Rosas ilustradas, la exposición del Real Jardín Botánico que no te puedes perder
La muestra reúne el trabajo de cinco ilustradores españoles de reconocido prestigio: Ana Juan, Fernando Vicente, Jacobo Pérez-Enciso, Jorge Arévalo y Marta Chirino
En el corazón de Madrid, donde la ciencia y la naturaleza florecen en armonía, el Real Jardín Botánico del CSIC despliega cada primavera su colección más aromática y simbólica: La Rosaleda.
Este 2025, la emblemática marca Chanel renueva su compromiso con este espacio singular con una acción que aúna arte, belleza y sostenibilidad. Y lo hace con la incorporación de seis nuevas variedades de rosas históricas —‘Léda’, ‘Robert Le Diable’, ‘Blush Damask’, ‘Blanchefleur’, ‘Crested Moss’ y ‘Tour de Malakoff’— y con una exposición tan exquisita como su propio legado: 'Rosas Ilustradas'.
Esta colaboración, que comenzó en 2021 con motivo del centenario del mítico Nº 5, va mucho más allá de un gesto simbólico. La Maison ha participado activamente en la restauración y conservación de este jardín de 2.800 metros cuadrados que alberga más de 340 especies de rosas, muchas de ellas patrimoniales. Cada nueva adquisición no solo embellece el espacio, sino que contribuye al estudio botánico y a la preservación de variedades que, sin esta atención, podrían caer en el olvido.
Como parte de esta alianza con el CSIC, Chanel también ha financiado la creación de una base de datos dinámica que permitirá mejorar la gestión de los especímenes y facilitar su consulta pública desde la web del Jardín Botánico. Esta digitalización incluye un catálogo interactivo descargable mediante código QR in situ, que convierte cada paseo entre rosales en una experiencia educativa y estética al alcance de todos.
Pero si hay una razón por la que este junio nadie debería dejar de visitar La Rosaleda, es la exposición 'Rosas Ilustradas'. Concebida como homenaje al poder evocador de esta flor —símbolo universal de amor, belleza y misterio—, la muestra reúne el trabajo de cinco ilustradores españoles de reconocido prestigio: Ana Juan, Fernando Vicente, Jacobo Pérez-Enciso, Jorge Arévalo y Marta Chirino.
Cada uno de ellos ofrece una visión radicalmente distinta de la rosa, elevándola a territorio de exploración artística. Así, Ana Juan la transforma en una criatura emocional, casi espectral; Fernando Vicente opta por un lirismo pictórico que evoca los bodegones del Siglo de Oro; Jacobo Pérez-Enciso la reduce a su esencia en un gesto minimalista; Jorge Arévalo la viste de pop elegante y sofisticado; y Marta Chirino la aborda desde la precisión botánica, sin perder un ápice de poesía visual.
Esta polifonía gráfica convierte a 'Rosas Ilustradas' en algo más que una exposición: es un diálogo entre sensibilidades, una reinterpretación contemporánea del símbolo por excelencia de la enseña francesa. Las ilustraciones se exhiben al aire libre, en plena Rosaleda, integrándose con las plantas reales y proponiendo una reflexión sobre el arte, la naturaleza y la memoria. Y para quien no pueda acudir en junio, la exposición permanecerá disponible en formato digital en la web del RJB-CSIC, con un PDF descargable que recoge todas las obras y textos curatoriales.
La sintonía entre Chanel y el Real Jardín Botánico-CSIC no es casual. Ambas instituciones comparten una vocación por el legado, la investigación y la divulgación. Si la marca de Coco ha hecho de la rosa el corazón de su perfume más icónico, el Jardín Botánico ha convertido a esta flor en emblema de su compromiso con la biodiversidad y la educación ambiental. Un tándem perfecto que, en plena celebración del 270 aniversario del RJB, reivindica la belleza con propósito.
En tiempos donde lo efímero parece gobernarlo todo, detenerse ante una rosa —ya sea real o ilustrada— se convierte en un acto de resistencia y contemplación. Este junio, déjate seducir por la fragancia, el trazo y la historia que florecen en La Rosaleda. Porque hay exposiciones que no solo se ven: se respiran. Y esta, sin duda, es una de ellas
En el corazón de Madrid, donde la ciencia y la naturaleza florecen en armonía, el Real Jardín Botánico del CSIC despliega cada primavera su colección más aromática y simbólica: La Rosaleda.