¿Cómo 'tanearte' para la Feria de Sevilla? Guía rápida para hacerlo bien (y sin sustos)
Sí, llegar morena a la Feria sigue siendo parte del imaginario. Pero hacerlo bien tiene más que ver con técnica y sentido común que con cantidad de producto.
Ambiente y color en el Real de la Feria de Sevilla (Europa Press)
Las ferias, en concreto la Feria de Abril, tienen su propio código estético, y no hace falta llevar vestido de flamenca para entenderlo: piel bonita, luminosa y con ese tono ligeramente bronceado que parece casi parte del uniforme. Por eso no sorprende que, a pocos días de que empiece, TikTok e Instagram se llenen de vídeos de chicas aplicándose autobronceador como si no hubiera un mañana. Los memes han hecho el resto.
Ahora bien, entre querer llegar con “colorcito” y acabar con manchas, parches o un tono imposible hay una línea bastante fina. Y aquí es donde conviene parar un segundo y hacerlo con un poco de cabeza.
Si hay un producto que se repite estos días es el autobronceador corporal. Funciona, es rápido y evita la exposición al sol, pero no todo vale. La clave está en la preparación previa de la piel, algo en lo que coinciden prácticamente todos los expertos.
La piel tiene que estar limpia, exfoliada e hidratada, pero ojo con esto último: no se trata de aplicar crema justo antes, porque puede interferir en el resultado. Lo ideal es hidratar bien los días previos y, el día de la aplicación, centrarse en zonas conflictivas como codos, rodillas o tobillos, donde el producto tiende a acumularse.
St. Moriz (Cortesía)
También importa cómo se aplica. Aquí no hay mucho misterio, sin embargo, sí técnica: guante específico, movimientos circulares y nada de prisas. Las manos y los pies son el clásico punto débil, así que conviene usar menos cantidad y difuminar bien.
¿El error más común? Elegir un tono demasiado oscuro. Es tentador, pero el resultado suele ser poco natural. Mejor ir poco a poco y construir el color. Y recuerda como nos recomiendan desde St.Moriz: "Esperar a que el producto se absorba para vestirse de forma inmediata y dejar actuar entre 4 y 6 horas antes para que el autobronceado se desarrolle". Imprescindible.
El maquillaje corporal, el plan B (o A)
Para las que no quieren comprometerse varios días o simplemente buscan un efecto inmediato, el maquillaje corporal es otra opción que cada vez gana más peso. Hablamos de productos tipo loción o base para el cuerpo que aportan color al instante y se van con la ducha.
Aquí el objetivo no es solo broncear, sino también unificar el tono, disimular imperfecciones y dar ese acabado más pulido que en fotos funciona especialmente bien. Eso sí, hay que tener en cuenta que puede transferir si no se fija correctamente, así que cuidado con los tejidos claros.
Puedes probar el BB Body Bronzing de Farma Dorsch. Un tratamiento corporal efecto medias que aporta tono dorado inmediato además sin autobronceador. Ilumina, hidrata, reafirma y cubre imperfecciones con acabado uniforme modulable. Con ingredientes clean, no mancha, huele bien y se elimina fácilmente con agua.
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Es una opción bastante práctica para la Feria, sobre todo si el look deja piernas o escote al descubierto y quieres un resultado rápido sin planificar con días de antelación.
Nutricosmética: lo que puedes (y lo que no puedes) esperar
En paralelo, hay otro tema que siempre reaparece en esta época: las cápsulas que prometen preparar la piel para el sol. La llamada nutricosmética solar.
Aquí conviene ajustar expectativas. "Estos suplementos, que suelen incluir antioxidantes, carotenoides o vitaminas, no broncean por sí solos", nos explican los expertos de Cantabria Labs. Lo que hacen es ayudar a la piel a defenderse mejor del daño solar y, en algunos casos, favorecer un tono más uniforme.
Es decir, pueden ser un complemento interesante, pero no sustituyen ni al protector solar ni, por supuesto, a un autobronceador si lo que buscas es color inmediato.
El sol (y por qué no es la mejor idea improvisar)
Puede parecer obvio, pero sigue pasando: aprovechar los días previos para “pillar base” al sol sin protección suficiente. No es buena idea, ni para la piel ni para el resultado estético.
Un bronceado bonito no es un bronceado rápido. Las exposiciones intensas y sin control suelen acabar en rojeces, descamación y un tono irregular que luego es difícil de corregir.
Además, la piel llega peor a la Feria: más deshidratada, más sensible y menos luminosa, justo lo contrario de lo que se busca.
Detalles que marcan la diferencia
Más allá del producto que elijas, hay pequeños gestos que cambian bastante el resultado final. Por ejemplo, la constancia con la hidratación: una piel bien hidratada refleja mejor la luz y hace que el tono, natural o artificial, se vea más uniforme.
Otro punto importante es el mantenimiento. El autobronceador no dura intacto varios días, así que puede ser necesario reaplicar o reforzar con productos progresivos para evitar que el color se vaya de forma irregular.
Y luego está el contexto real de la Feria: calor, muchas horas fuera de casa, baile, roce con la ropa… Todo eso influye. Por eso, a veces, menos es más. Un tono ligeramente subido, pero creíble, suele funcionar mejor que un bronceado intenso que no aguanta el ritmo.
Las ferias, en concreto la Feria de Abril, tienen su propio código estético, y no hace falta llevar vestido de flamenca para entenderlo: piel bonita, luminosa y con ese tono ligeramente bronceado que parece casi parte del uniforme. Por eso no sorprende que, a pocos días de que empiece, TikTok e Instagram se llenen de vídeos de chicas aplicándose autobronceador como si no hubiera un mañana. Los memes han hecho el resto.