L’Oréal adquirirá la cartera de belleza de Kering por 4.600 millones de dólares
Las compañías anunciaron el domingo que L’Oréal adquirirá las marcas y licencias de belleza de Kering, incluyendo las de sus casas de moda más emblemáticas, entre ellas Gucci
El gigante de la belleza L’Oréal continúa expandiendo su imperio, y esta vez lo hace a lo grande: por 4.600 millones de dólares, el grupo francés se quedará con el negocio de belleza de Kering, que incluye las licencias de perfumes y cosmética de Gucci, Balenciaga y Bottega Veneta. La operación, anunciada en la medianoche del domingo antes de la apertura de los mercados, marca una nueva etapa en la reconfiguración del lujo europeo y, al mismo tiempo, el primer gran movimiento estratégico bajo el liderazgo del nuevo CEO de Kering, Luca de Meo.
Con esta operación, Kering, la empresa de la que es propietario el marido de Salma Hayek, François-Henri Pinault, se desprende de su división de belleza, creada en 2021 con la intención de gestionar internamente las fragancias y productos de maquillaje de sus casas de moda. Una apuesta ambiciosa, pero que ahora da un giro radical. L’Oréal como Lancôme, Yves Saint Laurent Beauty o Armani Beauty, será la encargada de desarrollar, fabricar y distribuir en exclusiva los productos de belleza de Balenciaga y Bottega Veneta durante los próximos 50 años.
La noticia llega pocas semanas después del relanzamiento de las fragancias de Balenciaga, y en un momento en que Bottega Veneta acababa de introducir su nueva línea olfativa. En paralelo, el acuerdo incluye también la venta de House of Creed, la firma de perfumes nicho adquirida por Kering hace apenas un año.
Gucci Beauty también cambiará de manos
Uno de los movimientos más esperados será el traspaso de Gucci Beauty. Actualmente gestionada por Coty, la licencia pasará también a L’Oréal una vez expire el contrato vigente. De esta manera, el grupo de cosmética más poderoso del mundo reunirá bajo su paraguas todas las divisiones de belleza de las casas de Kering, consolidando su liderazgo en el lujo global.
Para L’Oréal, esta adquisición no es solo una ampliación de catálogo: es un golpe de efecto que refuerza su posición frente a competidores como Estée Lauder o LVMH Beauty. No hay que olvidar que L’Oréal ya gestiona con éxito YSL Beauty desde 2008, tras adquirir la licencia por 1.150 millones de euros. Aquella jugada se convirtió en un caso de estudio dentro del sector por su capacidad para transformar una marca de moda en un icono de belleza global.
Una alianza que mira más allá del perfume
Pero el acuerdo no se queda solo en las fragancias o el maquillaje. Ambas compañías han anunciado además la creación de una ‘joint venture’ para explorar los terrenos del bienestar y la longevidad, dos de las áreas con mayor crecimiento y potencial en la industria del lujo. La unión de la experiencia científica de L’Oréal y la visión aspiracional de Kering apunta a un futuro donde la belleza y la salud convergen cada vez más.
Esta decisión llega en un momento crucial para Kering, que atraviesa una etapa de reestructuración tras varios trimestres de resultados mixtos y cambios en la dirección creativa de varias de sus marcas. Con Luca de Meo al frente, el grupo parece apostar por volver a centrarse en su core business: la moda y los accesorios de lujo, dejando la gestión de la belleza a un aliado experimentado.
El acuerdo con L’Oréal permitirá a Kering capitalizar su portafolio de marcas mientras se libera de la enorme inversión que requiere mantener una división de belleza competitiva a escala global. Y aunque Kering “deje de cuidar (caring/kering) directamente de nuestra belleza”, como muchos han bromeado en redes sociales, lo hará de forma más estratégica que nunca.
En un mercado cada vez más saturado, donde las fronteras entre moda, cosmética y tecnología se difuminan, esta alianza redefine el mapa del lujo. L’Oréal refuerza su supremacía en el segmento ‘haute beauté’, mientras Kering abre un nuevo capítulo en su historia corporativa.
El gigante de la belleza L’Oréal continúa expandiendo su imperio, y esta vez lo hace a lo grande: por 4.600 millones de dólares, el grupo francés se quedará con el negocio de belleza de Kering, que incluye las licencias de perfumes y cosmética de Gucci, Balenciaga y Bottega Veneta. La operación, anunciada en la medianoche del domingo antes de la apertura de los mercados, marca una nueva etapa en la reconfiguración del lujo europeo y, al mismo tiempo, el primer gran movimiento estratégico bajo el liderazgo del nuevo CEO de Kering, Luca de Meo.