Maquillaje geisha y trenza samurái cimientan el look beauty del último desfile de Dior en Japón
La firma francesa ha aterrizado en Japón encomendándose a la relación de Christian Dior con el país nipón en los 50, logrando el equilibrio perfecto entre su tradición estética
Maquillaje del desfile Prêt-à-Porter Otoño 2025 de Dior.
La noche sobre los jardines del temploToji, en Kyoto, se ha convertido en el idílico escenario para presentar la colección Prêt-à-Porter Otoño 2025 de Dior, una apuesta en la que la tradición autóctona se ha entremezclado de forma equilibrada con los personales diseños de Maria Grazia Chiuri.
Pero, más allá del terciopelo o de la reinterpretación que la italiana hacía de los kimonos, la propuesta beauty del maquillador Peter Philips y la creatividad del equipo de peluquería de la Masion han construido una línea argumental con la que se conseguía hacer un homenaje a la cultura nipona.
Los clásicos maquillajes de las geishas, en los que los ojos se acentuaban con sombra de ojos rojo mate y el rostro se convertía en un lienzo plano maquillado con polvo de arroz, perfilando los labios también en rojo para hacerlos más pequeños, han servido de inspiración al maquillador para reinterpretar un estilismo por todos fácilmente reconocible.
Detalle del maquillaje de Peter Philips para la la colección Prêt-à-Porter Otoño 2025 de Dior presentada en Kyoto, Japón. (Cortesía de Dior)
Sombras rosa flor de cerezo
Pero, mientras las geishas elegían el rojo más vibrante para sus miradas, con la idea de una fusión equilibrada y elegante, la apuesta de Philips ha sido la de rebajar el tono rojizo.
Así, en los jardines del temploToji, según las modelos comenzaban a desfilar, acompañadas por los cerezos en flor, descubríamos que ese era precisamente el tono con el que se maquillaba sus ojos: el rosa flor de cerezo.
El rojo es uno de los colores clave en el maquillaje de una geisha. (Getty/Buddhika Weerasinghe)
Ampliando la zona en la que se depositaba el pigmento, el trabajo de Philips consistía en difuminar una sombra de ojos rosa clara no por todo el párpado móvil, sino en el lagrimal y en el extremo del ojo, extendiéndose hacia las sienes.
El efecto podía recordar vagamente a aquella expansión del blush que se extendía de las mejillas a los párpados y que Rihanna logró poner de moda hace unos años.
La propuesta de Dior pasa por darle a la sombra de ojos rosa un poder casi quirúrgico. La forma en la que el color asciende logra elevar la mirada, logrando una sutil sensación de lifting.
Pero tampoco hay que olvidar uno de los maquillajes más virales en países como Japón o Corea del Sur, aquel que introduce estos tonos poco habituales en la mirada para conseguir una estética más infantil.
Detalle del maquillaje de Peter Philips para la la colección Prêt-à-Porter Otoño 2025 de Dior presentada en Kyoto, Japón. (Cortesía de Dior)
En esta ocasión, el ambiente de la noche de Kyoto, en el que los cerezos en flor se convertían en la nota de color del desfile, parecen haber contribuido más a la construcción de look beauty que las tendencias de maquillaje predominantes en Asia.
Además, el rosa se ha convertido en uno de los colores estrella dentro de Dior. En el desfile de la temporada otoño-invierno 2024, aplicaba una sombra de ojos rosa fucsia en el lagrimal, rompiendo con la sobriedad de la colección.
Diorshow 5 Couleurs en colores 823 Rosa Mutabilis y Mono Couleur 884 Rouge Trafalgar
El mismo color, pero en tonalidades más claras y cálidas es también el protagonista de la colección de maquillaje de la maison para este verano (edición limitada Diorshow 5 Couleurs en el color Pink Riviera). Sin embargo, el combo de tonalidades pasteles con otros rosas más intensos, adaptados a la piel de cada modelo, sale en realidad de las paletas Diorshow 5 Couleurs en colores 823 Rosa Mutabilis y Mono Couleur 884 Rouge Trafalgar.
