El eyeliner roto de las pasarelas empieza a colarse en las alfombras rojas: lo hemos visto en Málaga
El delineado perfecto pierde protagonismo esta temporada. En su lugar llega uno irregular visto en Dior que Marina Salaet ya ha llevado en el festival de cine
En las alfombras rojas solemos ver dos tipos de eyeliner: el clásico trazo negro perfectamente delineado o el ojo muy difuminado, casi ahumado. Pero esta temporada se está colando una tercera vía que viene directamente de las pasarelas: el llamado “eyeliner roto”, un trazo negro que no busca la perfección sino justo lo contrario, un efecto ligeramente quebrado, irregular y más relajado.
Una de las últimas en llevarlo ha sido Marina Salaet, que ha pasado por el Festival de Málaga con un vestido de Elisabetta Franchi y un maquillaje que ha llamado bastante la atención entre maquilladores y expertos de belleza. No tanto por ser espectacular o recargado, sino porque recupera una tendencia que acabamos de ver en la pasarela de Dior otoño-invierno 2026, presentada hace apenas unos días en los jardines de las Tullerías de París.
Detrás del maquillaje de la actriz está la maquilladora Alba Esteban, que decidió inspirarse directamente en el look que Peter Philips, director creativo de maquillaje de Dior, creó para el desfile. En aquel show, Philips apostó por un eyeliner negro deliberadamente imperfecto: el trazo no es continuo ni pulido, sino que parece ligeramente fragmentado, como si se hubiera dibujado sin preocuparse demasiado por que quedara perfecto.
Ese pequeño “fallo” es, en realidad, la clave del efecto
En el caso de Salaet, el eyeliner se ha trabajado siguiendo esa misma idea: un trazo negro intenso, algo irregular y con un punto difuminado, lejos del delineado gráfico y limpio que dominaba hace unas temporadas. Para recrearlo, Esteban utilizó el Diorshow On Stage Crayon 099 Black, un lápiz negro que permite dibujar la línea sin que quede excesivamente precisa.
Y aquí hay un pequeño truco que muchos maquilladores repiten: mejor lápiz que eyeliner líquido. El lápiz permite que el trazo quede un poco más suave, ligeramente borroso, con ese efecto “cool” que hace que el maquillaje parezca menos rígido y más natural. Si se utilizara un eyeliner líquido, el resultado sería demasiado definido y perdería esa sensación de imperfección buscada.
Una lógica bastante habitual en este tipo de looks: si los ojos tienen carácter, el resto se mantiene más discreto.
Para que la mirada no se pierda bajo los focos de la alfombra roja, el delineado se intensificó con varias capas de máscara de pestañas Diorshow Overvolume waterproof, que aporta densidad y abre el ojo sin competir con el eyeliner.
El resto del maquillaje sigue una lógica bastante habitual en este tipo de looks: si los ojos tienen carácter, el resto se mantiene más discreto. Los labios de la actriz se dejaron muy naturales, con la barra ultrabrillante Rouge Dior On Stage en el tono 168 Copper Attraction, previamente perfilados con Rouge Dior Contour nº310 ligeramente por encima del contorno natural para dar algo más de volumen.
En la piel, la preparación también juega un papel importante, especialmente en un evento como el Festival de Málaga, donde la iluminación y las cámaras pueden endurecer el rostro. Antes del maquillaje se aplicó Capture Le Sérum y parches para el contorno de ojos Dior Eye Patches, pensados para hidratar y alisar la zona.
Después, la base Dior Forever Skin Glow ayudó a conseguir una piel luminosa pero natural. El color se aportó con el colorete en barra Dior Backstage Rosy Glow en el tono 012, mientras que los puntos de luz llegaron con la Dior Backstage Glow Maximizer Palette 04 Rose Gold.
El resultado final encaja bastante bien con lo que estamos viendo ahora mismo en maquillaje: menos perfección y más actitud. El eyeliner roto no busca que el trazo sea impecable, sino que tenga personalidad. Y si algo demuestran tanto la pasarela de Dior como la alfombra roja de Málaga es que, a veces, un delineado ligeramente imperfecto puede resultar mucho más interesante que uno perfectamente simétrico.
En las alfombras rojas solemos ver dos tipos de eyeliner: el clásico trazo negro perfectamente delineado o el ojo muy difuminado, casi ahumado. Pero esta temporada se está colando una tercera vía que viene directamente de las pasarelas: el llamado “eyeliner roto”, un trazo negro que no busca la perfección sino justo lo contrario, un efecto ligeramente quebrado, irregular y más relajado.