocación incorrecta.
  3. El uso de desmaquillantes o de máscara de pestañas que aporten peso y residuos.

La importancia del pegamento

“Los materiales diseñados para larga duración (pestañas postizas) con frecuencia tienen conservantes que suelen ser bastante irritantes para el ojo”, apunta Cristina Mínguez, oftalmóloga especialista en oculoplástica de Central Ocular, que señala el riesgo de acudir a establecimientos no especializados en los que puede que no exista un control estricto ni de los pegamentos ni de los disolventes que también se utilizan para la extracción de las pestañas.

Sobre el pegamento, Elena Daudova, de Elena Daudova Beauty, detalla que el pegamento debe ser de grado médico o hipoalergénico: “Es preferible no usar pegamentos que contengan formaldehído, ya que a veces pueden provocar picor, irritación, enrojecimiento e hinchazón de párpados”, concluye.

Los grumos por exceso de pegamento y su calidad pueden amontonar y pegar las pestañas. (Imaxtree)
Los grumos por exceso de pegamento y su calidad pueden amontonar y pegar las pestañas. (Imaxtree)

La técnica

A la hora de aplicar el pegamento y las pestañas, todos los especialistas, tanto médicos como estéticos, señalan la importancia de no aplicar el pegamento, y por consiguiente la pestaña, directamente sobre la piel.

“Si la colocación de las extensiones es muy próxima a rozar con la piel del parpado, puede ocasionar perforación o heridas crónicas, y como consecuencia imposibilidad para pestañear (o de pestañear con dolor)”, explica la jefa de operaciones de Sundara.

La cantidad de pegamento que se utilice también es un factor determinante que se puede traducir en grumos, que las pestañas se peguen entre ellas -incluso que las superiores se peguen a las inferiores- o en un aumento del peso del párpado.

La cantidad de las pestañas, elegir entre 2D, 3D, etc, también influirá en el peso del párpado y la comodidad de la clienta para realizar gestos tan necesarios como pestañear, además de resultar un riesgo para las pestañas naturales que pueden terminar venciéndose ante el peso. “Unas pestañas excesivamente grandes significarían que estamos poniendo mucho peso en el párpado, y esto podría llegar a provocar que el músculo encargado de levantar el párpado pierda fuerza y se caiga (ptosis)”, especifica la oftalmóloga Cristina Mínguez.

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Y es que a la hora de aplicar las extensiones de pestañas, existe un protocolo a seguir, y de no hacerlo, sus consecuencias pueden conllevar infecciones, hongos, orzuelos, sequedad ocular, picor, inflamación y caída de las pestañas, además de la responsabilidad por parte del paciente. “De ahí la importancia de que el cliente tenga unos cuidados especiales como, por ejemplo, limpiar las pestañas con cuidado y no tirar de ellas, cambiándolas cada cierto tiempo y dejándolas descansar”, señalan expertos de Novo Clinic, clínica especializada en la aplicación de extensiones de pestañas.

La higiene del local es una de las piezas fundamentales. (Getty)
La higiene del local es una de las piezas fundamentales. (Getty)

Otro daño colateral bastante habitual si no se acude a centros especializados son las enfermedades infectocontagiosas como conjuntivitis, además de piojos: “Si no se esterilizan las herramientas de trabajo, podemos contagiar a la clienta”, apuntan desde Sundara.

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¿Se puede dañar a nuestras pestañas?

Aunque la reacción a las extensiones de pestañas depende siempre de cada caso, técnica y paciente, uno de nuestros mayores temores a la hora de probarlas es si se van a perder las propias pestañas. “Todo lo que se haga cerca de los folículos puede acabar dañándolos”, advierte la doctora Cristina Mínguez, que concluye: “Si no se hace bien, si no se conoce la zona en la que se está trabajando, si se produce un daño mecánico repetido sobre el folículo…, se puede llegar a perder las pestañas en esa zona”.

Tú y tus pestañas. (Imaxtree)
Tú y tus pestañas. (Imaxtree)

NO hagas esto con extensiones de pestañas

Además de las restricciones de las primeras horas posteriores a la aplicación (de 24 a 48 horas), entre las que están por ejemplo no mojarlas y no usar cremas en el contorno de los ojos, existen otras prácticas que pueden ser nocivas tanto para la salud de nuestras pestañas y piel como para la belleza de estas: no se deben usar ni sombras en crema, ni delineadores, ni máscara de pestañas, ni se puede desmaquillar la zona con desmaquillantes que contengan aceites. Por último, tampoco está permitido dormir boca abajo o frotarse los ojos.

El grosor, peso, longitud y peso de las extensiones es determinante para la salud de las propias pestañas. (Getty)
El grosor, peso, longitud y peso de las extensiones es determinante para la salud de las propias pestañas. (Getty)

¿Existen casos en los que NO se recomienden?

Al tratarse de una zona especialmente sensible y con la posibilidad de dañar las mucosas, sí que existen casos en los que no se deban aplicar, según nos detallan desde Sundara: "Si se tiene una infección en los ojos, inflamación ocular como uveítis, si el paciente se ha sometido a operaciones alrededor de los ojos o se tienen cicatrices recientes, si en la zona hay quistes o bultos en el parpado, en caso de ojos acuosos o hipersensiblidad -tanto de piel como ocular-, si se tiene un orzuelo, en casos de alopecia, si se está sometiendo a quimioterapia o radioterapia, si se tienen cataratas, se padece parálisis facial, claustrofobia, glaucoma, rinitis, síndrome de ojo seco". Elena Daudova también señala que en los casos de diabetes, la duración de las extensiones puede ser mucho menor.

Y la lista continúa con pacientes con enfermedades de la piel, abrasiones, xantelasma, dermatitis, psoriasis, quemaduras o cortes, o con cualquier enfermedad, síndrome o trastornos que ocasionen movimientos involuntarios o contracciones de los ojos, además, por supuesto, de si se tienen pestañas muy débiles que no aguantarían el peso de la extensión. Blefaritis, dermatitis por contacto, conjuntivitis o infecciones en el área ocular cierran la lista.

Presumir de pestañas y olvidarse de maquillarlas es seductor pero, como diría el tío de Peter Parker, "un gran poder conlleva una gran responsabilidad", lo que en esta situación se traduciría en elegir sabiamente el lugar en el que aplicarse las extensiones de pestañas, hacerlo siempre cuando cumplamos con los estándares sanitarios para ello y comprometernos a cuidar de ellas siguiendo todas las indicaciones de los especialistas.

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