El maquillaje rosa de Lindsay Lohan: el truco para potenciar (aún más) su lifting facial
El constante renacer beauty de Lindsay Lohan no se limita solo a su nuevo rostro apoyado por la medicina estética, su maquillaje ha cambiado por completo para adaptarse a sus tirantes facciones
Lindsay Lohan en el estreno de la segunda parte de 'Ponte en mi lugar'. (Getty/Leon Bennett)
Han pasado 22 años desde que Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan interpretaron a una madre y una hija que se intercambiaban los cuerpos por accidente. Razón de peso para que el estreno de la segunda parte se haya convertido en uno de los eventos más esperados por los Millennials, pero también en uno de los más analizados.
Las idas y venidas de Lohan, que pasó por todos los escándalos de moda en los primeros 2000 (detenciones policiales, alcohol, drogas…) y un mal uso de la medicina estética, contribuyeron a que, hasta hace tan solo un par de años, el rostro de la actriz arrojara unas facciones paralizadas, abotargadas y, en resumidas cuentas artificiales.
Sin embargo, un más que probable lifting facial, los tratamientos faciales de la doctora Radmila Lukian y un cambio radical de forma de vida, ahora priorizando en la salud, han contribuido a que Lindsay Lohan no solo haya recuperado su rostro, sino que haya sublimado todas y cada una de sus facciones.
Y, en este regreso beauty total, el maquillaje y la manicura se han convertido en aderezos que no hacen más que potenciar el arsenal estético al que se ha sometido. Lo comprábamos, precisamente, en el estreno de la segunda parte de Ponte en mi lugar. Una aparición que se ha convertido en uno de los temas más comentados en los últimos días en las redes sociales.
Primer plano del maquillaje de Lindsay Lohan en el estreno de la segunda parte de 'Ponte en mi lugar'. (Getty/Leon Bennett)
El Doctor Jonny Betteridge, experto en medicina estética y conocido en las redes sociales como @drjb.aesthetics, explica que el rostro de Lindsay Lohan es algo así como el plano de una casa, pero aplicado a cómo conseguir un ‘glow up’, es decir, ‘brillar’.
Para el experto, este cambio radical es resultado de una combinación de cambio de estilo de vida, pero también la intervención de un equipo de profesionales médicos que han recuperado su imagen anterior y la han refinado, siempre buscando la naturalidad.
Lindsay Lohan preparándose para la premiere de 'Ponte en mi lugar'. (Instagram/ash_kholm)
Según el doctor Betteridge, se ha mantenido la esencia de Lindsay al respetar sus rasgos, pero realzándolos. Es ahí donde el experto señala el más que probable lifting facial combinado con tratamientos no quirúrgicos.
"La confianza y la calma en su presencia sugieren una transformación más profunda. Se ve saludable, segura y en paz. Ese es el tipo de brillo que no se puede fingir", concluye el médico estético.
Entramos ahora en el maquillaje aplicado en este nuevo rostro de facciones realzadas y piel sin pliegues ni flacidez. Detrás de todas las apariciones de Lindsay Lohan está la maquilladora Ash K. Holm (@ash_kholm), asistida para la premiere por Danielle Priano (@daniellepriano).
En plena era de los iluminadores cremosos para acentuar los puntos de luz del rostro, lo que Ash K. Holm hace es trabajar la piel para lograr un tono uniforme y luminoso, pero no a través de la jugosidad, sino jugando con el acabado mate. Prácticamente, la piel de Lindsay parece un rostro de mármol, aterciopelado e impoluto.
Como la propia maquilladora compartía, en su tocador se cuelan productos como el aceite hidratante Nourishing Face Oil de Dr. Brandt Skincare o las mascarillas de Dr. Jart+, un curioso combo de hidratación con el que preparar la piel. Base de maquillaje, corrector y polvos para sellar son más que evidentes al observar el rostro de la actriz.
Pero el verdadero puntazo del maquillaje está en el colorete y el iluminador. Es decir, el blush que la maquilladora ha utilizado, está aplicado de tal forma que potencia el efecto tensor del lifting en el tercio superior del rostro.
Se trata de un rubor rosa frío y empolvado que se deposita desde la mitad del hueso del pómulo hacia la sien. Muy difuminado y siempre en gesto ascendente. El brillo muy discreto podría encajar con el The Neo Blush de Kevyn Aucoin que la maquilladora usa últimamente.
The Neo Blush de Kevyn Aucoin.
Para completar el efecto de total look rosa (maquillaje, manicura y vestido eran del mismo tono exacto), las sombras aplicadas sutilmente en los ojos también eran rosa, abriendo la mirada y realzándola aún más.
En el neceser de la maquilladora Ash K. Holm, nunca falta la paleta de sombras de ojos Major Dimension II Rose Eyeshadow Palette de Patrick Ta, aunque resulta difícil identificar los tonos que habría utilizado.
Major Dimension II Rose Eyeshadow Palette de Patrick Ta.
El iluminador también ejercía de bisturí. En este caso, se aplicaba en la parte alta del pómulo, pero con mucha ligereza y con más intensidad en la nariz, para afinarla y levantar la punta. Un maquillaje lifting en toda regla, pero muy natural.
Lindsay Lohan preparándose para la premiere de 'Ponte en mi lugar'. (Instagram/ash_kholm)
Y, por último, llegamos a la manicura, un elemento que no está relacionado con el lifting quirúrgico y de maquillaje de Lindsay Lohan, pero que está llamada a convertirse en tendencia porque Instagram ha caído rendido a sus pies.
Hablamos de la manicura cat eye que, según confesaba la propia manicurista de la actriz a Popsugar, le encantan últimamente, “así que queríamos combinar la vibración brillante de su vestido de cristales rosas mientras manteníamos el look sutil y clásico", explicaba.
La manicura cat eye en tono algodón de azúcar de Lindsay Lohan. (Instagram/@eriishizu)
Lo consiguieron con el esmalte Astral Gel Couleur de Aprés Nail en el tono 'The Lovers' (rosa algodón de azúcar) y un imán para recrear la textura aterciopelada. La gracia del imán está en que, dependiendo de su colocación, se pueden conseguir diferentes diseños y efectos.
Así que el glow up de Lindsay Lohan ya no tiene muchos secretos, pero ahora sabemos que no se trata solo de los chupitos de limón y jengibre y el Morpheus 8 que ella nos ha hecho creer.
Han pasado 22 años desde que Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan interpretaron a una madre y una hija que se intercambiaban los cuerpos por accidente. Razón de peso para que el estreno de la segunda parte se haya convertido en uno de los eventos más esperados por los Millennials, pero también en uno de los más analizados.