Esmalte de tomate, la manicura coreana más sencilla, mona y atemporal
Encendemos el radar manicurista para analizar una de las manicuras más naíf y discreta de las últimas temporadas. Vienen desde Japón y se llaman ‘tomato nails’
La manicura 'tomato nails' coreana se basa en un color ojo anaranjado muy deslavado. (Launchmetrics Spotlight)
El esmalte de uñas rojo es el vestido negro en un armario, un básico que todo el mundo tiene y que sabes que nunca falla. Sin embargo, hay ocasiones en que el rojo, bien sea en su versión sangre o en tonos más oscuros, rozando el burdeos, aporta una sensación de look demasiado elaborado.
Como alternativa, por supuesto, siempre nos quedará la manicura francesa más discreta o tendencias de nail art como las uñas clean girl, las soap nails, las glazzed o incluso las baby boomers -y ahora te tienes que apuntar las marshmallow nails-, todas siempre con un matiz lechoso o rosa muy sutil y traslúcido.
Bien, pues las uñas de tomate vienen a ser el equilibrio entre ambas opciones de esmaltes de uñas, en lo que a tono se refiere.
Las 'tomato nails'ppueden llevarse con mayor detalle e inspiración infantil o de una forma más sutil, solo con el color base. (Launchmetrics Spotlight)
El color, un poco indescriptible, de las 'tomato nails' viene a ser un rojo muy anaranjado, tremendamente rebajado. Es decir, se trata de un esmalte casi traslúcido. De hecho, para dar con la tonalidad exacta, hay tutoriales sobre cómo combinar una laca de uñas naranja con brillo o top coat.
Como no podía ser de otra forma, el brillo es uno de los ingredientes estrella. Si te estás preguntando, ¿qué tiene que ver el color con el tomate? Piensa en esos tomates grandes, de huerto y en su color rojizo claro que se aprecia en su interior al cortarlos. Ese es el color de las tomato nails.
La idea de tomar el tomate como referente estético, no surge de la nada, sino que le debe mucho a la manicura coreana, una técnica de coloración de la uña que no utiliza químicos. A través del tinte natural extraído de la flor de balsamina, los niños se pintan las uñas, machacando las flores y aplicándoles alumbre para que la coloración dure más tiempo.
El tono de esta manicura natural es muy similar al color de la manicura de tomate... Pero es que las tomato nails no van solo del color naranja y un esmalte muy brillante para lograr el efecto de las jelly nails (otra manicura que le debemos a las tendencias coreanas).
Tras delimitar el color idóneo, toca hablar del diseño de esta manicura. La opción más sencilla es esmaltar toda la uña de una forma homogénea. Debido al tono traslúcido y al brillo, su efecto es muy parecido al de la manicura de fruta que ha arrasado este verano.
Otra de las formas de lucir las tomato nails de una forma discreta es combinándolo con la técnica de esmaltado de las aura nails o blush nails. Este tipo de manicura consistía en colocar un punto borroso en el centro de la uña, en contraste con el resto de la uña esmaltada en otro color. Para lograrlo, las esponjas de maquillaje eran las grandes aliadas.
Pero, teniendo en cuenta que estamos ante una manicura que ha iniciado su éxito en Corea del Sur, por supuesto que los diseños más naífs iban a tener un peso muy importante.
Curiosamente, su inspiración se basa en libros infantiles. En vez de crear un tomate abstracto y utilizar solo el color anaranjado, este tipo de manicuras pintan verdaderos tomates, pero desde un filtro muy infantil, de viñeta.
Para ello, en vez de recurrir a pinceles de nail art tradicionales, recurren a lápices. De modo que lo que vemos son uñas convertidas en lienzos pintados a mano con lápices de colores, a veces con un efecto de boceto, que son cubiertos por una capa de top coat.
Por supuesto, al ser una manicura coreana, no faltan tampoco los diseños con volumen 3D. Apoyándose en geles tipo builders y capas de gel, en Instagram o TikTok encontrarás infinidad de diseños con tomates.
Algunos juegan creando tomates redondos que salpican las uñas, otros solo dibujan un tomate en una de las uñas y otros combinan diferentes temáticas tomateras o incorporan gemas y demás accesorios sobre el esmalte.
El plan B, siempre es pintar toda la uña del tono exacto y pintar con un pincel fino el tallo del tomate, de modo que toda la uña sea la fruta.
Lo que resulta significativo es que, a pesar de que llevar un tomate, sea como sea, en las uñas, pueda parecer algo excéntrico, tanto el color como la opacidad y el tono del esmalte contribuyen a que las tomato nails sean muy discretas... ¿Estaremos ante la próxima manicura de moda a nivel internacional?
El esmalte de uñas rojo es el vestido negro en un armario, un básico que todo el mundo tiene y que sabes que nunca falla. Sin embargo, hay ocasiones en que el rojo, bien sea en su versión sangre o en tonos más oscuros, rozando el burdeos, aporta una sensación de look demasiado elaborado.