Mucho antes de Cara Delevingne y Lily Collins aparecieran en la escena con unas enormes cejas: gruesas, oscuras, definidas y muy frondosas, Cindy Crawford ya había demostrado lo importante que era respetar las cejas en la estructura facial.
La modelo estadounidense que protagonizó las pasarelas y portadas de los 90, nunca sucumbió a la tentación de la pinza, algo que le ha permitido llegar a los 59 años con, exactamente, las mismas cejas que tenía a los 20.
“Las cejas eran muy grandes en los 90. O sea, definitivamente se trataba de unas cejas más pobladas”, explicaba en un vídeo de la revista especializada Allure en el que creaba su maquillaje de cero.
Cindy Crawford en los Kid Choice Awards de 1997. (Getty/Brenda Chase)
Actualmente, fijar las cejas con un gel en una dirección concreta para lograr un efecto más voluminoso y despeinado es una práctica muy extendida. Pero, al ver los editoriales de moda y belleza de los 90, las cejas ‘salvajes’ de entonces parecían, simplemente, ser naturales, incluidas las de Crawford.
Ahora, la ex-modelo ha confesado que no, que sus cejas siempre han sido fruto de dos gestos realizados solo con un único producto, el mítico lápiz de cejas de Anastasia Beverly Hills, disponible en 8 tonos y actualmente todavía a la venta en superficies como Sephora. “Soy fan del lápiz de cejas de Anastasia desde principios de los 90, o cuando empezó”, señalaba.
Para lograr ese efecto, tan característico de sus cejas, de que están como alborotadas y poder peinarlas siguiendo el arco natural de su ceja, la ex-modelo dobla el goupillón del lápiz, “me resulta más fácil cepillar mis cejas”, explica mientras peina y desordena sus cejas, pero siempre respetando su ángulo natural.
Las cejas de Cindy Crawford siempre se han caracterizado por mantener la forma original de su arco y ser muy forndosas. (Getty/Cindy Ord)
Tras asumir que las cejas “desordenadas” de Cindy Crawford en los 90 no eran causales, sino estratégicas, llega la siguiente aclaración: las maquillaba. Su truco es usar el lápiz de cejas Perfect Brow Pencil en un color oscuro y rellenar las calvitas. “Es más importante acentuar la forma que el volumen, simplemente para que no se vean sólidas ni densas”, apunta.
Pero, no todo en el truco de cejas de Cindy está en la maestría de la ex-modelo, la herramienta sabiamente elegida también es clave. El Perfect Brow Pencil es uno de los lápices de cejas más famosos, sobre todo por su pigmentación y duración.
Perfect Brow Penci de Anastasia Beverly Hills
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Su fórmula mágica pasa del acabado polvo a la crema al contacto con la piel, de ahí que se convierta en un lápiz preciso con el que dibujar pelo a pelo, manteniendo la dureza de la punta, por lo que no se “derrite”. Cuenta con un diseño de doble punta, en el que, en un extremo hay un goupillón y en el otro está la punta del lápiz, simplificando el diseño de la ceja.
A diferencia de otros productos, el trazo queda más natural al transformarse, prácticamente, en un sombreado. Las propiedades del lápiz de cejas, sumadas al truco del goupillón doblado, nos acercan un poco más a las cejas de Cindy... Una prueba más de que nos encontramos en la 'honesty era' de la belleza.
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Mucho antes de Cara Delevingne y Lily Collins aparecieran en la escena con unas enormes cejas: gruesas, oscuras, definidas y muy frondosas, Cindy Crawford ya había demostrado lo importante que era respetar las cejas en la estructura facial.