Máxima de Holanda, la única royal ‘lipstick free’ que solo se pinta los labios en eventos importantes
Puede que detrás de esta curiosa elección esté el efecto ‘va va voom’ que consigue cada vez que aparece con los labios rojos o burdeos
El minimalismo estético se ha convertido en la última década en la tendencia a seguir por todas las monarquías europeas. Un poco para afianzar esa idea de austeridad, reinas y princesas apuestan por rostros más naturales, emulando un poco el maquillaje de efecto cara lavada de la reina Victoria de Inglaterra.
Así, vemos pieles muy sanas pero sin bases de maquillaje con mucha cobertura o ojos apenas acentuados por máscara de pestañas y una sombrita luminosa... Y luego está la reina Máxima de Holanda.
Como su nombre indica, Máxima es defensora del 'más es más'. Por ello, en cada una de sus apariciones la vemos con el cabello salvaje -que ella mueve constantemente de un lado a otro, lo que le aporta ese efecto-, un generoso uso de los polvos de sol para acentuar sus facciones, bien de iluminador y un maquillaje de ojos que hacen las delicias de todo maquillador y periodista de belleza.
Sin embargo, cuando en el análisis del look beauty de la Reina de Holanda llegamos a la boca, sorpresa, nunca lleva los labios pintados. Mientras la reina Letizia los perfila según las tendencias del momento o incluso lleva su barra de labios en la mano para estar retocándose constantemente, Máxima no lleva nada.
Por no llevar, no lleva ni siquiera un bálsamo. Los labios de la argentina siempre mantienen su tono natural, un rosa irregular, en el que algunas áreas tienen más color que otro e incluso se aprecian algunas pequitas.
El labio no parece hidratado, ya que se aprecian las pielecillas y grietas de los labios secos. Una opción bastante plausible es que, a pesar de que Máxima se aplique bálsamos nutritivos antes de cada evento o de forma reiterada, las bajas temperaturas de Holanda hagan que la hidratación no sea suficiente y estos se cuarteen.
Pero, más allá de que no se aprecie una capa hidratante sobre el labio de la Reina, lo que resulta curioso es que tampoco hay el más mínimo rastro de color, algo que no resultaría tan impactante si no fuera porque Máxima es una de las royals que más se maquilla, o mejor dicho, que se maquilla para que se note.
Su piel, sus mejillas, sus cejas, sus ojos... Todo en su rostro lleva algún tipo de producto de maquillaje, salvo sus labios. Tan solo vemos algo de color en su boca cuando se trata de un evento especialmente señalado, como una cena de gala en la que también saca a relucir el joyero real.
Es entonces cuando, no solo se pinta los labios, sino que lo hace con un labial de un color muy intenso. Un rojo potente, un burdeos oscuro y dramático, un rosa fucsia. El efecto inmediato es el de un maquillaje tan elevado que toda la prensa se hace eco y logra un gran impacto.
Por ejemplo, tenemos que retroceder a diciembre, a la cena de gala en honor al presidente de Finlandia y su esposa, para ver a Máxima con los labios maquillados en un favorecedor rojo cereza. También aprovechó la ocasión para lucir la tiara Württemberg y un impresionante vestido rojo.
Echando la vista atrás, lo cierto es que Máxima de Holanda siempre ha optado por los labios al natural. Repasando sus fotografías desde que inició su romance con el, entonces, príncipe Guillermo, nunca la hemos visto con los labios pintados, salvo en alguna cena de gala. Así que, más que una estrategia beauty o una imagen de austeridad, parece que se trata de una opción personal, como la de la reina Letizia de no esmaltar sus uñas.
El minimalismo estético se ha convertido en la última década en la tendencia a seguir por todas las monarquías europeas. Un poco para afianzar esa idea de austeridad, reinas y princesas apuestan por rostros más naturales, emulando un poco el maquillaje de efecto cara lavada de la reina Victoria de Inglaterra.