El secreto de las cejas de la reina Letizia para "levantar" la mirada: técnica, color y el detalle que marca la diferencia
Hemos detectado un matiz en una de las partes del rostro que más definen la expresión y lo analizamos con expertos
En la recepción oficial de los Reyes al presidente de Senegal en el Palacio de la Zarzuela hubo un detalle beauty que se escapaba de la foto general y que, sin embargo, nos llamó la atención: las cejas de la Reina.
A simple vista, todo encajaba dentro de su línea habitual. Piel pulida pero ligera, ojos discretamente marcados y labios en un tono natural. Pero al fijarse un poco más, especialmente en imágenes con flash, se apreciaba algo distinto en la parte final de las cejas: un matiz ligeramente más claro, incluso con un punto cálido, y elevado en la cola. Puede que fuese efecto de la iluminación, pero también abre una conversación interesante sobre cómo cambian las cejas con el tiempo… y cómo las maquillamos.
Porque sí, es algo completamente normal. Con los años, las cejas se afinan. Perdemos densidad y, en muchos casos, arrastramos además las consecuencias de haber abusado de las pinzas durante décadas. “Un exceso de depilación causa afinamiento o pérdida del cabello debido a que hay un debilitamiento del folículo constante de forma excesiva”, explica Aura Serras, directora de RevitaLash Cosmetics. Traducido: el pelo deja de crecer con la misma fuerza, y en algunas zonas directamente desaparece.
En ese contexto, el maquillaje de cejas deja de ser un gesto menor para convertirse en algo bastante estratégico. No se trata solo de “rellenar”, sino de reconstruir visualmente lo que ya no está.
Aquí es donde entra el análisis técnico. María Castany, especialista en micropigmentación y microblading del Instituto de Benito, que apuesta y trabaja una técnica centrada en la naturalidad, apunta dos cuestiones claras al observar el caso de la Reina. Por un lado, el color: “el final de la ceja tira un poco a rojizo o naranja, con lo cual destaca sobre su tono de ceja natural que sería un marrón medio”. Ese pequeño desajuste es justo el tipo de detalle que las cámaras, y sobre todo los flashes, amplifican.
Por otro, la técnica. “Ella tiene una ceja bastante tupida en lo que sería el cuerpo de la ceja, y entonces lo ideal es maquillarla haciendo efecto pelo a pelo”, explica. Es decir, menos bloque de color y más trazo fino que imite el crecimiento natural. Aquí entran en juego herramientas muy concretas, como los aplicadores de punta fina o triple que permiten dibujar pelo a pelo sin endurecer el resultado, recomienda la experta.
El tercer punto que señala también es interesante: la forma. Según Castany, aligerar ligeramente la cola de la ceja, en lugar de engrosarla, ayuda a abrir la mirada y tiene un efecto rejuvenecedor bastante evidente. Es un gesto pequeño, pero cambia mucho la expresión.
Más allá de este caso concreto, lo cierto es que las cejas llevan tiempo reclamando protagonismo. “En los últimos años han pasado de ser un mero detalle del rostro a convertirse en uno de los focos centrales del maquillaje”, resume Ana Martín, maquilladora de MIA Cosmetics París. Y aunque las tendencias van y vienen (más finas, más gruesas, más despeinadas), hay una idea que se mantiene: cuanto más naturales, mejor.
Pero esa naturalidad no es improvisada. Tiene bastante más técnica de lo que parece. Castany lo resume en tres claves: subtono, dirección del pelo y elección de técnica. "El subtono (cálido o frío) es lo que determina que un lápiz o pigmento se integre bien o, por el contrario, vire a tonos anaranjados o ceniza con el paso del tiempo. La dirección del pelo, por su parte, es lo que marca cómo deben dibujarse los trazos: no todas las cejas crecen igual, y replicar ese patrón es lo que hace que el resultado no se note. Y luego está la técnica: pelo a pelo o híbrida (combinando trazo y un ligero fondo empolvado) según la densidad que se busque".
A partir de ahí, el maquillaje, o incluso los tratamientos, hacen el resto. Para quienes notan que sus cejas han perdido grosor, hay fórmulas específicas que trabajan más allá del efecto óptico. Es el caso de la pomada de Arturo Alba, que combina activos como el DMAE, el glicógeno marino o el aceite de ricino para fortalecer y engrosar tanto cejas como pestañas. Se aplica directamente sobre la zona y actúa como tratamiento continuado.
Y si lo que se busca es un resultado inmediato, herramientas como Mighty Fine Brow Pen, el lápiz de cejas de punta triple y superfina de Benefit siguen siendo un básico. Permiten justo eso que recomiendan los expertos: dibujar pelo a pelo, ajustar el color y evitar ese efecto bloque que, en alta definición, nunca juega a favor.
Al final, lo que ocurrió en Zarzuela no es tanto un “fallo” como un recordatorio bastante útil: las cejas son un equilibrio delicado entre técnica, color y contexto. Y, a veces, basta un matiz para que todo cambie.
En la recepción oficial de los Reyes al presidente de Senegal en el Palacio de la Zarzuela hubo un detalle beauty que se escapaba de la foto general y que, sin embargo, nos llamó la atención: las cejas de la Reina.