¿Qué debes tener en cuenta para triunfar con tu crema hidratante?
Se considera un paso esencial en la rutina cosmética. Expertas en la materia desvelan lo que debe incluir tu fórmula de cuidado para mantener el nivel óptimo de agua en la tez
Emilia Clarke es embajadora global de Clinique. (Cortesía)
En la cultura popular, la hidratación es la base del tratamiento cosmético. (Eleanor C para Unsplash)
La Dra. Elena Gallo, dermatóloga de Amselem Médicos Estéticos, reconoce que, aunque en la cultura popular la hidratación es la base del tratamiento cosmético, no siempre es un paso imprescindible ya que no todos los cutis la precisan. “No es un cuidado suficiente e incluso, en ocasiones, puede no ser necesaria y, en mi opinión, tiene más interés utilizar activos antioxidantes, alfahidroxiácidos, retinol, exfoliantes o, por supuesto, fotoprotección”, afirma la experta. ¿Un truco? Desde Pierre Fabre apuntan que las opciones hidratantes se deben acompañar de otros ingredientes para proteger la tez (antioxidantes, filtros solares…) durante el día y complementos nocturnos que favorezcan la regeneración y la detoxificación (como los retinoides).
Muchas cremas hidratantes presentan una doble función. (Team Fredi para Unsplash)
Fíjate en la lista de activos hidratantes amigos. (Fleur Kaan para Unsplash)
Hay opciones diferentes con una misma misión. Unos se centran en captar agua, otros en trabajar sobre la pérdida transdérmica y los más privilegiados mantienen un función mixta. Algunos de los más conocidos son el ácido hialurónico (un agente capaz de retener hasta mil veces su peso en agua), las ceramidas (crean una barrera protectora), el escualeno (disminuye la pérdida de agua con una acción antiox), la glicerina (presente en casi todas tus cremas), la manteca de karité (nutre, calma e hidrata)… “A una piel grasa le será suficiente con aportar activos que capten agua, mientras que en una seca habrá que reforzar la barrera hidrolipídica”, apunta la Dra. Gallo.
La importancia de la concentración
La dermatóloga recuerda que esd punto es muy importante no solo para que resulte eficaz, también para que no repercuta negativamente en la tez. “Un producto con una concentración demasiado elevada de un determinado componente puede producir una dermatitis irritativa y con una muy baja de otro determinado componente puede no conseguir el efecto deseado”, sostiene. En el estudio del equilibrio entre lograr la máxima eficacia y la máxima tolerancia, se determinará el porcentaje del activo.
Los ingredientes se ordenan según el porcentaje de presencia en la formulación, de mayor a menor. (Kalos Skincare para Unsplash)
Un truco que propone la farmacéutica Isabel Carbonell es recurrir a la lista INCI (Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos), que tiene como objetivo estandarizar los componentes presentes en una fórmula. Así, aunque el fabricante no está obligado a indicar la concentración exacta, es imprescindible que los ingredientes se ordenen según el porcentaje de presencia en la formulación, de mayor a menor.
No subestimes la textura
Adapta la textura a las características de tu piel. (Audrey Fretz para Unsplash)
De ella, junto al aroma, depende en gran parte que utilices el producto, el primer paso para obtener el beneficio buscado. Hay muchas opciones, por lo que resulta necesario adaptarla a los distintos tipos de piel (las texturas más ligeras se suelen dirigir a las más grasas, mientras que las más untuosas se destinan a los cutis secos) y, por supuesto, a tus preferencias.
Te mostramos algunos ejemplos de cremas hidratantes cuya misión es precisamente esa: hidratar tu tez.
Hydrance Aqua-Gel de Eau Thermale Avène
Eau Thermale Avène.
Su complejo Cohederm mejora la cohesión de las células epidérmicas y favorece la creación de reservorios de agua en la epidermis. Además, Hydrance Aqua-Gel, de Eau Thermale Avène (25,90 euros, en PromoFarma) contiene un complejo termal calmante y se puede aplicar hasta sobre el contorno de los ojos.
The True Cream Moisturizing Bomb de Belif
Belif.
Con extracto de hoja de consuelda como activo hidratante protagonista, The True Cream Moisturizing Bomb, de Belif (36,99 euros, en Sephora), es una referencia muy ligera, con un acabado crema de gel, que se encarga aportar agua y frescor en pieles normales o mixtas con tendencia grasa.
Gracias a su tecnología de autorrehidratación, la dermis se convierte en su propia fuente para lograr los niveles adecuados de forma continua mientras la retiene. Moisture Surge, de Clinique (22 euros, en Sephora), resulta muy gustosa de utilizar y afirman que hidrata durante 100 horas…
Comprar
Ultra Facial Cream de Kiehl’s
Kiehl’s.
Es un clásico y un bestseller de la marca americana. Ultra Facial Cream, de Kiehl’s (30 euros, en El Corte Inglés), contiene glicoproteína glacial y escualeno derivado del olivo para hidratar de forma prolongada (durante 24 horas) mientras refuerza la barrera dérmica.
Hydro Boost Bálsamo Reconstituyente de Neutrogena
Neutrogena.
Con la combinación idónea de ácido hialurónico, trehalosa de origen natural, extracto de levadura prebiótico y vitamina E, Hydro Boost Bálsamo Reconstituyente, de Neutrogena (20,90 euros), es un gran aliado para hidratar, reparar y proteger las pieles más secas.
Crème de La Mer
La Mer.
Gracias al proceso de biofermentación y a que está cargada de algas marinas, vitaminas y minerales Crème, de La Mer (desde 84,99 euros, en Sephora), aporta hidratación la parte superior de la piel mientras sella el agua interior, con el fin de mantener unos niveles óptimos continuos. Una maravilla para el cutis.