La tendencia capilar 'maruja' que ha llevado Marc Jacobs en Venecia y que en nada veremos en el streetstyle
En Venecia, el binomio Coppola-Jacobs ha demostrado que las amistades de largo recorrido también pueden marcar el rumbo de la cultura
Hoy Venecia ha tenido a la moda como protagonista. Esta mañana se ha presentado, dentro del festival, el documental sobre Marc Jacobs dirigido por Sofia Coppola, un estreno que ha reunido a los fashionistas en uno de los momentos más esperados de la temporada. Y, como suele ocurrir con el diseñador neoyorquino, la alfombra roja no solo ha sido testigo de cine y moda, sino también de tendencias inesperadas que pronto podrían saltar del photocall al streetstyle.
Las pinzas ‘de señora’ que ya son tendencia
Más allá de lo cinematográfico, lo que de verdad ha captado la atención de los asistentes en Venecia ha sido el look de Jacobs. El diseñador apareció con el pelo rizado, recuperando su textura natural, pero sujeto con pinzas de peluquería clásicas, de esas que evocan las sesiones caseras con bigudíes de las abuelas. Un gesto capilar que en apariencia roza lo “maruja”, pero que, visto en su cabeza, adquiere la fuerza de un statement de estilo.
Jacobs ha convertido en tendencia lo que antes era un gesto privado y doméstico. Lo que parecía un simple accesorio de backstage, ahora aparece en la alfombra roja como parte de un estilismo pensado para desarmar convenciones. Igual que hizo en su día con los sombreros de estilo grunge en los noventa o con la democratización del logotipo cuando estuvo al frente de Louis Vuitton, Marc vuelve a reírse de los códigos establecidos. Y no sería extraño que, en cuestión de semanas, esas pinzas invadan editoriales y cuentas de Instagram de las insiders más atrevidas.
Un nail art maximalista completaba su look, y aunque muchas miradas se centraban en el diseño negro con pedrería, esto no resultaba una novedad como la de los accesorios capilares.
Un retrato íntimo y creativo
“Marc by Sofia”, el documental que Coppola firma para A24, se presenta como una mirada distinta al universo de Jacobs. Más que una biografía convencional, es un mosaico de recuerdos, referencias e instantes creativos. Coppola, amiga personal del diseñador desde hace tres décadas, lo sigue a lo largo del proceso de creación de una colección y lo enmarca en un contexto más amplio, donde conviven las pasiones compartidas, los referentes culturales y los momentos que han definido su estilo.
La directora confiesa que no había planeado hacer un documental, pero la cercanía con Marc y la posibilidad de mostrar su mundo desde dentro resultaron irresistibles. El resultado es un retrato impresionista, casi como un collage audiovisual, que se mueve entre lo íntimo y lo generacional. Para Jacobs, la experiencia ha supuesto abrirse en canal, mostrar la vulnerabilidad que siempre acompaña a sus desfiles, pero bajo la mirada cómplice de Coppola. El filme destaca cómo ambos han compartido obsesiones culturales —desde el grupo musical Sonic Youth hasta el cine de culto de los sesenta— y cómo esas afinidades han sido catalizadores de su creatividad. El espectador asiste así no solo a la gestación de una colección, sino también al mapa emocional de uno de los diseñadores más influyentes de su generación.
El genio de una generación
En las últimas dos décadas, Marc Jacobs se ha consolidado como uno de los diseñadores más talentosos de su tiempo. Graduado en Parsons, fundó su marca homónima en 1984 y pronto captó la atención de la industria con un enfoque irreverente que mezclaba referencias culturales y moda de autor. Su etapa al frente de Louis Vuitton, de 1997 a 2013, se recuerda como una de las más fructíferas en la historia reciente de la maison francesa, marcando hitos como las colaboraciones artísticas con Stephen Sprouse, Takashi Murakami o Yayoi Kusama.
Visionario, arriesgado y siempre un paso por delante, Jacobs ha sabido reinventar códigos clásicos con humor, nostalgia y provocación. Por eso, su última salida en Venecia no es un capricho excéntrico: es la confirmación de que la moda puede encontrar inspiración en lo más cotidiano, incluso en un accesorio relegado a la intimidad del cuarto de baño.
Una alianza creativa imbatible
Si Marc Jacobs ha sido un portento en el diseño, Sofia Coppola lo ha sido en el cine. Sus caminos se han cruzado infinidad de veces —ella ha llevado sus vestidos en Cannes, él ha estado presente en sus estrenos— y siempre han compartido un mismo lenguaje estético. Esa complicidad se traduce ahora en un documental que, más que contar la historia de un diseñador, celebra la creatividad en todas sus formas.
Y si las pinzas de peluquería logran instalarse en el streetstyle global, nadie podrá negar que, una vez más, Marc ha hecho magia con lo inesperado.
Hoy Venecia ha tenido a la moda como protagonista. Esta mañana se ha presentado, dentro del festival, el documental sobre Marc Jacobs dirigido por Sofia Coppola, un estreno que ha reunido a los fashionistas en uno de los momentos más esperados de la temporada. Y, como suele ocurrir con el diseñador neoyorquino, la alfombra roja no solo ha sido testigo de cine y moda, sino también de tendencias inesperadas que pronto podrían saltar del photocall al streetstyle.