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"Todas las fórmulas que utilizo para camuflar mi cara de cansada", la Directora de Belleza dixit
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"Todas las fórmulas que utilizo para camuflar mi cara de cansada", la Directora de Belleza dixit

Después de unas semanas de agotamiento, me quedo con estos productos para fingir mi mejor versión

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"Todas las fórmulas que utilizo para camuflar mi cara de cansada", la Directora de Belleza dixit. (VA Diseño)

Hay semanas en las que una siente que la cara va dos segundos por detrás de la agenda. Esta ha sido una de ellas. Entre desfiles, cenas, presentaciones y ese calendario que se llena solo, el espejo empieza a devolverte una versión un poco más honesta de lo que te gustaría.

El otro día, en medio del trajín, mi compañera Paula Mata me soltó: “¿Adivina quién viene a cenar esta noche? Cris Castany”. Y claro, me hizo gracia, pero venía con trampa. Porque acto seguido me miró y añadió: “Tienes cara de cansada”. No hacía falta que lo jurara. Mi hijo, que es todavía más directo, me dijo que parecía uno de esos anuncios de dos mujeres, una de 30 y otra de 60… y que yo era la segunda. Fantástico.

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La semana pasada fue la MBFWM, que ya sabéis lo que implica: días larguísimos, poco descanso. Y esta semana, por si faltaba algo, el relanzamiento de una crema icónica y una cena en Coque para celebrar el momento que vive la moda española. Todo bien, todo muy bien… salvo la piel.

Así que, sin dramatismos pero con cierta urgencia, toca plan de rescate y algunos productos que ayudan a que la cara vuelva a parecer tuya.

Empiezo por lo más inmediato: una mascarilla.

La Cryo Rubber iluminadora de Dr. Jart+ funciona casi como un pequeño reset. Tiene ese formato en dos pasos que al principio parece innecesario pero que, cuando lo usas, tiene sentido: primero una ampolla bastante cargada de activos, niacinamida y péptidos, que en estos casos son básicos, y después una mascarilla de hidrogel que enfría la piel de verdad.

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Dr. Jart+
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No es una sensación placebo. Ese efecto frío baja la inflamación, calma y deja la piel más uniforme. En veinte minutos, sin hacer nada más, la cara se ve más despierta.

A partir de ahí, hidratación y reparación.

El Génifique Ultimate de Lancôme es uno de esos sérums que ves usar a maquilladores constantemente, y por algo será. Tiene una textura muy ligera, casi acuosa, que se absorbe enseguida, pero deja la piel preparada.

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Lancôme
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No es solo hidratación superficial: trabaja el equilibrio de la piel, refuerza la barrera y hace que todo lo que venga después funcione mejor. Es de esos productos que no se notan de golpe, pero cuando lo quitas, lo echas de menos.

Luego paso a una crema más consistente.

La Pro-Collagen+ de Institut Esthederm entra ya en el terreno de tratamiento intensivo. Aquí hablamos de una textura más rica y de un efecto más visible en términos de firmeza.

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Institut Esthederm
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No es una crema ligera ni pretende serlo. Está pensada para momentos en los que la piel necesita recuperar estructura, cuando notas cierta flacidez o falta de densidad. Bien aplicada, sin exceso, deja la piel más rellena, más cómoda, como si hubiese recuperado algo de volumen.

Y sí, el contorno de ojos. Ese paso que tantas veces da pereza.

El Advanced Night Repair Eye de Estée Lauder es el típico producto al que recurres cuando ya no hay excusas. En días normales puedes saltártelo, pero cuando estás cansada se convierte en imprescindible.

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Estée Lauder
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Es un gel-crema que hidrata bien, suaviza la zona y ayuda a que la mirada no se vea tan apagada. No borra las ojeras mágicamente, pero sí hace que todo esté más descansado y que el corrector después se asiente mejor.

Por la mañana, protección.

El primer con SPF50 de Altruist es bastante práctico porque simplifica pasos. Funciona como base ligera y como protector solar alto, algo que en el día a día se agradece. No deja sensación pesada ni interfiere con el maquillaje, que es clave.

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Altruist
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La piel queda uniforme, protegida y lista para lo siguiente sin necesidad de capas infinitas.

Y luego ya entramos en el terreno del maquillaje, pero con cabeza.

El corrector de Merit es de los que funcionan bien cuando la piel está hidratada. Fluido, fácil de trabajar y con un acabado bastante natural. Aquí el truco es la aplicación: en lugar de seguir la ojera, dibujar un triángulo invertido y difuminar a toques.

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Merit
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Ilumina más y evita ese efecto de parche que a veces empeora el cansancio en vez de disimularlo.

Un poco de color ayuda más de lo que parece.

El dúo en formato stick de Nars es práctico porque no necesitas brocha ni demasiada técnica.

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NARS
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Da ese punto de buena cara que a veces ninguna crema consigue. Se funde bien con la piel y permite modular la intensidad, desde algo muy sutil hasta un toque más evidente. En días así, con poco, basta.

Y por último, las pestañas.

La máscara Couvrance de Avène es una de esas opciones que no fallan si tienes los ojos sensibles o simplemente no quieres complicarte. Define, abre la mirada y no pesa. No busca volumen extremo ni dramatismo, sino un resultado limpio que hace que los ojos parezcan más despiertos. Justo lo que necesitas cuando el resto no acompaña.

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Avéne
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Al final, no se trata de borrar el cansancio —eso sería otra historia—, sino de gestionarlo un poco mejor. De darle a la piel lo que necesita en ese momento y de asumir que hay días en los que el espejo no miente, pero tampoco tiene la última palabra.

Hay semanas en las que una siente que la cara va dos segundos por detrás de la agenda. Esta ha sido una de ellas. Entre desfiles, cenas, presentaciones y ese calendario que se llena solo, el espejo empieza a devolverte una versión un poco más honesta de lo que te gustaría.

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