La mirada se convertía en la protagonista del rostro, como ya se ha convertido en tradición en los desfiles en los que Peter Philips organiza el backstage. La piel se mantenía luminosa y muy natural, pero sin pretender recrear la tez blanca de las geishas o sus dramáticos labios rojos.
Para que la forma del ojo no se perdiera en los rosas empolvados de los cerezos, el maquillaje de la mirada también incorporaba un toque de lápiz de ojos marrón (Diorshow On Stage Crayon 594 Brown) oscureciendo el final de la línea de las pestañas y acentuaba las pestañas depositando también máscara de pestañas marrón (Diorshow Iconic Overcurl 694 Brown) solo en sus puntas. El resultado, aunque sutil, matizaba la mirada de las modelos.
La propia Maria Grazia identificaba como fuente de inspiración a la actriz Sada Yacco, “las actuaciones de Sada Yacco fusionaron la danza tradicional japonesa con formas teatrales occidentales, cautivaron al público y contribuyeron a fomentar una mayor comprensión y apreciación de la cultura japonesa en el extranjero”, incide la diseñadora. Esa fusión que Yacco consiguió en su día es la que veíamos sobre los jardines de Kyoto.
La trenza bordada
Y si la inspiración para el maquillaje tomaba a las geishas como icono, descargando la intensidad de sus pigmentos para adaptar el look al día a día; en el terreno capilar, la referencia nos lleva hacia el mundo samuráis.
Un poco como si se tratara de la versión asequible del 'chonmage' -el moño en la coronilla que lucían algunos samuráis-, las modelos con melena lucían trenzas anudadas con lazos, logrando el efecto de un cabello que rozaba la cintura.
Desfile Prêt-à-Porter Otoño 2025 de Dior.
El peinado consistía en una trenza baja, con todo el cabello muy pulido y que partía de la nuca, sin marcar la raya ni central ni a un lado y rompiendo con todas las tendencias del momento.
Una cinta de raso cubría la goma del pelo, a la vez que se ceñía a lo largo de la trenza, aportando rigidez al recogido y disminuyendo considerablemente su volumen. A pesar de que se trataba de una coleta, el efecto visual al ver a las modelos desfilar era el de una trenza larguísima, fina y pulida.
Desfile Prêt-à-Porter Otoño 2025 de Dior.
La riqueza de los tejidos japoneses, especialmente la seda, presente en varias prendas de la colección, también puede llevar a pensar que la lazada negra que recorre las coletas de las modelos, sea precisamente de ese material.
Pero este no era el único look capilar ideado por la maison francesa. Prescindiendo por completo de las texturas, todos los cabellos lucían un liso extremo, algo que se apreciaba sobre todo en aquellas modelos de melena bob.
Desfile Prêt-à-Porter Otoño 2025 de Dior.
Melenas compactas, tipo blunt bob, a veces accesorizadas por un flequillo recto para hacer destacar aún más el maquillaje de los ojos, mantenían la esencia de equilibrio y línea estética muy cuidada.
Teniendo en cuenta que, además de artistas japonesas de fama internacional como Sada Yacco, la arquitectura y los tejidos eran piezas fundamentales en el collage de referencias de Maria Garazia Chiuri a la hora de crear la colección, los peinados resultaban fundamentales para dar sentido a las siluetas que la italiana quería destacar.
Desfile Prêt-à-Porter Otoño 2025 de Dior.
La profunda inspiración en el enclave del desfile que, tanto la diseñadora como el maquillador, han demostrado en esta colección Prêt-à-Porter Otoño 2025, recuerda mucho al despliegue de personalidades internacionales, música, escenografía, materiales y looks que vimos en el desfile de la colección crucero de 2023, celebrada en Sevilla.
La noche sobre los jardines del temploToji, en Kyoto, se ha convertido en el idílico escenario para presentar la colección Prêt-à-Porter Otoño 2025 de Dior, una apuesta en la que la tradición autóctona se ha entremezclado de forma equilibrada con los personales diseños de Maria Grazia Chiuri.