Antes del sol, conciencia: la regla del ABCDE y cómo empezar a cuidar la piel desde ya
el 97% de los encuestados —un total de 1.212 personas entre 20 y 65 años— no sabe que las iniciales de Asimetría, Bordes, Color, Diámetro y Evolución pueden salvar vidas
Con la llegada del buen tiempo, el cambio de armario y las escapadas a la playa, nos acordamos de proteger la piel. Pero si solo comenzamos a cuidarla cuando ya estamos bajo el sol, llegamos tarde. La piel es un órgano que hay que cuidar todo el año, y especialmente antes de la exposición solar. Una de las claves para hacerlo bien es conocer una regla tan sencilla como vital: la del ABCDE, un método de detección temprana del melanoma que, sin embargo, continúa siendo una gran desconocida en España.
Una herramienta que apenas se conoce
La segunda edición del Estudio anual de la piel en España, realizado por IMR (Instituto Médico Ricart), revela un dato preocupante: solo el 3% de la población española conoce la regla del ABCDE para identificar el melanoma. Es decir, el 97% de los encuestados —un total de 1.212 personas entre 20 y 65 años— no sabe que las iniciales de Asimetría, Bordes, Color, Diámetro y Evolución pueden salvar vidas.
Este desconocimiento es aún más llamativo si consideramos que la revisión de lunares sigue siendo el principal motivo para acudir al dermatólogo, por encima de otros problemas como afecciones del cuero cabelludo, enfermedades de transmisión sexual o problemas con las uñas. Ocho de cada diez personas afirman que la verificación de lunares es una razón “muy probable” para consultar al especialista.
¿Qué es la regla del ABCDE?
Se trata de un método mnemotécnico para reconocer signos de alarma en lunares que podrían indicar un melanoma, el tipo más grave de cáncer de piel. Cada letra representa una característica que debemos vigilar:
A de Asimetría: si al trazar una línea imaginaria por la mitad del lunar, ambos lados no son iguales.
B de Bordes: si los contornos son irregulares, dentados o poco definidos.
C de Color: si el lunar presenta varios tonos en lugar de uno solo.
D de Diámetro: si mide más de 6 mm (aunque hay melanomas más pequeños).
E de Evolución: si cambia de forma, tamaño, color o textura con el tiempo.
El estudio de IMR muestra que, aunque el concepto del ABCDE no se conozca como tal, las señales que lo componen sí son reconocidas por la mayoría como factores de alerta. El 85% se alarmaría ante un lunar que cambia de tamaño, el 69% si presenta varios colores, y el 65% si tiene un diámetro grande. El problema está en que muchas veces no se sabe que estos factores se agrupan en una regla fácil de recordar.
Revisiones: el hábito que no cuaja
Pese a esa sensibilidad parcial hacia los signos de alerta, la frecuencia de revisión sigue siendo baja. El 67% de los españoles no se hace nunca un seguimiento de sus lunares. Solo un 10% lo hace al menos una vez al año, y las mujeres, especialmente las menores de 45 años, lideran esta práctica. En cambio, entre los hombres y las mujeres mayores de esa edad, la comprobación cae drásticamente.
Las razones pueden ir desde la falta de conciencia hasta los largos tiempos de espera para obtener una cita dermatológica. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, se puede tardar hasta 150 días en obtener una consulta para un carcinoma en la cara, y en Asturias las listas de espera superan los ocho meses. Pero más allá del sistema, hay un componente de educación que debe reforzarse desde el autocuidado.
La mejor protección empieza antes del sol
Antes de exponernos al sol, no solo debemos comprar una buena crema de amplio espectro. El cuidado debe comenzar semanas antes: observar nuestra piel, revisar lunares antiguos, detectar si alguno ha cambiado, y tomar nota de cualquier mancha sospechosa. Es también un buen momento para hacerse una revisión dermatológica (idealmente anual), sobre todo si tenemos factores de riesgo como piel muy clara, antecedentes familiares o muchos lunares.
El conocimiento del ABCDE debe formar parte de esa rutina previa. Aprender a aplicar esta regla puede ayudarnos a detectar a tiempo un melanoma y a acudir al especialista con mayor criterio, incluso cuando el acceso al sistema sanitario es lento. Conocer nuestra piel es empoderarnos frente al cáncer.
La concienciación como primer filtro
Tal como subraya el estudio de IMR, aunque solo un 3% diga conocer formalmente la regla del ABCDE, un 69% sería capaz de reconocer que algo no va bien. El reto está en traducir esa intuición en educación formal. Saber qué mirar y por qué puede marcar la diferencia entre un diagnóstico precoz o uno tardío.
Este verano, más allá de hidratar la piel o evitar las horas punta de sol, demos un paso más: observémosla. Aprendamos la regla del ABCDE y convirtamos el autocuidado en prevención. Porque el mejor tratamiento contra el melanoma sigue siendo detectarlo a tiempo.
Con la llegada del buen tiempo, el cambio de armario y las escapadas a la playa, nos acordamos de proteger la piel. Pero si solo comenzamos a cuidarla cuando ya estamos bajo el sol, llegamos tarde. La piel es un órgano que hay que cuidar todo el año, y especialmente antes de la exposición solar. Una de las claves para hacerlo bien es conocer una regla tan sencilla como vital: la del ABCDE, un método de detección temprana del melanoma que, sin embargo, continúa siendo una gran desconocida en España.